"No tengan vergüenza de volver a la escuela": Eva, la tucumana que terminó la primaria a los 71 años
Eva Carabajal retomó algo que había abandonado hace más de 60 años, en medio de su tratamiento oncológico: "Me siento con mucho orgullo, siento que les di orgullo a mis hijos".
Eva. Fuente: Noticias del Interior.
Esta semana las redes sociales suelen verse tapadas de personas jóvenes que culminan la etapa educativa correlativa a su edad: jardín de infantes, primaria, secundaria, estudios superiores, especializaciones… de una u otra manera, los egresados y egresadas son quienes copan diciembre siempre.
Sin embargo, detrás de cada birrete y de cada diploma, hay historias particulares. Algunas, muy especiales, tienen que ver con la superación personal y la realización personal que a veces postergamos por distintas razones. Sin embargo, Eva Carabajal, una mujer de Graneros, demostró que tener 71 años mientras se cursa un tratamiento de quimioterapia, no la detuvieron a la hora de cumplir su sueño: terminar la primaria.
“Yo soy jubilada de ama de casa, siempre trabajé en el hogar, tuve 8 hijos. Soy viuda hace 14 años, mis hijos han quedado grandes, ya no tengo ningún bebé en casa, los demás se han casado, han salido de casa ya, y yo he quedado con dos hijos ya grandes y un nieto aquí”, le confiesa Eva a eltucumano.
Hace más de 60 años, cuando Eva era una niña, la salud no le permitió cursar la primaria con normalidad: “Yo he ido a la escuela hasta cuarto grado. A mí me atacaba mucho el asma, no podía ir cuando hacía frío y era invierno, una vez me dijeron que ya para faltar tanto que mejor quede en casa haciendo reposo. Yo me enojé mucho y decidí no ir más, dejé ahí en cuarto grado todo”, nos revela.
Sin embargo, el año pasado esa cosita que esta ama de casa y mamá de ocho hijos tenía dentro, se activó cuando decidió preguntar a una amiga de su hijo si ella podía ir a la escuela nocturna de Graneros: “Un día hablando con una chica amiga de mis hijos le dije que si yo podía ir de noche a la escuela secundaria de acá, y me dijo que sí. Fui unos cinco meses y no fui más porque mi maestra falleció, no sé bien que le sucedió. Pasó justo cuando yo decidí seguir estudiando que ella falleció, ya llevaba cinco meses bien y haciendo todas las tareas, pero cuando ella murió yo no quise salir más, me encerré, y con esto del coronavirus y con mi problema de que tengo cáncer de pecho que me operaron, me sacaron el pecho izquierdo, no salí más, me quise cuidar”, nos detalla.
Sin embargo, la virtualidad le dio la ventaja que Eva necesitaba mientras se recuperaba de su cirugía y su tratamiento oncológico: “Yo me hacía en cama todas las tareas virtuales, mis hijos me atienden, me hacen todo desde mi enfermedad, yo no puedo hacer nada de la casa para no esforzarme, así que yo solamente me dedicaba a hacer mis tareas de la escuela”.
“Yo tenía algo pendiente de que quería seguir siempre, para estudiar no importa si uno tiene 100 años, siempre y cuando los profesores nos tengan paciencia podemos ir”, opina la tucumana que esta semana recibió su diploma de la primaria, mientras nos cuentas las sensaciones encontradas tras retomar eso que dejó pendiente hace ya seis décadas: “Me dio mucha emoción, pensaba en el egreso y me daba mucha emoción, me esmeraba un montón para aprobar. Ya estoy más tranquila, a estos 71 años ya estoy tranquila en casa aunque yo ya sabía leer escribir, sumar, y restar”, nos explica, muy feliz y efusiva.
El mensaje de esta abuela, es claro: “Yo les diría a todos que tienen que seguir, no tienen que tener vergüenza de volver a la escuela aunque sean grandes, estudien para que pasen de curso y presten mucha atención, les recomiendo a todos que se superen”.
Ahora que esta etapa ha culminado en la vida de Eva, sin embargo, solamente abre sus horizontes hacia más cosas que quisiera hacer de su vida: “Me siento con mucho orgullo, siento que les di orgullo a mis hijos, toda mi familia está contenta. Mis hijos que viven conmigo están estudiando enfermería, si Dios y la Virgen quiere se reciben pronto. Ahora yo quiero ir a la escuela de manualidades para aprender a tejer, aunque soy zurda, pero puede ser que me puedan enseñar, quisiera saber tejer a crochet, a dos agujas. Quiero mantenerme ocupada para ser útil y para tener unos años más. Me siento orgullosa y tranquila de estar en familia y haber logrado esto”, cierra la egresada más feliz de esta Provincia, quien finalizó sus estudios en la Escuela de Formación Profesional C.E.B.A. Nº 4, en Ceja, Graneros.








