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"Son miles los tucumanos y tucumanas los que viven con VIH"

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La provincia se hace eco del pedido a lo largo y ancho del país para que se actualice la normativa vigente desde 1990. “Si la sociedad entiende que el VIH no es sinónimo de muerte, sino que es un virus con el que se puede vivir sin enfermarse con un tratamiento, bajará el estigma”, señalan activistas.





El proyecto de ley para brindar una respuesta integral al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) perdió estado parlamentario por cuarta vez en febrero de 2022. Si bien estaba previsto que se tratara en las sesiones extraordinarias, finalmente éstas no se realizaron. Tucumán se suma al pedido nacional del tratamiento urgente de esta ley que prioriza un enfoque de derechos humanos y busca eliminar el estigma y la discriminación hacia las personas que viven con el virus.

La norma que hoy se encuentra vigente es la Ley 23.798 conocida como Ley Nacional del Sida, sancionada hace treinta años y que se basa en una perspectiva biomédica. Argentina fue pionera en sancionar esta ley en los ’90 y logró que las personas con VIH pudieran acceder al tratamiento de forma gratuita. Sin embargo, con treinta años recorridos hubo avances en la ciencia y la medicina, que permitieron que hoy una persona con VIH pueda vivir igual que cualquier otra persona, e incluso llegar a un estado de intransmisibilidad del virus siempre y cuando se encuentre bajo un tratamiento adecuado. En estos treinta años, también se reforzaron algunos mitos y estigmas sobre el virus y las personas que viven con él.

Siete años atrás organizaciones sociales junto al Ministerio de Salud de la Nación comenzaron a trabajar para avanzar en una actualización de la Ley Nacional de Sida para transformarla en la Ley de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis, Infecciones de Transmisión Sexual y Tuberculosis.

Esta actualización está centrada en el protagonismo del enfoque de los derechos humanos, en  la respuesta en salud, y busca poner fin a la discriminación, como así también, priorizar el desarrollo y la producción pública de tecnologías y medicamentos que garanticen la sostenibilidad de las políticas.

“Es fundamental que se trate la actualización de la ley porque la vida de las personas con VIH está desprovista del acceso a derechos. La ley que está vigente ahora es vieja, no se contemplan muchas cosas que tienen que ver con los avances que se hicieron desde la comunidad científica en términos de tratamientos”, explica en diálogo con eltucumano.com Bruno Bazán, docente de bioética en la Universidad San Pablo T y activista.

“En Tucumán hay un vacío en cuanto a la información. Nunca hubo campaña de indetectable igual a intransmisible. Se logró comprobar que una persona con VIH que responde al tratamiento, puede llegar a una carga viral indetectable esto quiere decir que no puede transmitir el virus a su pareja sexual”, añade. En esta dirección destaca que ese descubrimiento se trata de un punto de llegada de la comunidad científica. Sin embargo, considera que no se realizaron las campañas adecuadas de difusión. “Si la sociedad entiende que el VIH no es sinónimo de muerte, sino que es un virus con el que se puede vivir sin enfermarse con un tratamiento de por vida y que es totalmente controlable, creemos que bajará el nivel de estigma, y de miedo”, señala Bazán.


Según el último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud, en Argentina 140.000 personas viven con VIH, y son 4.500 nuevos casos notificados por año.

 Además, se calcula que el 17 por ciento de las personas que viven con VIH no conoce su diagnóstico, lo que genera que el 29,9 por ciento se diagnostique en una etapa avanzada de la infección.


Uno de los ejemplos más explícitos de la necesidad de que la ley se cambie con urgencia, es la situación que se vive en las entrevistas de trabajo. Es común que, aún hoy, se pidan test de VIH en los exámenes preocupaciones y en aquellos casos en los que el resultado es positivo, se detiene el proceso de contratación. En la ley actual no están reglamentadas ese tipo de situaciones que atentan contra la privacidad de las personas. 

“Cuando se aprobó la ley de 1990 se pensaba que el VIH y el sida eran momentos muy cercanos y que se vinculaba directamente con la muerte. Porque en ese momento era así, pero hoy las personas pueden vivir toda su vida con VIH sin enfermarse gracias a los tratamientos. Hay que establecer los mecanismos en la ley para actuar”, recalca.

A principios del mes de marzo la Asociación Ciclo Positivo, realizó una intervención en la Casa Histórica con una campaña de difusión sobre la nueva ley y la urgencia de su tratamiento en el Congreso. Esta concentración forma parte de una serie de acciones que la asociación viene realizando en todo el país por la salud de las personas que viven con VIH.

Con respecto a la concentración de la cual participó, Bazán destaca la importancia de hacer visible para toda la comunidad la información disponible y actualizada sobre el VIH. “Se eligió la Casa Histórica porque es representativa en todo el país.  Hay que entender que en todas las ciudades, e incluso en los pueblos hay personas que viven con VIH”, sentencia y agrega: “Son miles los tucumanos y tucumanas que viven con VIH, de todas las orientaciones sexuales y edades. Y hoy en día no encuentran la cobertura de sus necesidades porque no lo pueden decir, tiene mucho peso el estigma. Hay muchos que todavía creen que besarse con una persona con VIH es un riesgo, o que tener el virus significa la muerte”.

El activista hace especial énfasis en que la lucha por llegar a la nueva ley, no tiene que recaer sobre las personas que viven con el virus. “Todos estamos expuestos, nada te excluye de la posibilidad de contraerlo: ni la pareja estable, ni la monogamia. Es responsabilidad de todos”.


“Los medicamentos están, lo que tiene que cambiar es la sociedad”

Por su parte Pablo Dip, miembro tucumano de Ciclo Positivo, detalló cuáles son los puntos centrales de la nueva ley.

“La ley está centrada en que se comunique la información actualizada sobre tratamiento y prevención. Eso busca eliminar definitivamente el estigma y la discriminación. En Tucumán nunca hubo una campaña de indetectable = intransmisible. El Estado se limita a emitir campañas preventivas únicamente dirigidas a personas que no viven con el virus. ¿Pero qué hacemos con las personas que sí viven con él?”, se cuestiona.

En este sentido, aclara que la discriminación y el miedo lo tiene incorporado tanto la sociedad como la persona que se entera que vive con el virus. “Antes se pensaba que era portador de un virus mortal. Y actualmente pueden tener una vida completamente normal gracias a los avances en las ciencias y en los tratamientos. Comunicar bien ayuda a entender eso”, detalla Dip.

Otro de los puntos clave de la ley, es que el Estado empiece a apostar por laboratorios que implementen el modo de producción pública de medicamentos. De este modo se deja de depender de intereses de laboratorios privados. “Como son tratamientos crónicos hay costos muy elevados y termina habiendo faltantes lo provoca obstáculos para cumplir con la demanda”, comenta el referente local de la organización.

Además, en la nueva propuesta se pide que se incluya a organizaciones de la sociedad civil en la toma de decisiones. “Hay organizaciones que trabajan en territorio hace muchos años, vienen estudiando mucho sobre el tema y tienen contacto directo con la demanda real de la población”, explica.

La persona que vive con VIH no está enferma. Ese virus, en estadio avanzado si no se trata, puede llegar a desarrollar el Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Al dejar al sistema inmunitario tan dañado las personas comienzan a tener una cantidad cada vez mayor de enfermedades graves.

En Tucumán, la Dirección de VIH funciona en el Hospital del Carmen ubicado en Muñecas 2.550. Allí se puede acceder a testeos gratuitos, y medidas de prevención combinada. Distribución de preservativos o profilaxis posterior a la exposición (PEP)y profilaxis pre exposición (PrEP). También se asesora sobre el tratamiento antirretroviral que busca llegar al estado indetectable.

“Muchas veces no se testea por miedo o bien, cuando se obtiene un diagnóstico positivo, no se trata por el “qué dirán”.  Los medicamentos están, es la sociedad la que necesita cambiar la mentalidad”, subraya Dip.

“Todos vivimos con VIH. No solo la gente que está viviendo con el virus en el cuerpo. La ley es una deuda de la sociedad. Es urgente que se vuelva una cuestión primordial porque el lema es ya no hay más tiempo. Tenemos una ley de hace 30 años, es tiempo de superar el miedo”, concluye.