"No nos van a callar el sentimiento": la emotiva carta de un hincha de San Martín
CIUDADELA
Con 40 años de asistencia perfecta a Ciudadela, con miles de kilómetros de ruta siguiendo al Santo, Pituto ya es parte del paisaje de Bolivar y Pellegrini. Fanático de cuerpo y alma, esta vez deleita al pueblo Ciruja con un texto tan emotivo, como necesario en esta lucha desigual ante el poder concentrado en AFA.
El pueblo Ciruja no baja los brazos y da pelea al poder concentrado en AFA
La pasión estaba en ansiosa espera para volver a verte cuando nos quisieron asaltar desde el poder, a cara descubierta y sin barbijo. Mucho esfuerzo y mucha camiseta transpirada adentro y afuera como pa' no indignarnos.
"Estos que venían bien: no juegan y tienen premio, estos que venían muy mal: tampoco juegan pero también tienen premio; pero a éstos que venían muy bien y que no tienen padrinos y que son un montón y saben lo que es sufrir los jodamos, los caguemos. De paso, todos saben que aquí se hace lo que nosotros decimos".
No importa la justicia, tampoco el mérito. No valen los principios del deporte ni de los reglamentos. No valen los hechos. Tal vez, algún día, el gol que todos veamos que fue gol, nos decreten que dejó de serlo. Y así se irá apagando la ilusión de los pibes, la poca frescura que le quedaba a este juego sagrado que tanto orgullo le generó a nuestro suelo.
Esa es la triste conclusión y el vergonzoso mensaje que nos queda desde el burdo poder de calle Viamonte y su gran cantidad de silenciosos cómplices oportunistas y rastreros. Nosotros estamos forjados en la hidalguía de saber levantarnos y luchar con el amor sin límites a nuestra causa Roja y Blanca.
Nosotros, en esta somos más uno que nunca. Empezando por los de adentro de la cancha, pasando por los del costado y por los de afuera, y siguiendo en un solo grito de aliento de los tantos que formamos la esencia ciruja de las tribunas de cada rincón de nuestras vidas de entrega incondicional. No nos vamos a rendir. No nos van a callar el sentimiento.
Así como supimos pagar nuestros errores tenemos el derecho a ser reconocidos en nuestros aciertos.
San Martín es tan grande que la vergüenza será de los otros si es que esta injusticia finalmente se concreta.
Nosotros, mientras tanto, lucharemos hasta el minuto 100 de este partido, y de todos los que vengan por delante. En Ciudadela se siguen librando batallas. Eso es lo que sabemos hacer, adentro y afuera.
Tenemos memoria.
Somos grandes por no esconder ni inventar nuestra historia. Somos y seremos guerreros de las causas que nos dan orgullo. San Martín es nuestra causa y estamos, como siempre, orgullosos de ser cirujas.
Esta vez la justicia está de nuestro lado. De eso no hay ninguna duda. Quien quiera oír, que oiga.








