"En dólares": una familia tucumana está desesperada y ofrece recompensa por su gatita
QUE APAREZCA
Cayó del balcón del primer piso que da a la calle, no se lastimó, pero salió desorientada y nadie sabe dónde está. Fernanda es su dueña, se rompió los ligamentos buscándola y saldrá en silla de ruedas a ver si esta noche tiene suerte. ¿Cómo ayudarla?
Hera.
"Hera es el nombre de una diosa griega. Para los italianos era Juno. Significa la diosa del matrimonio. A ella me la dan en adopción de SOS Felino. La encontraron en mal estado. Y nosotros la amamos. Por eso la buscamos: estamos desesperados”.
Fernanda habla esta noche con el tucumano después de la odisea que empezó cuando el 1 de octubre, su gata Hera se cayó por el balcón del primer piso que da a la calle, en Laprida entre Marcos Paz y Santa Fe, no se golpeó ni se hizo nada pero sí quedó desorientada: “Vimos la caída por las cámaras del colegio que está al frente. Pero no alcanzamos a ver para dónde se fue. Es como si se la hubiera tragado la Tierra”,
“Es una gatita muy particular: tiene patitas cortas, es muy dócil. Es la única que se lleva bien con el resto de los gatos y de los perros de la familia. Es la única que está con mi hija acompañando este tiempo tan difícil de pandemia a lo que se suma una situación de salud de mi esposo. Como si fuera poco, buscándola por las calles me esguincé el tobillo y me rompí los ligamentos”.
Fernanda habla sin parar: está desesperada porque aparezca sana y salva su gatita. Con la pierna rota, ya consiguió que le presten una silla de ruedas y una amiga la acompañará a recorrer las calles de barrio por la noche: “El jueves, me di cuenta que no estaba después del mediodía. Ahí las hermanas del Pacheco me permitieron ver las cámaras. Quedó desorientada y no tiene cómo subir. He contratado un servicio de geolocalización con alcance de hasta 12 cuadras, he publicado en todas las redes sociales habidas y por haber y ahora ofrezco la recompensa: en dólares”.
“Es muy importante para nosotros que vuelva la gatita a nuestras vidas. Salí el viernes a pegar carteles, ya hablé con toda la gente del barrio, y ahí fue que me lesioné: no vi que la calle estaba rota, me enredé como nunca en mi vida, y nunca escuché un ruido así: me hicieron placas y salió el esguince de grado 2 con rotura de ligamento. Hice de todo, pero todavía no tengo novedades”.
En ese momento que se quebró, Fernanda se descompensó del dolor y fue ayudada por los albañiles de las obras de los edificios en construcción que se levantan a la redonda: “Si caminan por estas calles van a ver que están empapeladas con su carita. Y mandé a imprimir 1000 más que voy a salir a pegar esta noche. Queremos que aparezca Hera. De verdad que estamos muy tristes sin ella. Si alguien la vio, la recompensa es de 300 dólares. Lo siento como una devolución de favores. Por favor, ayúdennos”.
Fernanda habla esta noche con el tucumano después de la odisea que empezó cuando el 1 de octubre, su gata Hera se cayó por el balcón del primer piso que da a la calle, en Laprida entre Marcos Paz y Santa Fe, no se golpeó ni se hizo nada pero sí quedó desorientada: “Vimos la caída por las cámaras del colegio que está al frente. Pero no alcanzamos a ver para dónde se fue. Es como si se la hubiera tragado la Tierra”,
“Es una gatita muy particular: tiene patitas cortas, es muy dócil. Es la única que se lleva bien con el resto de los gatos y de los perros de la familia. Es la única que está con mi hija acompañando este tiempo tan difícil de pandemia a lo que se suma una situación de salud de mi esposo. Como si fuera poco, buscándola por las calles me esguincé el tobillo y me rompí los ligamentos”.
Fernanda habla sin parar: está desesperada porque aparezca sana y salva su gatita. Con la pierna rota, ya consiguió que le presten una silla de ruedas y una amiga la acompañará a recorrer las calles de barrio por la noche: “El jueves, me di cuenta que no estaba después del mediodía. Ahí las hermanas del Pacheco me permitieron ver las cámaras. Quedó desorientada y no tiene cómo subir. He contratado un servicio de geolocalización con alcance de hasta 12 cuadras, he publicado en todas las redes sociales habidas y por haber y ahora ofrezco la recompensa: en dólares”.
“Es muy importante para nosotros que vuelva la gatita a nuestras vidas. Salí el viernes a pegar carteles, ya hablé con toda la gente del barrio, y ahí fue que me lesioné: no vi que la calle estaba rota, me enredé como nunca en mi vida, y nunca escuché un ruido así: me hicieron placas y salió el esguince de grado 2 con rotura de ligamento. Hice de todo, pero todavía no tengo novedades”.
En ese momento que se quebró, Fernanda se descompensó del dolor y fue ayudada por los albañiles de las obras de los edificios en construcción que se levantan a la redonda: “Si caminan por estas calles van a ver que están empapeladas con su carita. Y mandé a imprimir 1000 más que voy a salir a pegar esta noche. Queremos que aparezca Hera. De verdad que estamos muy tristes sin ella. Si alguien la vio, la recompensa es de 300 dólares. Lo siento como una devolución de favores. Por favor, ayúdennos”.









