En Tucumán, la basura puede convertirse en materiales para la construcción
INICIATIVA
Los residuos secos se transforman en bloques y chapas en el Centro de Interpretación Ambiental y Tecnológico (CIAT) de nuestra provincia.
En tiempos de crisis ambiental, las iniciativas que apuntan al reciclaje y la ecología merecen ser destacadas, y eso es lo que ocurre en el Centro de Interpretación Ambiental y Tecnológico (CIAT) de Tucumán, donde se implementan tecnlogías que transforman la basura en materiales para la construcción.
"Comenzamos con la primera producción de bloques hechos con arena, plástico molido, telgopor y cemento. Ya tenemos 1.200 bloques en la primera semana de elaboración, la idea es hacer un galpón usando nuestros propios bloques", explicó Pablo Paiz Magli, gerente comercial del CIAT.
La iniciativa también contempla transformar los envases de tetra brik en chapas. El resultado obtenido es un excelente aislante térmico, que no se rompe con el granizo y no se oxida.
En números
Reciclar dos toneladas de tetra brik ahorra el equivalente a una tonelada de petróleo y con reciclar un sólo envase permite ahorrar el equivalente al consumo de un foco de luz durante una hora y media. Sin contar la reducción del volumen en el relleno sanitario y la minimización del impacto ambiental.
Este proyecto es un ejemplo de innovación y colaboración, el cual a través de la economía circular se logra cerrar el ciclo de residuos reciclables en beneficio de la sociedad.
"Comenzamos con la primera producción de bloques hechos con arena, plástico molido, telgopor y cemento. Ya tenemos 1.200 bloques en la primera semana de elaboración, la idea es hacer un galpón usando nuestros propios bloques", explicó Pablo Paiz Magli, gerente comercial del CIAT.
La iniciativa también contempla transformar los envases de tetra brik en chapas. El resultado obtenido es un excelente aislante térmico, que no se rompe con el granizo y no se oxida.
En números
Reciclar dos toneladas de tetra brik ahorra el equivalente a una tonelada de petróleo y con reciclar un sólo envase permite ahorrar el equivalente al consumo de un foco de luz durante una hora y media. Sin contar la reducción del volumen en el relleno sanitario y la minimización del impacto ambiental.
Este proyecto es un ejemplo de innovación y colaboración, el cual a través de la economía circular se logra cerrar el ciclo de residuos reciclables en beneficio de la sociedad.








