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"No me puedo morir en el mejor momento de mi vida": la recibida furiosa en Tucumán

HISTORIAS DE ACÁ

Respondió a un cuestionario de 25 preguntas, aprobó la última materia, cumplió su sueño y empezó a festejarlo con todo: perreo, pasos prohibidos y un final inesperado. ¿Qué pasó? VIDEO

Las recibidas se desmadran y a veces se les va la mano: Tobías arriba de todos, ovacionado por una multitud. ¡Felicidades!





Así como detrás de cada acusado hay un abogado penalista, atrás de cada video viral hay un protagonista. En este caso, el protagonista es Tobías Lazarte, que el miércoles rindió Derecho Internacional Privado, su última materia. La que le dio el pase de estudiante a profesional. La que tanto soñó y prometió escabiarse después de rendirla.

A esos de las 20:30 el joven de 24 años empezó con el cuestionario de veinticinco preguntas desde el departamento donde vive. El segundo parcial de la materia se rendía virtual y duraba solo 25 minutos, una pregunta por minuto. “Yo hasta ese momento pensaba que sabía todo, pero cuando estaba por arrancar tenía más dudas que certezas. Y dije: 'Bueno, tal vez no todo'”

Al final las dudas se calmaron cuando Tobías comenzó a contestar las preguntas casi sin dudar. “Cuando salgo a ver por la ventana de mi pieza, que es donde estaba rindiendo, veo a todos mis amigos al frente que ya me estaban esperando”.

Huevazos, pintura, cerveza, papel picado, engrudos de dudosa procedencia fue lo que recibió cuando salió del edificio que lo vio crecer en Villa Luján. Más de 40 personas lo esperaban al ritmo de algunas cumbias: “Cuando vi todo esa gente que quiero, deseaba tener los brazos más largos del mundo para abrazar a todos. Pero no me dieron tiempo a cruzar la calle y me empezaron a llover huevazos como proyectiles”. 

La euforia era mucha y después de las fotos con su novia, familia y amigos partió la caravana con destino a Tribunales. Toda la avenida Mate de Luna se daba vuelta y tocaba bocina cuando en la caja de la camioneta Tobías se apropiaba de la atención pública: en algunos semáforos salió de la camioneta y bailó para los automovilistas. Pero un cambio de planes hizo que la caravana siguiera por 24 de Septiembre hasta Plaza Independencia. Primero había que hacerlo dar la vuelta, dijeron sus amigos.

Ya en la Plaza, Tobías pidió prestada una bici y encendió unas bengalas. “La bici es de un amigo que se la bancó yendo al lado de los autos toda la caravana. Cuando llegamos a la plaza Independencia se la pedí prestada. La gente me estaba gritando. Desde una camioneta me agitaron y digo: 'Bueno, vamos a tirar algo con la bici'”. 

Lo que sucedió pasadas las diez de la noche fue un verdadero espectáculo para los transeúntes que pasaban por la Plaza: “Primero intenté saltar y después quise tirar un willy”. Pero los cálculos no fueron los correctos y el abogado levantó la Zenith Atacama rodado 24 de su amigo como si fuera el código penal en tapa dura: “Cuando estaba en el aire y se me cortó la respiración pensé: 'No me puedo estar por morir en el mejor momento de mi vida'”. Por suerte el pavimento de Laprida y San Martín no le dejó más que unos raspones y los autos pudieron frenar a tiempo. 

Después del incidente el abogado y su gente siguieron hasta el Palacio de Justicia donde el jurista sacó sus pasos prohibidísimos: el tutú y gorro de boca como única vestimenta resaltaban con los flashes de las cámaras de celulares. Tobías y sus amigos bailaron, rieron y escabiaron como él tanto habia soñado. Ya en la Chacapiedras se subió al techo de la camioneta entre los gritos de los que estaban sentados en la vereda.

La sorpresa de Tobías llegó cuando áyer, una página de memes, había subido el video de su caída. Después le empezaron a llegar muchos mensajes: "Yo nunca me imaginé que lo iban a compartir tanto".