"Sabemos quién lo encubrió": el testimonio secreto detrás del crimen de Abigail
JUSTICIA POR MANO PROPIA
Amanece que no es poco en el barrio 11 de marzo este jueves. Todavía hay restos de los cohetes y las bombas de estruendo en la esquina de Pellegrini y Magallanes: “El barrio ya fue abastecido de drogas. Así festejan. Así anuncian que tienen. Y que venden. Cerca de ahí, en otra esquina, empieza el tema con El Culón”.
Conmoción en el barrio 11 de marzo.
Amanece que no es poco en el barrio 11 de marzo este jueves. Todavía hay restos de los cohetes y las bombas de estruendo en la esquina de Pellegrini y Magallanes: “El barrio ya fue abastecido de drogas. Así festejan. Así anuncian que tienen. Y que venden. Cerca de ahí, en otra esquina, empieza el tema con El Culón”.
Antonio Guaymás se apodaba El Culón: “Nunca supimos por qué le pusieron así. Lo que sí sabemos es de dónde venía. El Culón era el menor de siete hijos de Ojo de Gato. Ojo de Gato murió. Apareció muerto de la noche a la mañana en Concepción. También vendía drogas aquí en el barrio. Era un delincuente de alto rango. Estuvo en la cárcel. Habrá tenido unos 43 años. Era de ir a pescar. Pese a que vendía y robaba, todos te hablaban bien de Ojo de Gato”.
El padre del Culón, quien fue linchado por haber sido acusado de violar y matar a Abigail Riquel, es definido por los vecinos del 11 de marzo como “ese típico ladrón con códigos. Los perros viejos del barrio lo conocían. Se criaron juntos a Ojo de Gato. Ellos siguen vivos y no pueden creer lo que hizo el hijo. Una cosa es vender droga y robar, otra es violar y matar”.
“El Culón heredó todo los malos hábitos de Ojo de Gato. Agarró el mismo camino del padre. Y en esa casa estuvo guardado las primeras noches por el primo. Sabemos quién lo encubrió. Aquí todos venden droga. El padre de Culón vendía y consumía. Aquí hay gente que está rodeada de gente que no le gusta la droga que vende y va a otros barrios a comprar para consumir”.
Así como patrulleros de la Policía de Tucumán ha merodeado las casas de la zona donde habría estado escondido El Culón, los vecinos del 11 de marzo denuncian: “La Policía entra y sale para cobrar lo que le corresponde. Los vemos estacionar en la calle. Entran a las casas. Los barrios están comprados por la misma Policía".
Antonio Guaymás se apodaba El Culón: “Nunca supimos por qué le pusieron así. Lo que sí sabemos es de dónde venía. El Culón era el menor de siete hijos de Ojo de Gato. Ojo de Gato murió. Apareció muerto de la noche a la mañana en Concepción. También vendía drogas aquí en el barrio. Era un delincuente de alto rango. Estuvo en la cárcel. Habrá tenido unos 43 años. Era de ir a pescar. Pese a que vendía y robaba, todos te hablaban bien de Ojo de Gato”.
El padre del Culón, quien fue linchado por haber sido acusado de violar y matar a Abigail Riquel, es definido por los vecinos del 11 de marzo como “ese típico ladrón con códigos. Los perros viejos del barrio lo conocían. Se criaron juntos a Ojo de Gato. Ellos siguen vivos y no pueden creer lo que hizo el hijo. Una cosa es vender droga y robar, otra es violar y matar”.
“El Culón heredó todo los malos hábitos de Ojo de Gato. Agarró el mismo camino del padre. Y en esa casa estuvo guardado las primeras noches por el primo. Sabemos quién lo encubrió. Aquí todos venden droga. El padre de Culón vendía y consumía. Aquí hay gente que está rodeada de gente que no le gusta la droga que vende y va a otros barrios a comprar para consumir”.
Así como patrulleros de la Policía de Tucumán ha merodeado las casas de la zona donde habría estado escondido El Culón, los vecinos del 11 de marzo denuncian: “La Policía entra y sale para cobrar lo que le corresponde. Los vemos estacionar en la calle. Entran a las casas. Los barrios están comprados por la misma Policía".
"Nosotros creemos que se demoraron tanto en encontrarlo porque algún policía lo cubría. Lo lincharon cuando ya no quedaba otra. Eso sí: hay que ver si Culón está muerto. Todo el barrio despertó con esa duda: ¿por qué no sacaron una foto de la morgue para demostrar que está muerto? Todo destartalado, como esté, ¿por qué no muestran que está muerto?”
Las dudas de los vecinos en la muerte de Guaymás se despertaron tras la circulación de audios que indicaban que el sujeto, en realidad, se encontraba vivo encubierto por personal policial en la morgue judicial. Minutos después de las versiones, el fiscal Ignacio López lo hizo oficial: "Está muerto". Hoy quedó confirmada la muerte de Culón tras las pericias realizadas.
Mientras los niños de a poco se animan a salir de sus casas después de los días de máxima tensión, el barrio todavía trata de digerir lo que ha pasado junto a los vecinos del San Gabriel, del San Miguel, de Elena White, del 260, del San Expedito, de la zona por donde deambuló sus últimas horas el presunto asesino de Abigail.
Mientras los niños de a poco se animan a salir de sus casas después de los días de máxima tensión, el barrio todavía trata de digerir lo que ha pasado junto a los vecinos del San Gabriel, del San Miguel, de Elena White, del 260, del San Expedito, de la zona por donde deambuló sus últimas horas el presunto asesino de Abigail.
“Todos están conmocionados de la ira que ha provocado en la gente el caso, de la reacción de la gente. Pero la Justicia te impulsa a que hagas eso. No te sentís protegido. En este barrio 11 de marzo vemos cómo entra y sale la policía. Hacen la pantomima de un allanamiento y a los días ya salen los delincuentes. Las comisarías están compradas”.
“¿Por qué creen que vas a hacer una denuncia y ni siquiera una constancia te dan? Todo el barrio vende drogas para ellos. Una vez a la semana van a cobrar. Todo lo que ha pasado va a provocar algunos cambios en los que intenten violar. Van a salir a buscar a todos. En cambio, en el transa y en el ladrón no va a cambiar nada. El transa está cubierto por la policía. El ladrón entra por una puerta y salen por la otra por 20 mil pesos. Un violador debe estar debajo de la cama. La gente anoche ya hablaba de buscar al que mató a la otra Abigail. Como los cohetes de anoche, esto puede explotar en cualquier momento”.
“¿Por qué creen que vas a hacer una denuncia y ni siquiera una constancia te dan? Todo el barrio vende drogas para ellos. Una vez a la semana van a cobrar. Todo lo que ha pasado va a provocar algunos cambios en los que intenten violar. Van a salir a buscar a todos. En cambio, en el transa y en el ladrón no va a cambiar nada. El transa está cubierto por la policía. El ladrón entra por una puerta y salen por la otra por 20 mil pesos. Un violador debe estar debajo de la cama. La gente anoche ya hablaba de buscar al que mató a la otra Abigail. Como los cohetes de anoche, esto puede explotar en cualquier momento”.








