"¡Vení a dar la cara!": una vecina desencajada salió al balcón y atacó a un bar en Barrio Norte
Desquiciada y fuera de sí, una señora fue filmada mientras mostraba toda su violencia contra las personas que se encontraban en el lugar. El video de un momento de terror.
Foto ilustrativa by Planeta Urbano.
Hubiera podido ser muy grave y no lo fue de milagro: una noche de jueves, en la antesala al fin de semana que ya arrancó, distintos grupos de amigos y amigas se juntaron a disfrutar de unas pintas y tragos en Birka, uno de los bares nuevos más lindos de barrio Norte. Pero de repente todo se puso negro.
Las personas que ocupaban las mesas de la vereda listas para disfrutar de una noche tucumana ideal para brindar y escuchar buena música en vivo vieron cómo, a las 22.30, cuando recién comenzaba la noche, una vecina desquiciada y fuera de sí del cuarto piso del edificio del frente, ubicado en la esquina de Maipú y Marcos Paz, salió al balcón y empezó a atacarlas.
La vecina arrojó limones, naranjas y huevos que provocaron pánico y no generó víctimas de casualidad. Ante la incredulidad de lo vivido, los clientes de la cervecería atinaron a responderle: “¡Vení a dar la cara!”. Llamativamente, ningún policía intervino en el hecho ni logró apaciguar a la vecina.
Una joven fue testigo del desagradable momento y habló esta noche con eltucumano, todavía con el sinsabor de la situación. “Fuimos a hacerle el aguante a una amiga, éramos todos jóvenes, estaba tocando un DJ de electrónica, pero música normal, tranqui, nada que moleste, hasta que todo cambió”.
Junto a su grupo estaban tomando unos tragos cuando de repente, plaf: “Estábamos conversando con las chicas y veo cómo al lado de mi mesa empiezan a caer cosas. Pensé que eran vasos de otra mesa o que a alguna amiga se le había caído algo, pero no: eran como meteoritos, naranjas, limones, huevos, de todo. Ni siquiera el DJ se había percatado hasta que se dio cuenta, cerró al compu y justo le cayó cerca un huevazo”.
Antes de que la testigo llegara a Birka, la vecina del mal ya había bajado a decirles a los mozos y trabajadores del bar que, directamente, apagaran la música: “Los chicos le dijeron que no, que era su trabajo, lógicamente. Había una artista (la grosa de Mar Aart) haciendo un mural, estaba el DJ, los mozos, las recepcionistas, en fin, mucha gente que trabaja y se esfuerza para dar lo mejor de sí como para que venga una señora a atacarnos de esta manera. No exagero: si desde el cuarto piso te tiran con algo y te pega en la cabeza, te puede desmayar”.
Lógicamente, después de lo vivido, el clima cambió: “Nos quedamos hasta la 1 que cerró, pero ya con la música de nuestros celus. Al DJ (el genio de Agustín Vallejos) le dijeron que si quería poner música lo hiciera, pero que se atuviera a las consecuencias. Si volvés a poner la música, ¿qué sabés con qué te puede llegar a tirar?”.
¿Quién es la señora? “No pudimos verle la cara. Quisimos ir al frente a hablar con un portero o encargado pero no había nadie. Una amiga fue a hablar con un policía que, para variar, no hizo nada. Solo sabemos que vive en un cuarto piso, pero nada más. Evidentemente, psicológicamente bien no está. Con las chicas hablábamos después de lo sucedido: así como hay un loco que sale con un cuchillo a matar, esta mujer nos podría haber dañado. La verdad que sí, un bajón. Ojalá que no vuelva a pasar. Es lo único que queremos: que no vuelva a pasar”.








