O cambia o muere: el destino del Mercado del Norte escrito en el cielo de Tucumán
LA OTRA MIRADA
Un análisis de la Carta Astral del emblemático edificio permite revisar su historia con nuevos ojos y proyectar un futuro posible. Derrumbe simbólico, material y crisis moral de una ciudad sin la identidad ni la trascendencia de antaño.
Fachada del Mercado del Norte en 1939.
Sonó como un estruendo. Eso dicen los testigos del momento en que las columnas del emblemático Mercado del Norte colapsaron luego de años de abandono. El Gigante que vive en el corazón del centro tucumano dio un aviso: el peligro de derrumbe es real y las soluciones deben ser de fondo. Ya no hay margen para anuncios de obras que nunca llegarán. En Tucumán, con viento a favor, el toro se toma por las astas cuando no hay otra escapatoria posible.
El “Nuevo Mercado del Norte” se inauguró el 10 de diciembre de 1939. Ese día, en el cielo tucumano, cada planeta ocupaba una posición que signaría el destino de edificio. “El Mercado es de 1880, pero tomo como fecha de nacimiento la del edificio que conocemos hoy”, aclara la especialista consultada por eltucumano antes de iniciar el análisis del hecho que, por estos días, conmueve a los comprovincianos que ven frente a sus ojos el símbolo de la decadencia.
El Mercado nació con luna nueva Sagitario y con su regente, Júpiter, en Piscis. “Exaltado, espléndido para un edificio tan emblema, tan símbolo”, describe la entrevistada. Al tratarse de un edificio que alojaba actividades de intercambio, se convirtió en un templo sagitariano, el lugar de reunión de los ‘comunes’, lugar de convocatoria heterogénea en el que se fueron forjando valores en una sociedad, en un grupo humano de intercambio.
Esto se evidencia al pensar en el Mercado como la expresión del pulso progresista de la ciudad en aquellos años. Para muestra, vale citar los rasgos Art Decó que presentan los frontis de acceso. “Por esto, cuando se habla de su falta de preservación hay que recalcar la falta de preservación de sus valores significativos (Sagitario/Piscis) cuya gesta tienen que ver con la identidad ‘trascendente’ de la ciudad”, subraya la consultora.
En la línea histórica, un conflicto convoca la atención: la tensión entre los puesteros y las autoridades de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en el año 2009. Se trata de un momento en total sincronía con la entrada de Plutón en Capricornio. La intención de derrumbar el edificio, desalojar a los puesteros y montar un shopping para sustituir la identidad por la uniformidad cultural que impone la globalización quedó expuesta, así como también la pregunta: ¿cuál es el proyecto de ciudad? ¿Acaso hay alguno?. “Montar un shopping y dar muerte simbólica a nuestra identidad, es lo mismo”, analiza la especialista.
Más próximos en el tiempo, el 14 de diciembre de 2020 se produjo el eclipse de nodo Sur, que se materializó en pérdidas, desapariciones, cierres, caídas, y se posicionó sobre sus luminarias poniendo a la estructura y a lo que simboliza en un cono de sombra. Su influjo perdurará hasta el 10 de junio de 2021, el próximo eclipse al que asistiremos. Esto viene a indicar, siempre según la carta natal del edificio, que el peligro de derrumbe -primero simbólico y después material- es un hecho. En este punto, aparece la posibilidad de retomar nuevamente las conversaciones con privados como algo quizás “inevitable” teniendo en cuenta la coyuntura económica y la probabilidad cierta de que un rescate requerirá varios millones de pesos de inversión.
Remodelación Mercado del Norte (1987).
Sin embargo, ¿cómo se podría conciliar el interés público de la conservación del patrimonio (y de la identidad de la ciudad) con la rentabilidad económica? ¿Asoma nuevamente la idea de erigir un shopping de esos que están presentes en las principales ciudades del mundo y que son el cabal ejemplo del ‘infierno de lo igual’ sobre el que teorizó el filósofo Byung-Chul Han? “Privados haciéndose cargo de su demolición y reestructuración, no va a ser posible”, sentencia la consultora al analizar la posición planetaria del Mercado en este momento vital.
O cambia o muere. Reconvertirse en algo parecido al Mercado de Pulgas de San Telmo o el de Colegiales, en una propuesta que refuerce la identidad y potencie a los puesteros sería la mejor opción en un escenario en donde todos ganan. Asimismo, imaginar un renovado Mercado del Norte, con las luces de otros tiempos, entre las propuestas del Ente Tucumán Turismo entusiasman a cualquiera, más aún si allí se exhiben productos de estas tierras que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo y este movimiento genera fuentes de trabajo local. Pero, ¿se está considerando esta posibilidad en 9 de Julio y Lavalle, con tiempos que apremian, protestas de trabajadores y urgencias electorales?. Es un enigma por estas horas.
Lo cierto es que 2021 y 2022 serán años de transición y reconversión para el otrora Gigante derrotado por la desidia y el abandono, pero que aún guarda la esperanza que nunca se pierde. "Recién en el segundo semestre de 2022 aparece en el mapa astral la posibilidad de un proceso de renovación importante que podría verse materializado a partir del 2023/2024", pronostica la consultora astral. Se trata de un proceso a muy largo plazo y sumamente desafiante en una Provincia caracterizada por el cortoplacismo que la condena al atraso. La ciudadanía, empero, tendrá que tener en cuenta que si la cuestión no se aborda a fondo el edificio podría lisa y llanamente desaparecer bajo los escombros. “Es una probabilidad altamente positiva si siguen así las cosas”, confirma la consultora a eltucumano. "Hemos tenido una experiencia hace muy poco, horrible, el Parravicini, y esto no es el Parravicini, es una mole de cemento en el medio de la ciudad, esto son 20 Parravicini. Estamos muy preocupados", reafirma Germán Alfaro, intendente de San Miguel de Tucumán.
Planta. Mercado del Norte. Distribución de puestos y locales (1904).
La obsolescencia y precariedad de la infraestructura debido a la falta de mantenimiento y actualización; la anulación de la ventilación natural; la extracción del aire de cocina hacia el interior del Mercado; el anegamiento de la planta del subsuelo; la inexistencia de un sector para el procesamiento de la basura son asuntos viejos, pero empezaron a mostrar un límite con la inolvidable entrada de Saturno a Capricornio el 21 de diciembre 2017. Este movimiento empezó a visibilizar los problemas no resueltos de aquel 2008/2009 y las crisis de estructura, “tanto morales como materiales”.
Marzo de 2021, en tanto, fue la estocada final de un fino y contundente proceso donde no se ha ponderado ni sus valores arquitectónicos ni los simbólicos del principal Mercado de la Ciudad generando degradación, deterioro y abandono. Y ahora, ¿qué sigue?
“El año pasado fue el diagnóstico del paciente terminal y este 2021/2022 es transicional según tránsitos”, sostiene la especialista al indicar que van a chocar dos titanes: Urano y Saturno. Así las cosas, es previsible que los puesteros quieran seguir viviendo la edad de oro capricorniana de un edificio imposible, precario y obsoleto y se enfrenten a alguna iniciativa privada de reforma que intente obtener rédito con salidas rápidas y poco originales, por ejemplo, un shopping que hiera de muerte la identidad de esa zona de la “Ciudad Histórica”.
El retorno de Urano al mapa del viejo Mercado ocurrirá hacia el 2022. Sin embargo, el mapa no es el territorio y la decisión recaerá, finalmente, sobre quienes definen fácticamente los destinos de la ciudad.








