Pons quiere volver a festejar con San Martín: "Hay que salir a ganar sí o sí"
CIUDADELA
El delantero se ganó la 9 en este arranque a base de goles en Ciudadela y sacrificio y peligro como visitante. Las sensaciones que dejó lo pasado y cómo llega para el choque contra Brown el domingo. ¿Cuánto cuestan las entradas?
Luciano Pons grita su gol contra Dálmine. Foto Prensa Oficial CASM
¿Es Luciano Pons el mejor delantero de San Martín en este arranque de la temporada? Es Luciano Pons el mejor delantero de San Martín en este arranque de la temporada. Lucho se ha ganado la camiseta número 9 de San Martín, la que pesa desde que la ha dejado Claudio Bieler. Se la ha probado el propio goleador, Ramiro Costa, hasta Valentín Viola jugó de 9 un par de veces, pero desde esta temporada es que volvieron los gritos de los centrodelanteros.
Contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en Ciudadela, el que se inspiró y sacó el primer cuerpo de ventaja en la lucha sana por el puesto que comparten Ramiro, Lucho y Sebastián Matos, fue Costa con una ráfaga de dos en el único amistoso de la pretemporada que metió 25 mil personas de todos los que se jugaron en el país.
Pero cuando empezó a jugarse por los tres puntos es cuando Luciano Pons apareció en toda su dimensión: luego de un accidente que le había costado más tiempo de puesta a punto, el rosarino de 29 años se quedó en Ciudadela cuando podría haber emigrado, se recuperó y le pegó de puntín a algo durante el festejo de la bronca y el desahogo en Ciudadela, en el cabezazo agónico contra Dálmine, un gol importantísimo para San Martín.
Ese gol de Pons, cuando el partido y las dudas se venían si había empate, sirvió para que San Martín comenzara a construir de a poco la fortaleza en Ciudadela, una de los ítems históricamente importantes en las grandes campañas del Santo: si se hace fuerte en Tucumán, guarda.
Lucho, ya más relajado, abrió el marcador contra Riestra, en otro gol importante para que el equipo se soltara y mostrara la mejor versión de este campeonato que continuó para San Martín en la cancha de Chacarita con una actitud bien de ir al frente y un primer tiempo que fue mezquino con Luciano y compañía: “Fue un partido muy raro, nos encontramos siempre en desventaja, salimos a buscarlo y lo encontramos. Fue un punto muy valioso y hay que hacerlo valer ganando de local”, analiza el goleador en diálogo con el gran equipo de prensa oficial del club que encabeza Jeremías Matas.
En la noche del martes Pons jugó en gran nivel: demostró por qué es el 9 de San Martín aunque no necesite convertir. Ha generado peligro desde el primer minuto cuando Trípodi empezó a convertirse en la figura de la noche y de todas las pelotas que ganó en el área funebrera vino el empate de Gonzalo Rodríguez, de Turbo, clave en el ataque Ciruja, que llegó al empate a través de la reaparición de Ramiro Costa después de la lesión haciéndose cargo de un penal que pelaba: “Queda bronca porque en el primer tiempo las más claras las tuvimos nosotros: hubo dos mías, también estuvieron las de Nico Castro. Merecíamos más, pero al final fue justo el empate”.
Desde que bajó la temperatura tras el empate en la fría noche de Buenos Aires, el libreto se repite y ha bajado en el vestuario comandado por Favio Orsi y Sergio Gómez: el empate solamente sirve, los empates como visitante solamente sirven, si se gana en Ciudadela. Es una vara compleja: si sale bien, si la famosa media inglesa funciona (empate afuera, triunfo en casa), San Martín andará triunfante sobre el campeonato, pero si no se gana en Ciudadela habrá que bancar los trapos y lograr la efectividad y contundencia que faltó contra Chacarita.
En esa condición el próximo rival es nada más y nada menos que Tigre en Victoria, pero hay tiempo para pensar en el Matador. Primero, a sacarse la espina contra Brown, el verdugo del ascenso directo antes de la final contra Sarmiento: “Hay que salir a ganar sí o sí en casa. Va a ser muy importante para nosotros sumar los tres puntos”, declaró Lucho, titular el domingo en Ciudadela, testigo de este arranque esperanzador.









