Top

El sueño de jugar en River: "En Tucumán todavía hay potreros"

PRUEBA DE JUGADORES

El ‘Millonario’ probó jugadores en nuestra provincia. Hoy tuvo lugar la evaluación final en el barrio Los Pinos, de Yerba Buena. ¿Qué buscan los captadores? ¿Podrá algún pibe seguir los pasos de Kranevitter y Palacios?

La achilata acompaña el sueño de los pibes. (Crédito: Franco Olea)





Soy hincha de River, juego de delantero y me parezco a Santos Borré”, afirma Gabriel, entre los nervios que le genera la prueba de jugadores que realiza el Club Atlético River Plate en el barrio Los Pinos, de Yerba Buena. ‘El Millonario’ llegó a Tucumán con equipo de captación de talentos buscando jugadores para sus divisiones inferiores.

Gustavo Fermani es el Coordinador Infanto – Juvenil de las inferiores de River y llegó a Tucumán para ver a los jugadores seleccionados a través del proceso de captación realizado durante los últimos días en otros puntos de la provincia, como Tafí del Valle y El Cadillal. Las pruebas abarcaron desde las categorías 2005 a 2012.
Esta semana se hicieron cinco pruebas en Tucumán y Gustavo llegó junto al director deportivo del club para analizar in situ el desempeño de los jugadores tucumanos que sueñan con sumarse al club de Nuñez. El coordinador de las infantiles y juveniles de River explica que tras ver a los chicos en la cancha la idea es “darles una definición e invitarlos a participar de entrenamientos en el club” a los elegidos.

“Más allá de encontrar o no el jugador que necesitamos puntualmente, hoy River necesita formar chicos que tengan la capacidad suficiente para estar en nuestro plantel y no crearles falsas ilusiones”, explica en diálogo con eltucumano. Fermani destaca que en Tucumán esperan encontrar “el clásico jugador argentino”, y valora que en nuestra provincia “todavía hay potreros donde los chicos pueden desarrollarse”

En ese sentido recuerda que “acá” surgieron jugadores como “El Colo” Matías Kranevitter y Exequiel Palacios, que hoy la rompe en la primera del equipo que dirige Marcelo Gallardo. “Buscamos un biotipo de jugador que sobre todo tenga técnica, eso es fundamental”, aclara. 

El zurdazo del pibe busca el arco. ¿Entró o no entró?


Ernesto vino desde San Andrés, Cruz Alta, acompañando a su hijo Gabriel. El “pibe” es categoría 2006 y juega como delantero en la escuelita de fútbol de su padrino. “Me veo muy bien, estoy jugando bien”, se entusiasma. En las pruebas los captadores buscan determinados jugadores pero suelen abundar los delanteros, por eso le tocó ser observado en otros puestos: “cuando me seleccionaron jugué de lateral izquierdo, en el medio de cinco y en mi puesto, de delantero”, enumera.

Tomás también es categoría 2006 y es del Barrio Victoria, en la capital. Llegó a las pruebas en Yerba Buena junto a su tía y dos primas. “Yo soy de Boca y vengo a probarme a ver si quedo”, admite. Si llega a ser seleccionado, partiría a sumarse a las inferiores del máximo rival. Pero la ilusión de jugar en Primera es más fuerte.
“Esto no es para que los chicos se sientan frustrados si no quedan, son oportunidades que antes no tenían”, remarca Sebastián Méndez, encargado de las pruebas de captación de River en Yerba Buena. Explica que esta es la llamada “Prueba final” y que de la misma surgirán los nombres que buscará sumar ‘El Millo’. “Los profes observan que hay poca formación, para que el próximo año los chicos estén en mejores condiciones”, advierte, para no generar expectativas mayores en los chicos. Valora la oportunidad que ofrece el club, ya que “en esta situación económica para los padres es difícil” llevarlos a que se prueben en Buenos Aires.

La esperanza de los jóvenes talentos tucumanos bajo el sol de Yerba Buena.


Alberto es categoría 2005, la más grande que se probaron hoy en Tucumán. Al ser mayor, maneja otras nociones del juego: “lo que quieren los entrenadores es paredes y que la ‘suelten rápido’ pero eso no se está viendo mucho”, confiesa. “Hay que controlar los nervios”, sintetiza. Entre risas y achilatas, los chicos miran los partidos de las demás categorías, ellos también tienen buen ojo para detectar otros talentos.

La prueba terminó. Los chicos dejaron todo. Los captadores se van con sus carpetas, con sus proyectos y con la idea de llevarse algún talento tucumano a jugar en las inferiores de River. El sueño está en marcha y el Monumental espera a las promesas tucumanas que desde los potreros de toda la provincia sueñan con ponerse ‘La Banda’.

El profe habla y el pibe escucha. River busca talentos en Tucumán.