No es Navidad, es el Año Nuevo Ciruja: el festejo de San Martín iluminó la noche
Aniversario Ciruja
Este lunes 2 de noviembre el Santo cumple 111 años desde su fundación y sus hinchas se hicieron sentir iluminando el cielo tucumano con fuegos artificiales. Hubo festejos en todos lo barrios de la ciudad. Videos.
A las 00.00 de este lunes 2 de noviembre, el cielo de Tucumán se iluminó con los fuegos artificiales que se tiraron desde los distintos barrios. Pero no se trataba de Navidad, si no de Año Nuevo, pero del de 1° de enero, sino del Año Nuevo Ciruja, ese que se celebra cuando se cumplen años de la fundación de uno de los clubes más populares del país.
Esta vez, el contexto de pandemia no fue propicio para realizar la tradicional caravana de vigilia que une la Plaza San Martín con el estadio, por lo que se impulsó la campaña festeja en tu barrio pero de todos modos, no hubo hincha en el mundo que no haya pesto su corazón en la Ciudadela cuando las campanadas dieron las 12.
Estas manifestaciones populares que esta noche coparon Tucumán, los hinchas la realizan para celebrar el simple hecho de ser de San Martín, en las buenas, en las malas, en las más o menos, cuando se cae las torres, cuando se levantas, cuando salen campeones, cuando descienden, cuando llueve, cuando hace calor, cuando hace frío, cuando van punteros, cuando la AFA te roba cuando el TAS te roba otra vez, cuando está Sagra, cuando está Mirkin, cuando esté el que próximo, cuando se juega con visitantes, cuando se juega sin hinchadas, cuando hay epidemia de dengue, o pandemia de Coranavirus, cuando sea, donde sea, como sea, desde siempre y para siempre, hoy cada integrante del pueblo Ciruja celebra ser lo que nunca dejará de ser: Hincha de San Martín.
Si alguien no lo cree, que le pregunte a Pichón Juárez, uno de los mejores defensores de la historia, que al mediodía encabezaba la caravana de Cirujas en Santiago del Estero. O las changas de la subcomisión de mujeres Cirujas que se juntaron en una casa a esperar las 12, para estallar de emoción.
Y si no pueden darse una vuelta por el Barrio Oeste, donde el Cebolla Vega y más 500 vecinos coparon una placita y armaron una caravana de más de 4 cuadras para demostrar que ese el barrio más Ciruja de la ciudad. Obviamente después de la Ciudadela, donde al frente del estadio se juntaron un grupo que no quise dejar de pasar por el templo. Pero la fiesta grande se vivió a dos cuadras, en la famosa esquina de Roca y Pellegrini, donde miles de hinchas cortaron el tránsito y estallaron de locura cuando llegó la hora señalada.
San Martín es así: auténtico porque es el pueblo que festeja el solo hecho de existir, de vivir, de ser. San Martín es de la gente, pero es, ante todo, es su gente. Por eso, todos los años, en el instante preciso en que el 1° de noviembre se convierte en 2 de noviembre, El Pueblo Ciruja completo, con un orgullo del que pocos se pueden jactar, levanta la vista y mientras miran los fuegos artificiales en el cielo se dicen a sí mismo: “Gracias a Dios que nací Ciruja”.








