Ernesto David Rojas, campeón con el Decano y fusilado por el terrorismo de Estado
DÍA DE LA MEMORIA
Llegó desde Jujuy para deleitar al José Fierro con sus goles en el campeonato de la Federación Tucumana de Fútbol del 72, que valió la clasificación al Nacional del 73. Viajó a Buenos Aires a operarse de la rodilla y junto a amigos jujeños fue asesinado el 18 de marzo del 76 en La Plata, a días del Golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico militar.
Primera foto que se conoce de Rojas en Atlético: está abajo a la derecha en la foto que aportó el historiador Decano Silvio Nava. Foto: TyC Sports.
En 1972, el Club Atlético Tucumán se consagró campeón del torneo anual de la Federación Tucumana de Fútbol, que le valió la clasificación para el Torneo Nacional 1973 y cortar así una sequía de ocho años sin festejos. Ese año, Ernesto David Rojas jugó 30 partidos y marcó 9 goles y fue una de las grandes figuras de aquel recordado equipo Decano. Sin embargo, su nombre pasaría a la historia como uno de los dos futbolistas argentinos asesinados por el terrorismo de Estado: fue fusilado el 18 de marzo de 1976 en La Plata.
Rojas, apodado Ranga o Ranguita, arribó a Tucumán desde Jujuy, donde irrumpió en la primera de Gimnasia en el Nacional de 1970 disputando 11 partidos. Llegó a nuestra provincia para estudiar abogacía tras alternar en el Lobo jujeño, pero regresó al fútbol con la camiseta de Central Norte para luego sí ponerse la Celeste y Blanca del Decano tucumano. Tras proclamarse en el 72 y clasificar al Nacional 73, las lesiones en su rodilla le impidieron consolidarse y apenas disputó tres partidos del Torneo de Honor en todo el año. En 1974 habría continuado su carrera en All Boys.
"Rojas no tenía un interés concreto por la política. Tampoco militaba, a diferencia de varios de sus amigos jujeños. En 1973, en San Miguel de Tucumán, comenzó a vivir en la misma casa que su comprovinciano Julio Rolando Álvarez García, Pampero, un afiliado peronista que sería secuestrado y desaparecido el 21 de agosto de 1976", reconstruye el periodista Andrés Burgo en TyCSports.
"Pocos meses antes, en marzo, cuando el país olía el inminente golpe de Estado, Rojas coincidió en Tucumán con otros dos militantes jujeños, los hermanos Gerardo y Raúl Arabel, que estudiaban y vivían en La Plata. Entre las conversaciones se filtró una vieja idea de Ranga: operarse la rodilla lastimada en Buenos Aires, donde trabajaba el mayor especialista en la época, Miguel Fernández Schnoor, médico de Independiente desde 1959", apunta.
"Rojas tenía 29 años y quería volver a jugar. Los Arabel, que estudiaban medicina en la Universidad Nacional de La Plata, le garantizaron alojamiento. Partieron hacia la capital bonaerense sin saber que, al llegar, los asesinos los esperaban", señalan en la nota publicada este miércoles, al conmemorarse en nuestro país el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Sus verdugos fueron "una patota de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), un sucedáneo de la Triple A", precisó Gustavo Veiga en el capítulo dedicado al futbolista jujeño en "Deportes, Desaparecidos y Dictadura" (2019). Su historia -señala Burgo- fue también presentada por el periodista jujeño Reynaldo Castro en "Con vida los llevaron" (2004), que recuerda a 129 desaparecidos de esa provincia. Allí se indica que el escritor Andrés Fidalgo en 2001 también había escrito sobre el 11 a quien su compañero en Atlético Francisco Ruiz describió como "un wing izquierdo delgado y veloz".
"Tres estudiantes universitarios jujeños cayeron víctimas de la violencia subversiva en La Plata: fueron acribillados a balazos por elementos desconocidos" punlicó el diario El Pregón de Jujuy luego de que los Arabel y Rojas fueron detenidos y acribillados a decenas de balazos en La Plata.
Los restos de Rojas arribaron a Jujuy y Gimnasia publicó un aviso fúnebre invitado a los socios e hinchas a participar del sepelio, que tuvo lugar el 23 de marzo de 1976. El día previo al Golpe Militar que dio inicio a la última dictadura cívica militar en la Argentina.
“También en La Plata, casi dos años después, el 7 de diciembre de 1977, desaparecería Antonio Piovoso, el ex arquero de Gimnasia que había atajado tres partidos en el Metropolitano 1973. Piovoso y Rojas son los únicos dos futbolistas con pasado en Primera División que fueron víctimas del terrorismo de Estado. El fútbol suele olvidarlos: ni siquiera figuran en Wikipedia”, advierte el periodista en TyCSports.
Hasta ahora se conocían fotos de Ernesto David Rojas de civil. El historiador Decano Silvio Nava aportó la foto del 11 en la previa de un partido ante Tucumán Central y así lo describe Burgo:
"En la tradicional foto del equipo que posa ante los reporteros gráficos minutos antes de un partido, Ernesto David Rojas aparece con una postura reconocible en los cracks: no mira de frente sino de costado, como si lo abstrajera la multitud que llena el estadio de Atlético Tucumán. Es un día de fiesta en el Monumental: termina la temporada 1972 de la Federación Tucumana de Fútbol y Atlético se prepara para consagrarse campeón después de ocho años de chicle, sin títulos. Generará, además, un hecho histórico: la primera clasificación del “Decano” a los Nacionales de Primera División (el de 1973), el comienzo de su convivencia entre los grandes. Y Rojas respeta el ritual de los delanteros: se ubica en la fila de abajo. El epígrafe lo señala: es el primero a la derecha de la foto, o sea el primero a la izquierda de sus compañeros, acorde a su puesto en el campo de juego. Después del partido llegará la gloria: Rojas -como todo Atlético- dará la vuelta olímpica. Pero será la última de su trayectoria, la posdata de su felicidad futbolera. En Argentina se viene el horror. Y al wing izquierdo lo matará el terrorismo de Estado".
Ernesto David Rojas en Huellas de la Memoria
Ernesto David Rojas
Secuestrado y asesinado el 18/3/1976
Se llamaba Ernesto David Rojas. “Ranguita” tenía 29 años cuando fue secuestrado y asesinado.
Nació el 21 de marzo de 1946 en San Salvador de Jujuy, provincia de Jujuy. Destaco como jugador de fútbol en Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Estudiaba abogacía en la Universidad Nacional de Tucumán.
Fue secuestrado el 18 de marzo de 1976 cuando visitaba a los hermanos Gerardo y Raúl Arabel en su domicilio de calle 61 nro. 229, depto. 23, La Plata. Había realizado el viaje hacia la capital de la Provincia de Buenos Aires para realizarse una intervención quirúrgica en una de sus rodillas. Fue asesinado el mismo día en una calle vecinal, a 100 metros al sur de la Avda. Juan María Gutiérrez, en Ranelagh, Berazategui, Provincia de Buenos Aires.
Su caso aún espera Justicia.

Ernesto David Rojas. Foto: Huellas de la Memoria








