"Se nos fue una grande": teatreros tucumanos despiden a Rosita Ávila
último adiós
Cristina Fis Lobo, 'hija del corazón' de la emblemática actriz y quien la acompañó hasta el último momento, recuerda con cariño el legado de Rosita."Se ha sentido querida por el pueblo tucumano".
Rosita en el homenaje que le hicieron en octubre de 2017. Foto de Luciano Billone.
Con 86 años cumplidos el 1 de diciembre, Rosita Ávila dijo adiós luego de más de dos meses de internación. La madre del teatro independiente en Tucumán falleció durante la madrugada de este lunes. “Ha soportado mucho porque es una guerrera y ha luchado hasta el final”, reconocen sus seres queridos.
“Ha vivido como ella ha querido: en libertad, enseñando lo que sabía hacer, teatro del bueno”, relata Cristina Fis Lobo, una de las tantas actrices que nacieron en el semillero que fue “Nuestro Teatro”, la sala que fundó Rosita en el año 54. Cristina sostuvo su mano hasta el último momento. “Nos ha albergado en Nuestro Teatro, yo he nacido ahí y nunca me fui. La acompañé en los últimos momentos, porque fui como su hija, de alguna manera me adoptó. Desde lo personal ha sido mi madre en las tablas y mi madre en la vida”, explica emocionada a eltucumano.com.
Los tucumanos le pudieron devolver algo del cariño que ella brindó con su carisma y talento durante tantos años. “Se le hicieron todos los reconocimientos en vida, ella se ha sentido querida por el pueblo tucumano”, expone Cristina. Fue reconocida por la Legislatura y la Municipalidad bautizó una sala de teatro con su nombre. En 2017 se le realizó un homenaje al cumpirse 50 años de la inauguración de "Nuestro Teatro".
Además, la comunidad teatral de Tucumán, en octubre se había organizado para recaudar fondos y que pueda permanecer en recuperación en su propia casa, tras el accidente que había sufrido. Sin embargo, tuvieron que operarla y requirió otro tipo de cuidados médicos, por lo que tuvo que ser internada.
“Nuestro Teatro” se inauguró en el 1954 con una obra para niños, “El tesoro de Margarita” de Oscar Quiroga y continuó funcionando en diferentes lugares hasta 1984. “Ha sido la gloria del teatro tucumano. Primero estábamos en un sótano, después en la peña El Cardón y después en distintas partes, siempre trabajando. Hasta que el 22 de octubre de 1967 se inauguró en su casa, en Entre Ríos 109", recuerda.
En 2014 Rosita interpretó su último papel en la obra de teatro “Las Gonzales”, que se presentó en La Colorida, bajo la dirección de Máximo Gómez. Y un año después pisó las tablas por última vez en una presentación sin libreto en la que relataba sus anécdotas e historias compiladas de todo el trabajo que había hecho en su vida. La puesta en escena se llamaba “La mayor mentirosa del mundo”, se llevó a cabo en su casa y también estuvo dirigida por Gómez.
“Tan sencilla y tan grande. Una persona íntegra que supo dar mucho amor, sería interesante que los teatreros jóvenes sepan quienes han sido los grandes de Tucumán. Nos deja un gran legado que tenemos que seguir peleándolo”, reflexiona y añade: “¡Que viva el teatro independiente carajo! Ella siempre decía ‘el teatro es mi pasión’ y creo que todos nosotros decimos lo mismo gracias a ella”.








