"Me pidió todo de Spiderman": Francina tiene 5 años y decidió empezar el jardín a su manera
"La dejo ser, nunca la voy a reprimir de hacer lo que le gusta porque digan que son cosas de varones": esta semana, Fran comenzó el período de adaptación en el jardín de infantes, y entre todas las princesas y Barbies, decidió tirar los estereotipos de género y eligió a Spiderman.
Solamente aquellas personas que son padres o madres reconocen el terror que viene aparejado de la palabra febrero: llegó el momento de endeudarse con los útiles escolares. Si bien muchos (la gran mayoría) opta por utilizar y reutilizar la mayor cantidad de objetos del año pasado, la verdad es que siempre hay una primera vez para todo, en especial, de la mochila.
La mayoría de las personas –mínimamente- compran una mochila para los años del jardín de infantes, otra para los dos o tres primeros años de la primaria, y otra para finalizar los años que quedan de esta parte educativa. A medida que el menor va creciendo, los motivos que elije –si es que tiene el lujo de poder escoger- van variando de acuerdo a sus gustos. Mientras algunos padres tratan de influenciar en las elecciones de sus hijos, también puede pasar que los dejen elegir sin tapujos ni presiones, como decidió hacerlo María con la pequeña Francina (5), ahora que arrancó el jardín de 5.
“Esta fue la semana de adaptación así que le tuve que comprar de todo. La llevé a ella a elegir, y me pidió que quería tener todo de Spiderman, mochila y accesorios. Ella le dijo a la maestra lo mismo en la entrevista. La maestra le preguntó el por qué quería así y cómo Fran le respondió que simplemente le gustaba Spiderman, comenzó a darle más opciones, y me recomendó llevarla a elegir yo y mostrarle todo. Me pareció bien porque le quise dar la opción de que elija, siempre lo hice, desde los colores de su ropa hasta los juguetes, nunca le dije que sí o sí debería usar colores como se dicen ‘de nena’”, le explica María a eltucumano.
Poco después de que Fran cumpliera dos años, un trastorno en su sueño llevó a su mamá a buscar una respuesta. En primera instancia, le dijeron que la pequeña se encontraba dentro del espectro autista, por lo cual comenzó con sus tratamientos y terapias de inmediato. Con el tiempo, el neurólogo y la psicóloga procedieron a estudiar algunos aspectos del cerebro de la menor para definir que el diagnóstico más certero –pero no definitivo- es el síndrome de Asperger debido a una carga negativa en la parte izquierda del celebro, lo cual con tratamiento y medicación puede mejorar de manera considerable.
Este trastorno genera en Franci – además de un gran desorden en el sueño – algunas dificultades al momento de socializar con otros niños y niñas. Por eso, el temor de su mamá y de su abuela es grande cuando piensan en el bullying.
“A ella le encantan todos los juguetes, más que nada los autitos, yo le enseñé que son juguetes para niños y niñas. Con esto fue lo mismo, le mostramos más de 40 mochilas en la tienda, yo no quería que las compañeras le digan nada, ella no tolera las burlas ni nada de eso, intenté ver si le gustaban otras, pero no, ella sí o sí quería Spiderman. También eligió vasito, taza, barbijo, todo de Sipderman”, confiesa la mamá, entre risas.
“Francina tiene un diagnóstico que significa un principio de Asperger… pero el neurólogo dice que en la parte izquierda del cerebro tiene una carga negativa que es lo que le genera algunas dificultades en la parte social y algunas condiciones al momento del aprendizaje. A ella le dieron un medicamento que tomó unos tres meses y le dio resultados muy buenos, ahora tengo que hacer otro estudio en marzo, porque si bien mejoró su manera de socializar en un 95%, ella no es muy tolerante de algunas cosas, la maestra ya sabe que puede llegar a tener algún episodio ahí, espero que no pase”.
“Ella es especial en todo y elije hasta lo que come, no es que tenga episodios si le digo que no, pero tiene una personalidad muy marcada, es imposible imponerle nada a la fuerza. Me gustaría que se lo tomen normal, que de hecho todas las niñas puedan elegir lo que les gusta, muchos creen que hay cosas para niños y a las mujeres desde chicas no nos dejan disfrutar de las cosas que nos pueden gustar porque nos dicen que son de varón” reflexiona María, recordando su deseo frustrado de jugar al fútbol en el barrio con los chicos, cuando era una niña.
“A ella le gustan los robots, las pelotas, los superhéroes, y tambièn las muñecas... le gustan los juguetes en general. Una vez me dijo que le habían dicho que no ande de ropa azul porque eso es de nene. Yo le enseñé que no es así. Mi mamá me decía ayer ‘ojalá que las otras niñas no le digan nada ni sean crueles, que no se le burlen por la mochila que eligió’, porque llegamos y todas tenían cosas de princesas, de Barbie, y está bien, lo importante es que cada una elija”.
Sobre la razón de que la pequeña pueda tomar decisiones para sí misma desde pequeñita, la mamá de Francis nos confiesa: “Yo quiero que ella crezca sabiendo que puede tomar sus propias decisiones, que se sienta segura de jugar y aprender de lo que quiere ser. Que crezca libre. Es complicado porque como mamá hay que tomar decisiones como estas en el momento, la gente a veces no entiende ciertas cosas, pero bueno la respuesta es fácil: ‘lo hago porque le gusta’. Ella una vez eligió cumpleaños de Mickey en vez de Minnie y todo el mundo me decía que debía ser de la temática Minnei cuando llegaban… muchísimos. Y a ella le gustaba el ratón. Yo la dejo ser, nunca le voy a decir o reprimir que no haga ciertas cossas porque digan que son cosas 'de varones'”. Cierra.
Y es que quizás, inconscientemente, los medios de comunicación, la moda, la sociedad y hasta los mismos padres, inclinamos a las niñas a elegir hasta sus propios gustos sin pensar en el inmenso universo de posibilidades que les estamos negando por encerrarnos en los estereotipos de género.










