La rosca nunca para: por qué siguen postergando el torneo de San Martín
CIUDADELA
Iba a empezar el sábado pasado, pero no arrancará ni el que viene, ni el siguiente. Nadie sabe bien cuándo. Nadie sabe cómo ¿se jugará? Entre desacuerdo e improvisaciones, la AFA sigue de papelón en papelón.
Sigue girando la rosca que nunca para. De vuelta tras vueltas nomás. Los dirigentes de la Primera Nacional ya están mareados entre tantos acuerdos, traiciones, pedidos de disculpas, vueltas atrás, nuevas traiciones y decisiones tomadas que no se ejecutan nunca.
Ahogados en sus propias aguas turbias, no han sido capaces de tomar una decisión en cuanto al sistema de la competencia tras ocho meses en los que no tuvieron mucho más que hacer.
En abril decidieron cambiar el formato, en noviembre siguen sin definirlo. Lo único cierto es que el torneo reducido que debía comenzar el sábado pasado, no comenzará este fin de semana que viene, ni tampoco el siguiente. Sino que se posterga (por tercera vez) para el 28 de noviembre. Veremos si ahora cumplen.
¿Los motivos de la nueva prórroga? Nadie los cuenta, pero todos los sabemos: no logran ponerse de acuerdo en que tipo de certamen disputar. Aquel famoso documento que firmaron todos los presidentes, menos el de San Martín, fue solo una fachada de unidad que nunca existió. Puertas para adentro, en la mesa chica, no logran acordar ni quien cebará el mate.
Aunque todos condenaron la actitud de Sagra por “querer sacar ventaja en un contexto de pandemia”, los demás están haciendo lo mismo, pero por lo bajo, por la espalda, sin dignidad. En el fondo, saben que no hay forma de cambiar un reglamento a mitad de una temporada sin caer en la injusticia. No es posible cambiarse de caballo en el medio del río sin mojarse.
El último martes, trascendió desde las mismas entrañas de AFA un formato de disputa vergonzoso que termina favoreciendo claramente a los clubes de peor campaña y que, por ejemplo, iguala a San Martín con equipos a los que les llevaba entre 10 y 18 puntos. Al parecer, los presidentes de los clubes de arriba frenaron pusieron un manto de sensatez y, al menos, detuvieron el mamarracho.
Ojo. Aún no está garantizado que no se termine confirmando ese sistema, de hecho, es el que cuenta con el apoyo de más clubes, por una cuestión obvia: los clubes de malas campañas que salen beneficiados, son más que los clubes de buena campaña que salen perjudicados. Sucede que hay cosas que no se pueden someter a la voluntad de la mayoría, sino voten al campeón, directamente.
Dicen que el formato saldrá en las próximas horas, dicen que el torneo arrancará el 28, dicen que habrá dos ascensos, también dicen que habrá cuatro, dicen que todos en la cancha. Dicen de todo y no dicen nada. Pero la verdad es que no puede haber un fútbol serio y sus conductores no lo son. No hay pretexto alguno para demorar más de ocho meses en diseñar un campeonato. Lo que si hay es poca trasparencia y la sensación de compromisos asumidos, de promesas hechas que ahora no se estarían pudiendo cumplir. En algún momento pensé que ellos, los dirigentes, ya sabían qué y cómo se había jugar, pero estaban esperando el momento indicado para anunciarlo. Sin embargo, todo indica que nunca supieron que hacer, que dejaron que el agua les llegue al cuello y es por eso que postergan el inicio del campeonato cada semana.
Se espera que este viernes haya novedades y, por fin, se sepa con exactitud quienes enfrentarán a quienes y bajo que normas. Me permito dudar de esas versiones y hasta que no veo a los equipos jugando en la cancha voy a desacreditar cualquier trascendido, aun cuando sea emitido desde las fuentes oficiales.








