"Es que no puedo dejarlos": Cande, la tucumana a la que le prohibieron seguir comiendo mangos
Su hermana Luján la mandó al frente y explotó Twitter cuando reveló cuántos mangos se come por día. Por qué la madre no quiere que coma más mangos y cómo explica la joven su devoción por esta fruta noble.
Mangos.
“Mi mamá le prohibió a mi hermana comer mangos porque desde el 19 de enero hasta hoy se comió 45, sin exagerar”.
Luján Morales rompió Twitter cuando mandó al frente a Candelaria, su hermana de 20 años que ama el escenario, estudia teatro y tiene una pasión que supera la cifra de mangos mencionada: “Son más de 45 mangos en 15 días. Hicimos un aproximado de tres mangos por día, pero la verdad es que hay días que se come seis. No tiene sentido la cantidad de mangos que se come. Está aburrida y se come un mango”.
Luján, la autora del tuit viral, se tienta como su hermana con un mango mientras hablan al unísono por altavoz con eltucumano. Se miran cómplices, se ríen, estallan y es Luján la que revela qué pasa con la fanática de los mangos: “Viene Cande y me dice: ‘¿Qué hago? ¿Y si me como un mango?' Y pum: va y se lo come. En mi familia, menos yo, todos son fanáticos de los mangos. A mi papá le agarró alergia de tantos mangos que comía (tenía un árbol en el fondo) y a mi mamá Natalia le encantan, pero le puso los puntos a mi hermana: le dijo que no puede comer tantos, que no sea boluda, que le puede dar un ataque al hígado, jajaja”.
Antes de pegotearse por tercera vez en lo que va del día, con las manos limpias, por fin Candelaria agarra el celular de su hermana y le cuenta al diario de qué hablamos cuando hablamos de mangos: “Es que son riquísimos, la verdad es que no puedo dejarlos. Yo no puedo creer cómo antes no me gustaba el mango. Empecé a comer mango recién el año pasado. Siento que perdí muchos años sin comer mangos. Un día me dijeron: ‘Probá el mango’. Y desde entonces no pude dejar de comerlos. Puedo comerme seis mangos en un día sin problemas. A la mañana desayuno frutas y ahí como el primer mango del día. Después del almuerzo, de postre, me como dos mangos más. Ahí nomás ya van tres. En lo que se hace la tarde como un mango más y dos mangos después de la cena y ahí tenés: seis mangos por día”.
Si ganarse el mango cuesta, no es para nada fácil la vida de una actriz que así como se embala al abrir la primera página de un guión, que así como se emociona con pasajes dramáticos de la obra que llega a sus manos, así también se ilusiona cuando tiene un mango. Es Candelaria Morales cuando, cual Hamlet, eleva su brazo a la altura de su cabeza y en la palma de la mano exhibe un mango, le habla al mango, a un bello y maduro mango. Es un mango que le ilumina el rostro, pero que la engaña con sus apariencias: “Sí, fue muy fea la experiencia: una vez me comí un mango que tenía la re pinta y el mango era un asco. Anoten, chicos: ‘No todos los mangos son iguales’. Me gusta mucho el mango, pero éste no tenía sabor a mango, tenía sabor a pera. Estaba súper ilusionada con ese mango, pero no: una pena, una verdadera pena”.
Mientras que a Luján no le gusta el mango por su textura, porque le parece una fruta sucia, por su sabor y nada más antes de que se pudra todo entre las hermanas, Candelaria reconoce: “Sí, eso es lo único malo del mango: cómo te ensuciás. Lo pelo, lo corto con la mano, y prácticamente te tenés que bañar después de cada mango. Pero como todo en esta vida también hay opciones: hacemos helado de mango con crema de leche y queda riquísimo, o los comemos congelados. No sé qué va a ser de mi vida cuando se termine la época de mangos. Quizás los frizo para tener el resto del año, pero no va a ser lo mismo. No sé qué fruta será capaz de llenar el vacío que deje en mi vida el mango. Quisiera hacer un canje con una verdulería a cambio de mangos. Porque todos me preguntan cuánto gasto en mangos. La verdad es que una vecina nos da mangos y mi mamá trae mangos de un árbol de mangos que tenemos en otra casa. Es la única forma de comer tantos mangos. Porque, seamos sinceros, no podría gastarme toda la plata en mangos, ¿o sí?”
Mi mamá le prohibió a mi hermana comer mangos porque desde el 19 de enero hasta hoy se comió 45, sin exagerar
— janlu (@LujanMorales_) February 4, 2022








