Top

"¿Me das una alta orgía?": quién guarda el secreto del bar tucumano más caliente

HOT

Entramos al corazón del lugar más íntimo de la ciudad, donde una pareja desprevenida, un cumpleaños inesperado o doctoras se llevan una sorpresa y se animan a dar la respuesta del momento.

Una fiesta de placer en tu boca.





Es día de cobro y se hacen colas en Tucumán. Una pareja sale del banco con el sueldo todavía entero y, para darse con un gustito, camina por toda la 24 de Septiembre. Miran vidrieras, consultan precios, relojean zapatillas en Zatuc, se tientan con un panchuque, pero deciden entrar a un bar y desayunar como Dios manda.

Mientras se secan el sudor de la frente, van a volver a transpirar en un instante. Es cuando piden la carta, abren los ojos, se tientan con una carcajada, no ocultan su sorpresa y el asombro no pasa por el precio sino por lo que la carta promete: "Promos más ricas que un orgasmo".

Pasado el dilema de quedarse o irse, superado el rubor del instante, relajados, distendidos, la pareja comienza a leerse las promos en cuestión, se procede a la lectura en voz alta y la gran pregunta para romper el hielo: "¿Qué vas a querer, mi amor? ¿Polvito, Sexo salvaje, Qué uraaa, Culiada light, Cogeme en el campo, Chupame el pingooo o Alta orgía?".

En términos meramente gastronómicos, el Polvito es un desayuno o merienda común: café o té con medialunas o tortillas, juguito y soda. Sexo salvaje viene con tres medialunas con jamón y queso con mermelada o dulce de leche para lamerse la boca, juguito y soda. 

El Qué uraaa incluye un ensalada de frutas, la culiada light es con pan con semillas y yogurt, el Cogeme en el campo, como lo indica su nombre es con pan de campo y la versión más prohibida del dulce de batata con chocolate, Chupame el pingooo incluye decorado erótico y Alta orgía es más rico que comer con las manos: una picada con pan de campo y jugo.

Detrás de la idea que causa furor entre los clientes de Orozcas Sexshop Café se encuentra Estefy Orosco, la creadora del bar temático, quien revela los secretos y cómo nació la idea: “Yo soy fabricante y diseñadora de indumentaria. Pero con el sexshop no era suficiente para atraer a la gente, que lo mismo se inhibía. Como a mí me gusta mucho cocinar, puse un café y empecé a ofrecer las tartas que yo hacía con los nombres que yo uso y como yo hablo. Naturalmente hablo así”, se ríe Estefy. 

Desde que inauguró el bar con las promos más calientes metidas en el corazón de El Bajo, Estefy revela: “La gente ha respondido bastante bien. Van muchos grupos de amigos. Uno cumple años y le dicen: ‘Vamos a merendar’. Cuando ven la carta, muchos se sorprenden. Los chicos son mucho más tímidos que las chicas. Pero también van muchas doctoras. Van con el uniforme, salen de los hospitales, miran los juguetes que vendemos, las tartas, se súper divierten. Van muchas señoras de 60 para arriba”, revela sobre el público.

Además del placer, hay muchos beneficios para la clientela y su salud: “Para las personas que tienen incontinencia urinaria, tenemos bolitas que se las pueden aplicar dentro de la vagina que les produce una vibración. Eso hace que se vaya cerrando la vejiga y dejan de hacerse pis. O las bombas para hombres que tienen problemas de erección. Hay de todo y para todos los gustos”.

Detrás del bar hot hay dos personas que nunca imaginaron trabajar ahí: “La moza que tenemos es muy religiosa y me dijo: ‘Ay, Estefy, ¿en serio esa es la carta?’. Pero se acostumbró: es muy amable, es muy dulce. Y tengo un señor grande que es quien hace los moldes: un herrero que hace todo para mi negocio. Casi se muere el pobre, no sabía qué decirme cuando le pregunté: ‘¿Usted se animaría a hacerme un pene?’”.

Con muchísimas propuestas para dar charlas, expandir el negocio, abrir sucursales, Estefy avisa: “En el bar la promo que vuela es el Chupame el pingo, lo vendemos mucho. Y en el sexshop, los consoladores son los protagonistas, pero porque es lo que más se conoce. Hay muchísimos juguetes y si los conocen todos serían solteros: de los lubricantes, hay millones de tipos, con anestesia, sin anestesia, son increíbles. Y a este ritmo, ya nos piden que volvamos a abrir las 24 horas. Atendemos de 9 a 21, pero estamos viendo la posibilidad de que sea 24 horas nuevamente: la gente cae a la madrugada y se lleva lo que quiera para pasarla bien, para encender la pasión, para animarse a todo”.

Estefy Orosco, la creadora del bar temático del momento.

Las promos más ricas que un orgasmo.