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Juri presidente, alfaristas que se van y bussistas que corren radicales por izquierda

CONCEJO DELIBERANTE

La mesa de conducción del Concejo Deliberante capitalino quedó conformada por los peronistas Fernando Juri, Sarita Assán y por el bussista Eduardo Verón Guerra. El oficialismo municipal que abandonó la sesión antes de elegir a las autoridades.

Juri al frente de la sesión. Los alfaristas, todavía presentes. Foto: Twitter @CaroVargasTuc





Hoy quedó conformada la nueva mesa de conducción del Consejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, en medio de un escándalo, acusaciones cruzadas y el abandono de la sesión de los ediles que responden al intendente Germán Alfaro. El acuerdo entre el peronismo y el bussismo confirmó a Fernando Juri como presidente, Sara Assán en la vicepresidencia primera y Eduardo Verón Guerra en la segunda.

Las negociaciones para conformar la mesa de conducción se intensificaron tras las elecciones nacionales del 11 de agosto: esta mañana, el gobernador y presidente del Partido Justicialista local, Juan Manzur, citó a las concejales electos tanto del Frente Justicialista por Tucumán como de Hacemos Tucumán, el espacio que lideró José Alperovich. Sus 8 miembros le otorgaban la mayoría que les permitiría pugnar para que Fernando Juri y Sara Assán ocupen la presidencia y vicepresidencia primera del Concejo. Desde el alfarismo aducían que el ‘poroteo’ de bancas daba 6 para el PJ, 6 para los aliados a la intendencia, 4 para Fuerza Republicana y dos para el alperovichismo, por lo que reclamaban para ellos un lugar en la mesa.

Los concejales electos que juraron en sus cargos son Eduardo Verón Guerra, Ramiro Ortega, Liliana Leiva, María Belén Espinoza (Fuerza Republicana); los alperovichistas David Mizrahi, Alejandro Figueroa (Hacemos Tucumán); Rodolfo Ávila (Partido por la Justicia Social), José Argañaraz (Vamos Tucumán), Leonardo Alfaro (Libres del Sur), Alfredo Toscano (Viva la Ciudad), Cristian Petersen (Compromiso por el Pueblo), Agustín Romano Norri (Ciudadanos contra la Corrupción), ligados a la gestión municipal; y Sara Assán (Marea Verde), Emiliano Vargas Aignasse (Tucumán en Positivo), Fernando Juri (Militancia Popular), Ernesto Nagle (Frente Justicialista por Tucumán), José Luis Coronel (Frente Solidario Laborista), Gonzalo Carrillo Leito (Acción Regional), afines a Casa de Gobierno.

Desde muy temprano, militantes de todos los espacios aguardaban dentro y fuera del Teatro San Martín. Los concejales electos fueron entrando uno por uno, siendo Fernando Juri el más aplaudido por los peronistas, quienes también vitorearon especialmente a Assán y Ernesto Nagle. Las ovaciones para Daniel Alfaro (primo del intendente) y Freddy Toscano caldearon el ambiente en los palcos y plateas. "Germán gobernador", se animó a gritar algún alfarista.

Los 7 peronistas se ubicaron la izquierda del escenario, mientras que los 6 alfaristas y 4 bussistas a la derecha, en el centro, Fernando Juri, quien presidió la sesión al ser el edil de mayor edad y tomó juramento a los 18 concejales electos. Concejales salientes, legisladores electos y próximos a vencer sus mandatos, funcionarios del Poder Ejecutivo, militantes y familiares colmaron el Teatro.

Ernesto Nagle, quien se sabe presidirá el bloque peronista, propuso elegir por lista las autoridades de la mesa de conducción y postuló, como se anticipaba a Juri, Assán y Verón Guerra, mientras que Romano Norri tomó la palabra de parte del alfarismo y requirió elegir puesto por puesto los tres lugares de la mesa. La alianza radical - alfarista buscaba sentar a un representante del oficialismo municipal en la tríada.

Sara Assán jura como concejal ante la mirada de bussistas y alfaristas y antes de la debacle.

Cuando María Belén Espinoza, de Fuerza Republicana, votó por la afirmativa la propuesta de Nagle, la suerte estaba echada y el alfarismo supo que no dispondría de un “Javier Aybar” para dar el golpe y hacerse de la conducción del Concejo. Llegó la hora de cumplir con la formalidad de la votación, al no haber otra propuesta para la conducción, y entonces llegó el papelón alfarista.

Leonardo Alfaro votó por la negativa y a su turno, 'Lucho' Argañaraz, interventor de la UCR local, pidió permiso a Juri para justificar su voto, y comenzó su duro descargo: "Lo felicito porque usted va a ser presidente y va a tener la ardua tarea de ponerse por encima de las circunstancias. Consideramos que al ser primera minoría estamos siendo dejados de lado de la conducción de este cuerpo", disparó, y agregó que "es muy triste lo que está pasando" porque "el intendente es de un color político y la sucesión es de otro".

"Se juntaron los tres sectores que responden al mismo palo, a la misma estrategia, entendiendo que la voluntad popular se está violentando y usted (hablándole a Juri) va a tener una tarea complicada", arremetió. 

"Hoy estamos viviendo una tragicomedia, una comedia dramática" que "tiene humor y un poco de suspenso y tiene romance: hoy lo estamos viendo entre Manzur y Bussi", enfatizó, y anticipó "un final dramático": "no queremos ser acompañantes de un cortejo fúnebre", exclamó y se puso de pie y emprendió la retirada del Teatro. Lo escoltaron los concejales electos del alfarismo, sus dirigentes, militantes y hasta sus familiares. Atónitos, los peronistas atinaron a cantar "vamos a volver".
Tras la tensión y con un teatro sin alfaristas, Nagle pidió nuevamente la palabra: "es una total falta de respeto de la gente que está con Macri" porque "hoy se está legitimando el voto popular" y "acá está el cuerpo del Honorable Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán y esto es una falta de respeto a la institución", recalcó en representación del bloque peronista.

Las sillas vacías tras la partida de bloque alfarista.

El bussismo corrió a los radicales por izquierda

“Es un lamentable episodio”, graficó Verón Guerra, y subrayó que “para algunos es una sorpresa, pero para nosotros que venimos de cuatro años de ejercer el mandato de concejal es una cosa que nos tiene acostumbrados la gente de Cambiemos y particularmente el concejal Argañaraz”. “Somos oposición, y al ser oposición nuestra función es controlar al intendente, queremos hacer una suerte de Tribunal de Cuentas”, explicó. 

Acto seguido, recordó las elecciones 2015 en la Provincia y las denuncias de fraude electoral que fueron desestimadas por la Justicia nacional: “ya lo hicieron cuando pusieron en dudas elecciones democráticamente ganadas, por el partido que sea pero ganadas, y tuvieron a Tucumán en vilo muchos meses”, reprochó.

Tras la formalidad de la votación, que terminó con 12 votos (del peronismo y Fuerza Republicana) por la positiva, el voto negativo de Alfaro y 5 "abstenciones", el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, le tomó juramento a la flamante mesa de conducción del Concejo Deliberante de la Capital: presidente Fernando Juri, vicepresidenta primera Sara Assán y vicepresidente segundo, Eduardo Verón Guerra.

Assán, Juri y Verón Guerra tras asumir la conducción del Concejo Deliberante.

Juri, conciliador en medio del caos

En su discurso, el exvicegobernador agradeció “a los señores concejales que están presentes de haberme dado la responsabilidad y haber confiado en mi persona para representar como presidente al Concejo Deliberante de la capital de la provincia”. 

“Estamos viviendo tiempos difíciles, tiempos de desencuentros y simplemente quiero decirles que si bien agradezco a los que me votaron también quiero decirles a los que no votaron y se retiraron que esta presidencia va a estar abierta para todos. Acá no hay distinción de banderías políticas, tenemos que trabajar todos juntos por el bienestar de los vecinos de San Miguel de Tucumán”, señaló.

Juri advirtió que “podemos sin dudas tener nuestras diferencias que son las propias naturales y lógicas que nos permite un sistema democrático de gobierno, y por eso lamento realmente que se hayan retirado porque esto es simplemente el libre juego de la democracia en el buen sentido de la palabra, adonde hay mayorías y minorías”.

Se dirigió a los ediles que permanecían en el Teatro para apuntar que “la gente espera mucho de nosotros, el vecino de la ciudad de San Miguel de Tucumán espera que todos estemos de acuerdo para que no antepongamos las cuestiones partidarias a las cuestiones que hacen bien a la gente”.

“Son muchas las problemáticas y para eso estamos. Señores concejales, espero que estemos a la altura de las circunstancias para representar a nuestros ciudadanos, a los que nos votaron y a los que no nos votaron, porque todo ciudadano de San Miguel de Tucumán merece vivir un poquito mejor cada día”, manifestó.
“Siempre digo que las cosas no son así, están así y si están así y no son así, las podemos cambiar solamente si cada uno desde el lugar que nos toca creemos y luchamos por ello. Dios y la virgen bendigan nuestra gestión, muchísimas gracias”, concluyó.

Fernando Juri saluda a la militancia tras el acto.

La polémica se trasladó a las redes

Tras la conferencia de prensa donde la nueva conducción se comprometió, en palabras de Juri, a “no poner palos en la rueda” y “acompañar lo que esté bien", el debate respecto a las nuevas autoridades del Concejo y la salida del Teatro de los ediles alfaristas continuó en las redes sociales. Silvia Elías de Pérez y Beatriz Ávila cruzaron al peronismo y el bussismo, mientras que la respuesta no se hizo esperar: los funcionarios provinciales y legisladores electos, Gabriel Yedlin y Carolina Vargas Aignasse, apuntaron contra el alfarismo y el radicalismo: