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Escrache a la Directora del Hospital Padilla

OPINIÓN

Resulta muy preocupante que en el siglo XXI se reproduzcan persecuciones medievales a quienes padecen COVID 19. Por Susana Maidana.


No conozco a la Dra. Olga Fernández, pero sí conozco al Hospital Padilla, reconocido  por su equipamiento de alta complejidad, por su personal médico y su atención general Los tucumanos sabemos que es el lugar al que hay que  recurrir ante  urgencias, elegido hasta por los médicos.

Ahora bien, me resulta muy preocupante que en el siglo XXI se reproduzcan  persecuciones medievales a quienes padecen COVID 19. Marca un espantoso retroceso que, desgraciadamente, nos involucra a todos como sociedad.  

¿Puede acaso suponerse que una médica, contagiada con COVID  19, salga para exponerse a sí misma y a sus vecinos? Conozco muchos casos de pacientes enfermos que salen, tomando los recaudos, a hacerse hisopados o estudios.

Estamos en peligro no sólo por la pandemia sino  porque las actitudes necias, enmascaradas tras un discurso supuestamente ético, son manifestaciones del odio.

Desgraciadamente no es el primer caso de discriminación, sino que a lo largo del país se están multiplicando actitudes de este tipo,

Supongo que quienes lo hacen creerán, por algún motivo desconocido, que están protegidos de la enfermedad y que los que se enferman son los “otros”. ¿Creerán también que es una forma de proteger a los vecinos, acaso?
Todos somos posibles enfermos porque esa posibilidad  es lo que caracteriza a una pandemia. Muchas veces, negada neciamente y sin fundamento científico alguno.

Como sociedad necesitamos repensar la importancia que tiene la solidaridad en momentos de crisis. La discriminación en cualquiera de sus formas es una suerte de boomerang que puede volverse sobre nosotros. Y la educación es el instrumento fundamental para producir estos cambios y que nos ayude a pensar que los otros  podemos ser “nosotros”.

Por Susana Maidana. Doctora en Filosofía.- 

Susana Maidana

Doctora en Filosofía. Profesora Emérita de la UNT.