La lucha por el mar argentino
El economista tucumano Horacio Rovelli analiza que "la pesca masiva e indiscriminada de embarcaciones no autorizadas no solo extraen riqueza del país, sino que no generan trabajo local y, atentan contra el futuro de esa fuente que es agotable en especies y en general".
Máxime que los recursos marítimos de Argentina son abundantes, gracias a su extensa costa sobre el océano Atlántico y la gran extensión de la Plataforma continental de la Argentina, en la cual las condiciones geográficas concentran una importante biodiversidad, de las cuales numerosas especies poseen valor comercial.
Estas aguas se benefician también de la llamada “Convergencia Antártica”, una extensa zona en la cual se mezclan las corrientes frías procedentes del Océano Glacial Antártico con las aguas cálidas procedentes de la zona cercana al Ecuador, las aguas frías son muy ricas en plancton, moluscos, crustáceos, peces y cetáceos a lo que se suma una numerosa fauna marina más evolucionada como la de focas, lobos y elefantes marinos. De tal modo es que las aguas jurisdiccionales argentinas resultan ser uno de los principales caladeros (áreas de pesca) del planeta con constantes periodos de "zafra" que se alternan según la especie. El problema es que no lo explotamos nosotros.

No solo no estamos en condiciones técnicas de fiscalizar nuestra plataforma marina, sino que el Reino Unido en Malvinas otorga licencias de pesca, infringiendo todas las leyes nacionales e internacionales y la propia indicación de no innovar de la Resolución de la ONU 31/49 Cuestión de las islas Malvinas que pide a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que aceleren las negociaciones relativas a la disputa sobre soberanía, según las resoluciones 2065 (XX) y 3160 (XXVIII) de la Asamblea General de la ONU.
La República Argentina en la Ley 24.922 de Régimen Federal de Pesca, estableció el dominio de esos recursos y la protección de sus derechos preferentes en su condición de Estado Ribereño y su voluntad de organizar y mantener un sistema de regulación de los recursos migratorios en la zona adyacente a la ZEE Argentina, todo ello, ya dicho en 1995 en el art. 2º inc. c) al ratificar la CONVEMAR , donde se reserva la facultad de adoptar todas las medidas necesarias para tal fin.
Por otra parte, si bien se aprobó la Ley 27564 el 16 de setiembre de 2020 por medio de la cual se aumentan las multas por pesca ilegal, la misma en forma frecuente es vulnerada porque cuando se logra capturar a embarcaciones no autorizadas, se la trae a puerto argentino, se le confisca la pesca y se le informa la multa estipulada, y la más de las veces, el intruso prefiere dejar el barco (perder la embarcación y no pagar la multa) y continua pecando con otra embarcación, dado que con 50 o 100 toneladas de calamar recuperan la plata del valor del barco confiscado. Además es el Estado argentino el que se hace cargo de todos los gastos de manutención de los marineros y de su retorno al país de origen.
Esto es, aumentó tanto el precio internacional del calamar y del langostino, por decir solo dos de las especies capturadas en mar argentino, que la tonelada de calamar está a 3.000 dólares y una tonelada de langostino a 7.000 dólares, por ende prefieren perder el valor del barco y no pagar la multa porque lo recuperan con la pesca ilegal en otras embarcaciones.
Es obvio que debe estudiarse no solo la confiscación de la pesca y de la embarcación, sino los reclamos pertinentes al país de origen de la misma, que se infiere por los casos ya embargados, que son mayoritariamente de la República Popular China y de España.
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) estima que permanentemente existen 300 a 400 embarcaciones intrusas en el Atlántico Sur que son industrias en el mismo barco factoría y que quitan trabajo nacional.
Es riqueza natural que nos pertenece, no tenemos nuestra propia flota, la pesca masiva e indiscriminada de embarcaciones no autorizadas no solo extraen riqueza del país, sino que no generan trabajo local y, atentan contra el futuro de esa fuente que es agotable en especies y en general.
Por otra parte, y también ligado a los intereses marítimos, Alberto Fernández comunicó que enviará otro proyecto de ley “para la demarcación del límite exterior de la plataforma continental argentina para extenderlo hasta las 350 millas marinas, que ampliaría nuestra plataforma y contribuye a consolidar los derechos de soberanía sobre los recursos de lecho y subsuelo e incrementará la seguridad jurídica para la exploración y explotación off shore de hidrocarburos”, afirmó.
Inferimos que debe haber un acuerdo previo con el Reino Unido para su implementación y con su correspondiente presentación a la ONU. Finalmente es indispensable realizar fuertes inversiones en astilleros y en propiciar la actividad para que sea nuestro país el que se beneficie de su riqueza.
Horacio Rovelli
Tucumano, Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires. Profesor a cargo de la asignatura Política Económica de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), y de Instituciones Monetarias e Integración Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Miembro de la Comisión de Economía de la Fundación Estado, Trabajo y Producción (FETyP). Vocal de la revista Realidad Económica. Fue Director Nacional de Programación Macroeconómica en el Ministerio de Economía y Finanzas de la Nación. Autor de numerosos trabajos publicados sobre los temas económicos y financieros.








