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La historia secreta tras la medida que perjudica a San Martín

OPINIÓN

Desde AFA confirmaron una polémica resolución que favorece descaradamente a algunos operadores silenciosos que, desde las sombras, fueron tejiendo un complejo entramado de injusticias, hasta salir casi todos beneficiados.

Comité Ejecutivo de AFA, encabezado por Chiqui Tapia que va por la reelección.





El día de ayer, el Comité ejecutivo de AFA aprobó la resolución que había sido publicada, antes, en un boletín informativo. En la misma, se hacen oficiales una serie de medidas drásticas como ser el final de la temporada 19/20, con argumentos contradictorios y criterios diferentes para cada categoría.

Una vez más, la casa madre del deporte nacional vuelve a dar muestras de su falta de transparencia, a hacer culto de la injusticia y a favorecer a los poderosos de siempre y a los de turno.

El comunicado plagado de zonas grises, que se prestan para todo tipo de interpretaciones o, mejor dicho, para todo tipo de roscas y arreglos bajo poncho, está plagado de contradicciones y falto de argumentaciones y explicaciones lógicas a las decisiones.

Emitido entre gallo y media noche, como quien sabe que está haciendo público un chanchuyo, el documento cuenta con 11 artículos que se refutan unos con otros sin sostener coherencia alguna, ni con la realidad deportiva y económica, ni con las propias motivaciones de las decisiones.

Ahora, con un nuevo papelón consumado, surgen varias preguntas ¿Quiénes se favorecen con las medidas? ¿Cuáles son los principales operadores detrás de esta situación?

Las respuesta no son sencillas, ni mucho menos fáciles de comprobar, pero agudizando un poquito la vista y el oído, algunas conclusiones se pueden sacar o, al menos, elucubrar algunas sospechas con suficiente sustento como para plasmarlas en las próximos líneas.

Empecemos de arriba hacia abajo, los primeros que tenemos que mirar es como quedan parados los peces gordos, los sospechosos de siempre, los cinco jinetes del apocalipsis, los autodenominados “clubes grandes”.

Saquemos a Boca que ya fue campeón y eso lo exime, esta vez y solo esta vez, de culpa y cargo. De entrada vemos que Racing y River han conseguido cumplir con su desvelo de moda: clasificar a la Copa Libertadores. De esta manera aseguran un buen caudal de dólares que les entrará y encima no se desgastan disputando un torneo que despreciaban y que solo servía para rellenar la grilla televisiva. Evitando, por supuesto, el riesgo que conllevaba jugar al fútbol: perder y quedar afuera en la cancha.

Para San Lorenzo: mismo criterio, pero para la Copa Sudamericana, un escalón más abajo, pero también asegura platita verde sin asumir riesgos deportivos. Digamos que fue un buen debut oficial de Tinelli en la primera línea de la rosca futbolera. Solo Independiente, con los Moyanos a la cabeza queda con la ñata contra el vidrio.

Además logran clasificar a la sudamericana Newelles y Lanus, que arrancaron el año pensando en los promedios y terminan consiguiendo el derecho a jugar certámenes internacional. Hay que decir que Nicolás Russo, presidente de Lanus, es uno de los dirigentes con más peso y además el que más militó esta medida. Para estos 3 clubes, olvidarse de los promedios por 2 años más es un alivio importante.

Ni hablar del caso de Gimnasia que empezó sentenciado y ahora tiene fútbol de primera para rato, lo mismo con Central Córdoba de Santiago que, con estadio único a punto de inaugurarse y el lobby de Zamora mediante, sostendrá una plaza, mínimo hasta el 2022 entero, inclusive. El otro de los que estaba descendiendo es Patronato, tal vez el invitado menos esperado a la fiesta.

Respondamos la misma pregunta pensando en los clubes de la Primera Nacional: por la tabla de abajo, salvación total para  históricos del fútbol metropolitano como Chicago, Chacarita, All Boys y Almagro. En esa misma bolsa, pero del interior, caen Independiente de Rivadavia, Gimnasia de Jujuy y Santamarina.

Mención especial para Mitre de Santiago, cuyo presidente es Guillermo Raed, hombre fuerte en AFA y además dueño de una marca de gaseosas que hace años que es una de las principales auspiciantes del fútbol argentino.

Párrafo aparte para Barracas Central, club del mismísimo Chiqui Tapia, que ya ascendió de manera bochornosa desde la B Metropolitana cambiando el reglamento a mitad de campeonato con la complicidad del resto de los clubes. Ahora se salva del descenso con otro cambio a en medio del río, y no se sabe si, incluso, no tendrá la chance de aspirar por un ascenso en los “Reducidos”.

Si hablamos de ascensos bochornosos, no podemos dejar afuera a Riestra, otro que viene protagonizando momentos escandalosos sin ser sancionado como corresponde: el primero, hace 3 años en una final contra Comunicaciones, en la que un propio jugador se encargó de suspenderla cuando se venía el empate, y el año pasado aprovechando el último cupo regalado por sus amigotes de la B Metro, que no estaba contemplado en el formato original.

Además, su presidente/dueño es Víctor Stinfale, un personaje misterioso, al que las sombras le sientan cómodo, se sabe poco de él, solo que es abogado de Maradona y muy poderoso.

Parecido a Riestra es el caso de Estudiantes de Caseros, que también está en la disputa, tras un haber llegado a la segunda aprovechándose de los cambios de último momento y que ahora quiere pegar al salto a la máxima categoría, por la misma vía. Al igual que el otro Estudiantes, el de Rio Cuarto, Córdoba, que ganó el Federal A, luego de que se filtrara un audio de Juan Tejera, uno de sus propios jugadores, admitiendo que ya estaba “todo arreglado él ascenso”.

Entre los clubes históricos que se sumaron al tren de la alegría y el ventajismo están Ferro, Platense, Belgrano (con felicitación pública a la decisión), Rafaela, San Martín de San Juan e Instituto. Todos ellos rosquearán hasta el final para tratar de llevarse un pedacito de la torta del reducido enigmático.

Sin embargo, dos instituciones resaltan entre los principales operadores de esta decisión para el certamen.

Primero Defensores de Belgrano, con Marcelo Achile a la cabeza, que desde el primer rumor, intentó llevar agua para su molino, queriendo sacar a relucir una tabla general que lo beneficiaba en desmedro de Atlanta. Muy cercano a Tapia, miembro del Comité Ejecutivo y presidente de la mesa de la Primera Nacional, uno de los dirigentes con más peso, que se encargó de embarrar la cancha preparando el terreno para una resolución, que no se en cuanto lo terminará beneficiando ahora.

Pero todos los cañones principales apuntan a Tigre, club de Sergio Massa, a quien se adjudica el nuevo armado de AFA, el acercamiento de Tinelli a Chiqui y el desmantelamiento de todas las estructuras que sostenían a Angelici, último dinosaurio del macrismo en la casa madre.

Sucede que de Tigre todos esperaban un regreso rápido a primera, ya que había descendido, tras una buena campaña, por el bendito promedio, luego, encima, fue campeón de la Copa de la Superliga, goleando a varios rivales y ganándole la final a Boca. Habiendo logrado sostener el plantel, trayendo refuerzos de jerarquía, con el presupuesto más alto de la divisional, todos suponían que la vuelta a primera se daría antes que cante el gallo. Sin embargo, con el 70% de las fechas disputadas, se encontraban a 5 puntos de entrar último a un reducido por el segundo ascenso.

En ese contexto, todos estos clubes movieron los hilos de la marioneta para poder sacar provecho de la crisis sanitaria y tratar de conseguir en los escritorios lo que no había podido lograr en la cancha.