"Las mujeres de mi vida me enseñaron a luchar, a ganar calles, a conquistar derechos"
MI 8M
"Nuestra fuerza es colectiva", reivindica María Coronel, coordinadora de la Espacio para la Memoria Escuelita de Famaillá, y relata cómo el mes de marzo se fue resignificando de diferentes maneras en su historia personal.
"El 8 de marzo para mí, y hace muchos años, define mi marzo. Es lucha compañera, sorora, diversa, revolucionaria".
Cuando empecé a militar en derechos humanos en los 90, marzo para mí era sinónimo de 24. Veía y a veces acompañaba las actividades del 8 con admiración por tantas compañeras queridas (y que siguen bancando la parada hoy) que sí me representaban pero que eran de un movimiento del que yo no me creía parte.
Ellas mismas fueron las que con paciencia y acciones me enseñaron a mirar de verdad adentro de mi propia historia.
La historia de esa hija de desaparecidxs que tuvo una madre de la que no se hablaba tanto en el cuento porque no había sido tan “protagonista” como padre. Una madre que descubrí audaz, decidida, poniéndole el cuerpo a cada uno de los ideales por los que peleó, luchando hasta el día que se la llevaron (a mi vieja la secuestraron junto con mi hermana de diez meses un 14. De marzo, obvio.). La historia de una abuela que se quedó sin hijos, que rescató a su nieta de las garras del infierno y se descubrió un día en su vejez siendo nuevamente mamá. La que nos puso un pañuelito blanco a cada una, se puso el suyo (el que siempre recuerdo como su capa de heroína) y nos llevó a marchar.
Las mujeres de mi vida me enseñaron literalmente a luchar, a ganar calles, a conquistar derechos. A que todo lo que una mujer se propusiese era posible y que lo que lo impedía a veces era eso a lo que no le decían en ese entonces patriarcado pero acumulaba ejemplos de a montones.
Las mujeres de mi vida me enseñaron a luchar. Mi vieja, mi abuela, mi hermana y cada compañera maravillosa que he encontrado en el camino.
El 8 de marzo para mí, y hace muchos años, define mi marzo. Es lucha compañera, sorora, diversa, revolucionaria.
Buscaba hace poco frases para una campaña de mi lugar cotidiano, mi lugar de trabajo, el Espacio para la Memoria La Escuelita de Famaillá, para este 8M. Encontré una que no explica del todo pero se acerca bastante a la energía que generan las mujeres y las diversidades en las calles y en la vida: NUESTRA FUERZA ES COLECTIVA. Que sea.












