El drama detrás del viral: "Me quedé parada toda la tormenta, no quería volver sin la cocina"
"Se desarmó, la puerta quedó a dos cuadras, la plancha de arriba se desprendió a 50 metros, la cocina dobló por Bolivia hasta casi Muñecas", detalla Silvina, quien relata la situación increíble que vivió.
Captura de video.
"Acaba de pasar una cocina nadando", se escucha en uno de los videos virales más virales del temporal que azotó a todo Tucumán y especialmente a San Miguel de Tucumán este miércoles, en horas de la siesta. El video pasó de celular en celular, junto con los otros videos virales del día. Pero éste no es un video más por el drama detrás del viral.
Silvina mantiene a su familia gracias al puesto de empanadas que puso en la esquina de Perú y avenida Siria, al Norte de San Miguel de Tucumán. En Bolivia y Siria es donde vieron pasar a la cocina que pasó "nadando", y que en realidad era la única fuente de ingresos que se escapaba de sus manos entre el agua.
"Gracias a Dios la recuperé, estaba como a cinco cuadras. Veremos si funciona. Todavía estoy angustiada: se abolló toda, espero poder arreglarla", le explica Silvina a eltucumano el miércoles por la noche, cuando el agua ya pasó y mientras se anuncia nuevas tormentas fuertes en las próximas horas.
Silvina vive con su hijo Santino en Villa Urquiza: tras enviudar, tomó la decisión de "hacer lo que me gusta". Dejó su trabajo para montar su propio emprendimiento de meses de porcelanato y un salón de fiestas. El incontrolable precio del dólar le impidió seguir adelante con los trabajos en porcelanato, mientras que la pandemia la forzó a cerrar su salón.
"Me fundí. Por temor a volver a alquilar puse desde mayo el puesto de empanadas porque uno tiene que trabajar como sea. Mi fuerte de ventas son los fines de semana: no sólo de carne y pollo, también ofrecemos sfijas, de ternera, jamón y queso, humita. La especialidad son las de ternera y queso", resalta.
Así llegamos a la siesta del miércoles, la siesta en la que su cocina se fue nadando y se volvió viral, y que se convirtió en un drama para ella: "Se desarmó, la puerta quedó a dos cuadras; la plancha de arriba se desprendió a 50 metros; la cocina dobló por Bolivia hasta casi Muñecas", detalla.
"Ya estaba levantando el puesto porque el cielo estaba oscuro. Sólo quedaba el horno, porque estaba muy caliente. Mañana no podré trabajar, veré qué hago con el horno, a ver si resucita", precisa, y cuenta que temía ante todo que le roben su horno.
"Me quedé parada toda la tormenta, envuelta en plástico, esperando a que termine de llover. No quería volver sin el horno. Sería una bendición si alguien se ofrece a arreglar la cocina. La base donde se apoyaba la cocina se perdió", se lamenta, mientras se pregunta cómo trabajará mañana.
Si querés ayudar a Silvina, podés contactarla a su número: 3814475698
Silvina con Víctor, un vecino, y Gonzalo, que lo ayuda cuando su hijo no puede asistirla.
"Acaba de pasar una cocina nadando". Detalles de color de la fuerte tormenta en Tucumán. pic.twitter.com/jqssiTWp8C
— Fabrizio Carugatti (@FaCarugatti) January 26, 2022








