Increíble: así hablaba Bussi (h) del Coronavirus hace cuatro días
PANDEMIA
El legislador tucumano se expresó sin filtros contra todos los protagonistas en esta pandemia que tiene en vilo a los tucumanos, argentinos y mundo entero. Hoy reconoció que es positivo al covid-19. El video.
Ricardo Bussi (h), legislador tucumano positivo de Coronavirus.
El texto se titula "Mi reflexión en tiempos de Coronavirus Mundial y Provincial" y lleva la firma de Ricardo Bussi (h). Sin filtros, el legislador tucumano se despachó a lo largo de tres páginas a disposición de todos los ciudadanos y ciudadanas en su cuenta oficial. Hoy publicó un comunicado y un video donde informa que sus resultados del test por el virus Covid-19 han sido positivos. Aquí algunos de los pasajes increíbles del texto publicado por Bussi (h) el 18 de marzo, es decir, hace solamente cuatro días.
"El mundo, la Argentina y Tucumán están entrando en cuarentenas de diversas magnitudes como consecuencia de la pandemia planetaria de Coronavirus. Un solo objetivo busca esta clase de medidas: la contención de un problema, en este caso de salud pública, que ha desbordado todo tipo de previsiones".
"Me parece que, en términos simbólicos, ese es el camino que necesariamente, urgentemente, tenemos que seguir respecto de las cuentas públicas. La economía de la provincia se encuentra en terapia intensiva y con asistencia respiratoria mecánica porque el virus del gasto público descontrolado no deja respirar al erario público tucumano. Mes a mes, la provincia sigue endeudándose, pidiéndole préstamos de manera incesante al Gobierno nacional, no para encarar las grandes e indispensables obras de infraestructura que necesita esta provincia a la que han empobrecido los sucesivos gobiernos peronistas, sino para algo tan básico como es el pago de los sueldos, que no es otra cosa más que pagar la fiesta de la empleomanía con la que el peronismo ha venido sosteniendo su continuidad en el poder".
"La situación es gravísima, pero no porque lo diga Fuerza Republicana sino porque al gobierno de Juan Manzur la plata ya no le alcanza. Es así de fácil: no le alcanza la plata al oficialismo para llegar a fin de mes, entonces tiene que tomar deuda para pagar sueldos. Lo cual es administrativamente muy preocupante y es económicamente un disparate. No se puede tomar deuda para gastos corrientes y a eso lo sabe cualquier estudiante de primer año de Ciencias Económicas y también lo sabe cualquier ama de casa y cualquier padre de familia: una cosa es tomar una deuda para comprar un auto, porque ante el quebranto se vende el activo y se cubre el pasivo, y otra es pedir un préstamo para irse de vacaciones, lo cual es una ruleta rusa".
"Manzur no tiene ni para pagar los sueldos. Y haber llegado a esa quiebra implica que, antes, hay varios sistemas desfinanciados. Lo dicen los tucumanos todos los días en las redes sociales: en las escuelas no hay lavandina ni alcohol en gel y en los CAPS faltan desde insumos más básicos. Entonces, el gasto público se ha desbordado. No se lo puede contener. El despilfarro del Estado tucumano se ha convertido en el coronavirus de esta provincia. Y el único camino posible es poner en cuarentena el gasto público en la provincia. Porque, no sea que se le olvide a algún desprevenido, ya superamos la etapa de poner en emergencia a la economía provincial: aquí, la declaración de Emergencia Económica, que es una medida extraordinaria, ya tiene dos décadas ininterrumpidas de vigencia".
"Poner en cuarentena las cuentas públicas equivale, siguiendo la metáfora del coronavirus, a disponer la contención del gasto del Estado. Y eso equivale a trabajar en varios niveles. El primero y más inmediato es garantizar por ley que, cuanto menos por lo que reste de esta gobernación, no se designará un solo empleado público más en Tucumán. Lo cual, dicho sea de paso, es a estas alturas una medida obvia: si no alcanza para pagar los sueldos, no puede seguir aumentando el número de sueldos que hay que pagar. Además, si en la Argentina es delito no cumplir con la cuarentena obligatoria para las personas que vienen de países afectados por el coronavirus, en Tucumán, dado que el Tesoro de la Provincia se está asfixiando, también debería ser violatorio de la ley nombrar un solo empleado público más. Sólo los empleados de planta permanente son ya, según la Ley de Presupuesto 2020 que se aprobó aquí hace unos meses, son 90.784. Si dividimos ese número por la cantidad de habitantes, que es 1.400.000, el resultado es que tenemos un empleado público cada 15 tucumanos. Y todavía hay que sumar un número no determinado de contratados, de personas con locación de servicios y, por supuesto, de personas con planes sociales provinciales. Señores, tenemos literalmente una pandemia de empleomanía estatal".
(...) Tucumán es la provincia más pequeña de la Argentina y sin embargo en este territorio hay cuatro niveles gubernamentales diferentes: el nacional, el provincial, el municipal, que ya es basto para la escasa superficie, y además el comunal. Al respecto, dos cuestiones.
La primera es que tenemos que revisar ya no solamente el funcionamiento y la estructura de las comunas, sino que deberíamos preguntarnos seriamente si deben mantenerse así como están. Y voy a sostener mi planteo tomando como ejemplo una municipalidad que desde hace décadas gobierna el peronismo: Famaillá. Famaillá es un departamento sin comunas rurales. Es decir que el intendente y los concejales son representantes departamentales: se ocupan de los asuntos de todo su departamento. Y jamás, en todos los años de político que llevo, he escuchado a nadie en Famaillá reclamar comunas para tal o cual localidad. Famaillá es el ejemplo cabal de que las intendencias y los concejos deliberantes deben ser departamentales y que los territorios pueden ser administrados sin necesidad de comunas rurales. Sin embargo, hay 93 comunas en la provincia más pequeña del país, todas pagando sueldos de delegados comunales, de los secretarios habilitados de las comunas y de un número difícil de precisar de empleados públicos y de contratados. Y digo difícil de precisar porque, como lo hicimos notar al votar el Presupuesto 2020, aquí le siguen dictando excepciones a la Ley de Administración Financiera y siguen sin hacer constar en la ley de Presupuesto General de la Provincia cuál es el presupuesto de las comunas rurales. No sabemos ni cuanto gasta cada una ni cuánto es el global.
La segunda cuestión tiene que ver directamente con las Municipalidades y con el número de ellas. San Miguel de Tucumán es un solo municipio, a la vez que un solo departamento, para 700.000 habitantes. Y está absolutamente conectado con otro, que es Yerba Buena, y que tiene toda una estructura política de intendencia y Concejo Deliberante. ¿Es necesaria esa duplicidad? Y si es válido el interrogante para dos municipios de signo opositor, también lo es para las municipalidades de signo oficialista. ¿Es necesario que Alderetes y Banda del Río Salí, absolutamente conectados entre sí y en el mismo departamento de Cruz Alta, sean dos municipios diferentes, con sendos intendentes y Concejos Deliberantes? ¿Es necesario, con la misma lógica, que Tafí Viejo y Las Talitas sean dos municipios diferentes con dos intendencias y dos Concejos Deliberantes? O sea, ¿es necesario tamaño gasto de dinero del Estado?
(...) Así como los pacientes graves con coronavirus padecen insuficiencia respiratoria, Tucumán es un paciente grave del gasto público descontrolado, que padece insuficiencia de fondos estatales para afrontar sus obligaciones más básicas. Estamos en terapia. Hagamos esto y hagámoslo ya, porque estamos al borde de ser una provincia inviable. Y esa es una fase terminal que los tucumanos no se merecen".
RICARDO ARGENTINO BUSSI 18/03/2020
Aquí el texto completo:
"El mundo, la Argentina y Tucumán están entrando en cuarentenas de diversas magnitudes como consecuencia de la pandemia planetaria de Coronavirus. Un solo objetivo busca esta clase de medidas: la contención de un problema, en este caso de salud pública, que ha desbordado todo tipo de previsiones".
"Me parece que, en términos simbólicos, ese es el camino que necesariamente, urgentemente, tenemos que seguir respecto de las cuentas públicas. La economía de la provincia se encuentra en terapia intensiva y con asistencia respiratoria mecánica porque el virus del gasto público descontrolado no deja respirar al erario público tucumano. Mes a mes, la provincia sigue endeudándose, pidiéndole préstamos de manera incesante al Gobierno nacional, no para encarar las grandes e indispensables obras de infraestructura que necesita esta provincia a la que han empobrecido los sucesivos gobiernos peronistas, sino para algo tan básico como es el pago de los sueldos, que no es otra cosa más que pagar la fiesta de la empleomanía con la que el peronismo ha venido sosteniendo su continuidad en el poder".
"La situación es gravísima, pero no porque lo diga Fuerza Republicana sino porque al gobierno de Juan Manzur la plata ya no le alcanza. Es así de fácil: no le alcanza la plata al oficialismo para llegar a fin de mes, entonces tiene que tomar deuda para pagar sueldos. Lo cual es administrativamente muy preocupante y es económicamente un disparate. No se puede tomar deuda para gastos corrientes y a eso lo sabe cualquier estudiante de primer año de Ciencias Económicas y también lo sabe cualquier ama de casa y cualquier padre de familia: una cosa es tomar una deuda para comprar un auto, porque ante el quebranto se vende el activo y se cubre el pasivo, y otra es pedir un préstamo para irse de vacaciones, lo cual es una ruleta rusa".
"Manzur no tiene ni para pagar los sueldos. Y haber llegado a esa quiebra implica que, antes, hay varios sistemas desfinanciados. Lo dicen los tucumanos todos los días en las redes sociales: en las escuelas no hay lavandina ni alcohol en gel y en los CAPS faltan desde insumos más básicos. Entonces, el gasto público se ha desbordado. No se lo puede contener. El despilfarro del Estado tucumano se ha convertido en el coronavirus de esta provincia. Y el único camino posible es poner en cuarentena el gasto público en la provincia. Porque, no sea que se le olvide a algún desprevenido, ya superamos la etapa de poner en emergencia a la economía provincial: aquí, la declaración de Emergencia Económica, que es una medida extraordinaria, ya tiene dos décadas ininterrumpidas de vigencia".
"Poner en cuarentena las cuentas públicas equivale, siguiendo la metáfora del coronavirus, a disponer la contención del gasto del Estado. Y eso equivale a trabajar en varios niveles. El primero y más inmediato es garantizar por ley que, cuanto menos por lo que reste de esta gobernación, no se designará un solo empleado público más en Tucumán. Lo cual, dicho sea de paso, es a estas alturas una medida obvia: si no alcanza para pagar los sueldos, no puede seguir aumentando el número de sueldos que hay que pagar. Además, si en la Argentina es delito no cumplir con la cuarentena obligatoria para las personas que vienen de países afectados por el coronavirus, en Tucumán, dado que el Tesoro de la Provincia se está asfixiando, también debería ser violatorio de la ley nombrar un solo empleado público más. Sólo los empleados de planta permanente son ya, según la Ley de Presupuesto 2020 que se aprobó aquí hace unos meses, son 90.784. Si dividimos ese número por la cantidad de habitantes, que es 1.400.000, el resultado es que tenemos un empleado público cada 15 tucumanos. Y todavía hay que sumar un número no determinado de contratados, de personas con locación de servicios y, por supuesto, de personas con planes sociales provinciales. Señores, tenemos literalmente una pandemia de empleomanía estatal".
(...) Tucumán es la provincia más pequeña de la Argentina y sin embargo en este territorio hay cuatro niveles gubernamentales diferentes: el nacional, el provincial, el municipal, que ya es basto para la escasa superficie, y además el comunal. Al respecto, dos cuestiones.
La primera es que tenemos que revisar ya no solamente el funcionamiento y la estructura de las comunas, sino que deberíamos preguntarnos seriamente si deben mantenerse así como están. Y voy a sostener mi planteo tomando como ejemplo una municipalidad que desde hace décadas gobierna el peronismo: Famaillá. Famaillá es un departamento sin comunas rurales. Es decir que el intendente y los concejales son representantes departamentales: se ocupan de los asuntos de todo su departamento. Y jamás, en todos los años de político que llevo, he escuchado a nadie en Famaillá reclamar comunas para tal o cual localidad. Famaillá es el ejemplo cabal de que las intendencias y los concejos deliberantes deben ser departamentales y que los territorios pueden ser administrados sin necesidad de comunas rurales. Sin embargo, hay 93 comunas en la provincia más pequeña del país, todas pagando sueldos de delegados comunales, de los secretarios habilitados de las comunas y de un número difícil de precisar de empleados públicos y de contratados. Y digo difícil de precisar porque, como lo hicimos notar al votar el Presupuesto 2020, aquí le siguen dictando excepciones a la Ley de Administración Financiera y siguen sin hacer constar en la ley de Presupuesto General de la Provincia cuál es el presupuesto de las comunas rurales. No sabemos ni cuanto gasta cada una ni cuánto es el global.
La segunda cuestión tiene que ver directamente con las Municipalidades y con el número de ellas. San Miguel de Tucumán es un solo municipio, a la vez que un solo departamento, para 700.000 habitantes. Y está absolutamente conectado con otro, que es Yerba Buena, y que tiene toda una estructura política de intendencia y Concejo Deliberante. ¿Es necesaria esa duplicidad? Y si es válido el interrogante para dos municipios de signo opositor, también lo es para las municipalidades de signo oficialista. ¿Es necesario que Alderetes y Banda del Río Salí, absolutamente conectados entre sí y en el mismo departamento de Cruz Alta, sean dos municipios diferentes, con sendos intendentes y Concejos Deliberantes? ¿Es necesario, con la misma lógica, que Tafí Viejo y Las Talitas sean dos municipios diferentes con dos intendencias y dos Concejos Deliberantes? O sea, ¿es necesario tamaño gasto de dinero del Estado?
(...) Así como los pacientes graves con coronavirus padecen insuficiencia respiratoria, Tucumán es un paciente grave del gasto público descontrolado, que padece insuficiencia de fondos estatales para afrontar sus obligaciones más básicas. Estamos en terapia. Hagamos esto y hagámoslo ya, porque estamos al borde de ser una provincia inviable. Y esa es una fase terminal que los tucumanos no se merecen".
RICARDO ARGENTINO BUSSI 18/03/2020
Aquí el texto completo:
Aquí el video publicado esta noche: "Yo no vine del exterior, vine de Brasil" (sic)








