"¡Salga!": el drama de Walter en la crecida del río en Amaicha
A Walter y su familia los sorprendió la crecida del río Las Calaveras, los agarró el granizo y el auto quedó enterrado.
El auto cuando bajó la corriente. (Foto: Facebook Carmen Díaz)
"Nosotros fuimos a un lugar pasando Tío Punco, una dirigencia, a traer unos animalitos que nunca se daba para ir. Decíamos de ir en una moto grande, pero el camino era lindo para auto. Salimos a las cinco de la mañana y estaba lindo, se puede entrar por Colalao y El Bañado, fuimos por el río que viene de Santa María, frente de Amaicha porque no teníamos otra opción", le explica Walter Martínez a eltucumano tras la dramática situación que vivió junto a su padre y su hijita de dos años.
Todo marchaba según lo planeado, hasta que aparecieron los problemas: "Llegamos bien, trajimos los animales. Hasta que tuvimos que empezamos a parar un poquito: primero nos agarró granizo, no crecía el río. Pasamos el río Las Calaveras y ahí se me agarró el auto, se enterró por el peso de los caprinos, se enterró, no es doble tracción. Sacamos las herramientas después de patinar, ya pasando el granizo. Le doy y le doy, pero no arrancaba, ahí agotamos la batería. Ya la veíamos fea", narra Walter, que estudia para ser maestro y completar la Tecnicatura en Alimentos.
"El río va a crecer", le dijo Walter a su padre, conocedor de la montaña, el día después del drama: "Sacamos nuestras pertenencias, todo lo que hemos podido. Venía la primera (crecida), nunca viene de golpe - golpe. Pasó la primera crecida y vino la ola grande. Mi papá se desesperaba por los chivos. Fui a trabar el auto con cambio y freno de mano, sacamos todas las cosas y mi nena se quería quedar a la orilla del río", describió sobre esos minutos de tensión.
"Lo arrastró un poco. El auto quedó clavado, la parte de adelante mirando hacia la naciente. Ahí quedó clavado, lo ramió como 10 metros, nosotros ya estábamos abajo, peleando con el auto, con la pala y el pico. No pensaba que crezca ese río, el tiempo estaba fulero pero parecía que no iba a llover, nosotros somos conocedores. Lo íbamos a sacar paliando, pero no nos dio el tiempo, nos desesperamos para sacarlo.
Su papá quería quedarse junto al auto para sacar los animales, pero el río seguía creciendo: "¡SALGA!", le gritó Walter. "Si no le decía que salga, lo llevaba la corriente", analiza hoy. "El auto quedó parado. Así fue realmente. Salimos y por la señal no nos podíamos comunicar. Los bomberos interpretaron mal, fueron por Colalao, han demorado cerca de dos horas. Ya estábamos bien, cuando ellos llegaron la creciente ya había bajado".
Walter aclara que su hija "no estaba en shock" sino que "no asimilaba el peligro, lo veía como una risa. Ahora ve el video y se ríe. Mi papá está dolorido por la fuerza que hicimos. Pero estamos bien". "La corriente ya estaba al 50%, intentaron sacar el auto con camioneta y nosotros los ayudamos a sacar el auto. Está en la orilla ahora, no lo pudimos traer. Se llenó de agua, de tierra, todo", lamentó, mientras se prepara para volver a buscarlo junto a los bomberos.








