"Estaba asustadísimo, agitadísimo, con espuma blanca": furia e indignación en Lomas
HISTORIAS DE ACÁ
Valeria volvía de su trabajo después del mediodía cuando vio lo que le partió el corazón y la obligó a detenerse a un costado del puente. Una moto, un cachorro y los gritos de auxilio.
Valeria se bajó del auto cerca del puente para asistir al cachorro.
Valeria volvía del trabajo este sábado después del mediodía. Manejaba su auto en el cruce de la Ejército y Francisco de Aguirre cuando los vio: “Era un chico y una chica, una pareja en una moto tirando al perro de la misma correa. Era un perro grande, difícil de alzar. Lo tiraban y el perro se resistía. No sé desde dónde lo traían”.
Sin soltar al cachorro bóxer alto y pesado, la pareja de la moto que intentaba arrastrarlo por debajo del puente de ingreso a Lomas, se vio alertada por Valeria y su auto: “Los miré a la cara, me miraron, y lo dejaron. Pararon dos autos más: una señora, y una señora con una chica. Luego apareció una camioneta de la comisaría de Lomas y entre todos pudimos contener al perrito”.
“Los de la moto se fueron para un descampado, mientras que el perrito fue a la comisaría de Tafí. Los agentes policiales nos pidieron por favor que difundiéramos el caso para dar con los dueños del perrito que estaba asustadísimo, agitadísimo, con espuma blanca. Claro: lo traían corriendo, tironeaba de la correa, pero lo mismo lo arrastraban desde la moto”.
“Me pareció raro que lo soltaran y lo terminaran dejando: me vieron que paré el auto, y ya nunca miraron para atrás. No se trataba de que la pareja lo estaba abandonando. Se lo estaban robando. El perro tenía rastros de cansancio. No es la primera vez que me pasa”, relata Valeria a la espera de que aparezcan los dueños del bóxer que le cambió el fin de semana.
“Hay bastantes publicaciones en la zona sobre perros perdidos o robados. Yo personalmente tengo mucho cuidado: me quisieron robar dos labradores. Fue de película: me vinieron a avisar que me lo estaban robando y salí corriendo a recuperarlos. Al labrador mayor le ataron un alambre al cuelo y lo lastimaron. Eran unos carreros. Aquí en Lomas muchos tenemos perros y tenemos que andar con cuidado. Me sorprendió lo rápido que intervino la Policía. Ahora espero que vuelva con su familia”.
Sin soltar al cachorro bóxer alto y pesado, la pareja de la moto que intentaba arrastrarlo por debajo del puente de ingreso a Lomas, se vio alertada por Valeria y su auto: “Los miré a la cara, me miraron, y lo dejaron. Pararon dos autos más: una señora, y una señora con una chica. Luego apareció una camioneta de la comisaría de Lomas y entre todos pudimos contener al perrito”.
“Los de la moto se fueron para un descampado, mientras que el perrito fue a la comisaría de Tafí. Los agentes policiales nos pidieron por favor que difundiéramos el caso para dar con los dueños del perrito que estaba asustadísimo, agitadísimo, con espuma blanca. Claro: lo traían corriendo, tironeaba de la correa, pero lo mismo lo arrastraban desde la moto”.
“Me pareció raro que lo soltaran y lo terminaran dejando: me vieron que paré el auto, y ya nunca miraron para atrás. No se trataba de que la pareja lo estaba abandonando. Se lo estaban robando. El perro tenía rastros de cansancio. No es la primera vez que me pasa”, relata Valeria a la espera de que aparezcan los dueños del bóxer que le cambió el fin de semana.
“Hay bastantes publicaciones en la zona sobre perros perdidos o robados. Yo personalmente tengo mucho cuidado: me quisieron robar dos labradores. Fue de película: me vinieron a avisar que me lo estaban robando y salí corriendo a recuperarlos. Al labrador mayor le ataron un alambre al cuelo y lo lastimaron. Eran unos carreros. Aquí en Lomas muchos tenemos perros y tenemos que andar con cuidado. Me sorprendió lo rápido que intervino la Policía. Ahora espero que vuelva con su familia”.









