"¡Me siento mala madre todo el tiempo!": el drama y la desesperación de Luisa
"Cuando estoy con mi hijo en casa pienso en ella, y cuando estoy con Iara pienso en mi hijo que está solito y lejos": una joven familia tucumana dividida por la enfermedad, la falta de recursos y la distancia. ¿Cómo ayudar?
Iarita.
Iara Galván, es sin duda alguna una de esas personitas que puede ser anotada en el listado de las mujeres luchadoras: nació el 21 de mayo del 2020 con tan solo 36 semanas en el vientre de su mamá Luisa Villagra (27), padeciendo onfalocele hipoplasia pulmonar. Cuando tenía 36 días, la misma cantidad de semanas con la que vino al mundo, se le realizó una traqueotomía (que sigue manteniendo al día de hoy). Está internada desde su nacimiento en el Hospital del Niño Jesús, y ya sufrió allí varios paros cardíacos, siendo el último en mayo del 2021. Cuando tenía 4 meses, contrajo covid estando internada y se convirtió en la primera menor de edad con esta enfermedad en el Hospital, según reveló su mamá a eltucumano.
“Cuando nació me dijeron que tenía un 50% de vida, me dijeron que nació grave, le daban 24 horas de aguante. Gracias a Dios poco a poco fue saliendo. En su último paro, estuvo una hora siendo reanimada, la doctora no quería reanimármela más ya, yo le supliqué que intente una vez más y ella solita volvió a la vida. En ese momento volvieron a asistirla, gracias a Dios lograron salir. Se va agarrando muchas infecciones hospitalarias, hace una semana estuvo delicada, y hace tres días me la despertaron, es otra vez la niña que siempre ha sido”, explica la valiente mamá para este medio.
Luisa nos confiesa que cuando estaba embarazada de seis meses, le informaron que la bebita nacería con esa deficiencia pulmonar y le dieron la opción de realizarse un aborto, opción que no estuvo en su cabeza nunca. Desde que la niña nació, todos los días la mamá va a visitarla en su horario permitido, en transporte público y desde Aguilares, Municipio que queda a 91 kilómetros de la capital tucumana.
Además de Iara, esta mamá tucumana tiene un nene de tres años que queda al cuidado de su pareja y de su madre la mayor parte del día. Entendiendo que ella sale de casa por la mañana y regresa por las tardes, es de esperarse que su situación económica no sea la mejor, pues su tiempo lo tiene entregado al cuidado de su pequeña: “Estoy viviendo en una piecita en lo de mi mamá con mi marido y mi otro hijo, lo que cobro es para el boleto y para estar allá, para verla todos los días a mi hija, lo que él (su pareja) hace, son changuitas para mantenernos. Cuando vuelvo de la ciudad a veces aprovecho para agarrar algún trabajo de limpieza y aunque hay mucha gente buena muchos se aprovechan y me pagan 200 pesos para limpiar casas grandes”, nos confiesa Villagra.
El principal problema que plantea Luisa en estos momentos tiene que ver con la falta de condiciones materiales de vivienda para que su pequeña pueda estar internada en casa, una opción que el ofrecieron hace poco: “Ella tiene el tubo de la traqueotomía, por eso necesita dos equipos de ventilación aptos, no los puedo conseguir, si yo tuviera las condiciones económicas ya la tendría en casa para que no se agarre más virus hospitalarios”, nos detalla. “Lo que más deseo para mi hija es que salga de todo esto, que pueda tenerla conmigo, poder disfrutarla a ella y a mi otro hijo, poder conseguir que esté aquí en casa, con su propia habitación. Se siente un vacío tan grande que no esté aquí, yo me voy a la mañana y lo veo a la tarde a mi otro hijo, me siento mala madre con los dos todo el tiempo. Cuando estoy con el más grande y sin ella pienso en Iara, y cuando estoy con mi hija pienso en mi hijito que está solito con su abuela en Aguilares”, se confiesa Luisa, entre lágrimas.
“El año pasado para las fiestas la pasé mal, me decían que espere que se corte, la pasé tan mal. Lo tuve a mi hijo ahí conmigo en el hospital porque no me quería venir a mi casa en medio de las fiestas. Muchas veces estoy durmiendo afuera del hospital porque ella se pone mal, a veces no tengo para el boleto, tengo que dormir ahí… sino pensamos que si mi marido puede conseguir trabajo y alquilar cerca del hospital, pero me dijeron que para que me autoricen a tener a mi hija en casa, debe ser una vivienda propia, y para que el Municipio me ayude a construir algo tengo que tener lote, es todo tan difícil para poder tener a mi hija conmigo”.
A pesar de que la situación es muy complicada, la familia de Iara recibe todo tipo de ayuda para apaliar lo que viven desde que nació: “Tengo un CBU de mi hermana que se llama Villagra María Belén, solo lo usamos para Iara, el número es 2850601840095273966438”.
Sobre su hija, la aguilarense nos cuenta que las doctoras del Hospital del Niño Jesús ya le pusieron un apodo: “la terrible”. “Se saca todas las cosas, siempre está con su sonrisa, siempre a las risas, las doctoras me le dicen ‘la terrible’, hasta con los pies se saca las cánulas, le tienen que atar las manitos cuando están ocupadas para que no se las saque pero… ¡Ya aprendió a sacarse todo con los pies!”.
El número de Luisa del Carmen Villagra es 3865561211. Para contactarse con ella, hay que tener en cuenta que a veces pasa varias horas dentro de la terapia sin poder responder el teléfono. Compartimos la historia clínica de la bebé.











