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"El remisero les dijo que la vacuna te mataba y se bajaron de camino al nodo"

DÍA DEL VACUNADOR

Con seis meses de demora: en el Día del Vacunador, un matrimonio de la tercera edad de los Valles Calchaquíes acudió a vacunarse recién con la primera dosis. La batalla de los vacunadores del cerro tucumano contra la falta de información y las noticias falsas.





Todas las mañanas, la licenciada en enfermería Lorena Villagra, sale de su casa en Tafí del Valle directo al nodo de inmunizaciones que se montó en el cuartel de bomberos de la villa. Aquí, las inoculaciones llegan para los habitantes del Mollar, el Rodeo, Tafí del Valle, Amaicha, Ampimpa, Quilmes, Colalao del Valle y todos los pequeños parajes que componen los Valles Calchaquíes.

Pero vacunar en los valles tiene una particularidad que casi no se da en otros Departamentos de Tucumán: los agentes socio sanitarios recorren todo el valle informando a sus pobladores sobre el lugar en donde deben acudir para ser vacunados contra el virus que azota al mundo hace un año y medio, y comentándo sobre los beneficios de recibir la vacuna. Y es que hay lugares tan lejanos e inhóspitos en esta zona de Tucumán, que la información llega demasiado tarde o a veces no llega de la manera correcta.

“Los agentes son fundametnales para que las vacunadoras hagamos nuestro trabajo. Ellos son nuestro nexo con toda la gente, siguen casos positivos, captan febriles, etc”, le cuenta Lorena a eltucumano.

En el nodo de Tafí del Valle, alrededor de 200 personas por día asisten a vacunarse, y ni siquiera esos días de nieve dejaron de hacerlo: “Un día que hacía tanto frío, un domingo de operativo, eran las 12 y todavía no lográbamos calentar el lugar, ese día nos fuimos un poco antes por que todo estaba helado y ya no venía nadie por la nieve”.

En los valles completar esquema es una tarea titánica. Esta semana, según nos cuenta Lorena, un anciano llegó en colectivo y tenía que completar su esquema con la vacuna Moderna. Esta, necesita de 14 personas para que se abra un lote y también de 1 hora 40 minutos de descongelamiento. Por eso mismo, la tarea de quienes trabajan en el nodo es de llamar a las personas que estén en condiciones de recibir esta vacuna para que asistan y de esa manera, que quienes vienen desde tan lejos no deban retirarse sin haber sido vacunados. Aún con este trabajo tan minucioso y todos los contratiempos, este nodo montado en un cuartel de bomberos ya lleva 16.500 vacunas colocadas.

“Hoy llegó un matrimonio de ancianos a colocarse su primera dosis. Los agentes sociosanitarios los hablaron varias veces para conseguir que vengan. Pasa que el día que iban a vacunarse el remisero lque los traía, es dijo que por la vacuna se moría la gente y que un periodista de Buenos Aires se había muerto (hablando por Mauro Viale), y se bajaron del remis de inmediato. Recién ahora vinieron a vacunarse con su primera dosis, en total contraste con el resto de la gente que ya es bastante más joven a esta altura”, confiesa Lorena.

La lic. en enfermería Ramona Medina es la coordinadora del Nodo Polideportivo (departamento Monteros), en donde están cerca de alcanzar las 70.000 dosis aplicadas.

“Un poco antes de las 7 de la mañana estamos en el nodo, generalmente armamos todo y organizamos la jornada entre todos los de sistemas y trabajadores de la salud mientras vamos desayunando y preparándonos para un día de mucho trabajo.  Vemos si hay adolescentes para ese día, nos ponemos de acuerdo y finalizamos la jornada entre las 15 y las 17, a veces 18, a veces 19:00. Detrás de la inoculación hay mucho que hacer, llenar planillas, actualizar sistemas, descongelar vacunas… detrás de esos 20 o 30 minutos que las personas esperan sentadas hay mucho trabajo por detrás para hacer un uso correcto de la vacuna, a veces hay una hora de espera por el trabajo de logística, y se sostiene gracias a la coordinación de muchos actores y no solamente del sector salud”, contó Ramona en entrevista con Radio Municipal.

“Comenzamos con la vacuna nuestra a los profesionales de la salud en diciembre y a planificar como iba a ser en Monteros este trabajo. No hemos dimensionado nunca cuanto tiempo iba a durar esto, no teníamos previstos tantos meses de vacunación, pero vamos avanzando, todos los días es un desafío. Tenemos altos y bajos en la planificación pero el objetivo es hacerlo de la mejor manera posible siempre”, se sincera.

“A nosotros nos ha tocado la parte positiva del asunto, tenemos colegas que han estado en internaciones que han visto a personas morir, que han visto a familiares sin poder despedirse. Nosotros tenemos un mensaje alentador y de esperanza. Con ese mensaje alentador nos levantamos todo el día.”

Este 26 de agosto, es el tercer año que se celebra a los vacunadores en Argentina, a partir de la promulgación de la Ley que establece esta fecha como la del “Día del Vacunador” en todo el territorio.