"La veo como un Santi Maratea perruno": Trompita, la influencer canina tucumana
Hace furor en las redes y acumula millones de reacciones positivas de usuarios de todas partes del mundo. Inteligente, divertida y multifacética; la perrita Trompita ya es toda una celebridad en Tik Tok: “No puedo explicar el enamoramiento que me causaba”. Mirá sus videos.
Trompita en modo diva.
Tocan el timbre de su casa y Juan Pablo Alderete se disculpa porque tiene que ir a atender. Cuando retomamos la conversación, confiesa: “Era la torta de Trompita”. No se trata, en este caso, de una Chocotorta ni una Selva negra ni una María Luisa. No tiene el escudo de un equipo de fútbol, tampoco el diseño de las princesas de Frozen. Es un pastel canino hecho especialmente para la estrella tucumana de Tik Tok que ya cosecha más de 550.000 seguidores y más seis millones de me gusta. Según adelanta Juan Pablo, la torta es para celebrar un falso cumpleaños donde habrá nueve perritos invitados y una única agasajada: ella. Para entonces, es casi seguro que sus seguidores serán más de 600.000 entusiastas de distintas partes del globo terráqueo que se ríen con sus ingeniosos videos. Tal vez no lo saben los otros perros ni los humanos que se la cruzan en sus paseos por la plaza, pero en el éter de las redes sociales, es toda una celebridad o, mejor dicho, una influencer.
La historia de Juan Pablo y Trompita comienza hace siete años atrás, en un viaje a Mar del Plata que el joven tucumano hizo junto a un grupo de amigos. En el segundo día de las vacaciones y para sorpresa de las otras seis personas con las que compartía la estadía, Juan Pablo llegó al diminuto departamento con la pequeña terrier de apenas meses de vida. Los días que siguieron fueron caóticos, como siempre que el amor comienza su revolución inexplicable: “Mis amigos se querían morir… Me decían: cómo te vas a traer una perrita a un departamento donde apenas entrábamos los siete… Ha roto cargadores, almohadas, colchones… No puedo explicar la locura y el enamoramiento que me causaba, era una cosa que quería salir del boliche para ir a verla”.

“La primera vez que la vi era chiquita y tenía una trompita larguita, eso me ha llevado a ponerle ese nombre. Lo que me ha llamado la atención en ese momento fue que, cuando la agarro, justo pasaba por ahí un perro y le mostró los dientes. Ya de chiquitita lo hacía, eso me ha matado. Ahí fue que dije: ‘me la llevo’”, revela el joven cómo fue el flechazo que lo unió a la perrita que hoy es su mascota y fiel compañera. Ese gesto como de enojo es una de sus habilidades más sobresalientes, aunque aclara que es sólo eso, una mueca gruñona y nada más: “Ese gruñido le sale cuando yo estoy comiendo algo y ella me pide. Cuando la señalo también saca los dientes, pero jamás me mordió. Es como un gesto que tiene, no es que sea una perra mala, al contrario, es lo más tierno que hay”.
En Mar del Plata, cuando Juan Pablo y sus amigos volvían al departamento con las primeras luces del día, siempre traían una bolsa de medialunas para el desayuno. Ahí fue que descubrieron otra de las destrezas características de Trompita: pararse en sus patas traseras. “En lo que comía las medialunas veo que estaba parada en dos patitas. Se para en dos patitas para pedir lo que sea, desde ahí le digo ‘educadita’ y, cada vez que escucha esa palabra, se para así. Cuando ve comida o cuando le digo así hace eso. Creo que es por la raza, los terrier son muy inteligentes”, comenta y aclara que esas no son sus únicas habilidades: “Sabe varios trucos… Sabe ladrar, agarrase la cola y girar, salir al balcón para ladrarle a otros perros, pero creo que su máxima destreza es como nadadora. Se tira clavados y puede estar todo el día en el agua, le encanta”.

A la hora de describirla, define a Trompita como “intratable y sinvergüenza”, aunque considera que el rasgo que más se destaca en ella es su inteligencia: “Acá en casa se le permite que haga lo que quiera, si ha agarrado una bolsa y la quiere romper, que la rompa. Es de hacer muchas travesuras, pero lo que más tiene es nobleza, disfruto mucho de su compañía, me sigue donde voy, y es muy cariñosa. Le encanta ir de paseo a El Mollar y subirse al kayak, nadar. Uno de mis sueños es viajar a todos lados con Trompa. A mí me gusta mucho viajar, tuve un viaje donde fui solo y ahí dije nunca más viajo sin ella, no me muevo más sin ella”.
Con los años, la relación entre ellos se fue afianzando y se volvió habitual que él compartiera fotos y videos en sus redes sociales junto a Trompita. Hace dos meses, eso que había comenzado como un juego, se convirtió en la cuenta personal de su mascota. Lo que pasó después, todavía lo sorprende: “Al principio, subía historias a mi Instagram personal y eran muy graciosas, entonces varios me por qué no le hacía un perfil a ella. Empezamos hace dos meses y me sorprendió porque, de un día para otro, ya tenía un montón de seguidores. Era algo que hacíamos sólo para divertirnos y hoy ya tiene más de 550.000 seguidores, en dos días aumentaron 100.000 seguidores y hay videos que tienen más de cien millones de reproducciones… Es un montón, es una locura”.

Trompita enojada porque su comida no es el plato que pretendía. Trompita riendo con la lengua afuera. Trompita viajando en la caja de la camioneta rumbo al río. Trompita con vestido. Trompita con anteojos de sol. Trompita con una peluca azul. Trompita disfrazada de gladiador. Trompita parada sobre sus patas traseras. Los videos en su cuenta pronto hicieron furor entre un público cada vez más numeroso y diverso: “Yo soy cero cámara, pero a ella le encanta. Me gusta mucho el cariño que nos dan a través de los mensajes, nos escriben en cualquier idioma. Me he llegado a emocionar mucho, las reacciones de la gente… Es algo impresionante, es muy grato. Veo la gente reaccionando a los videos, como se graba riéndose, y es algo que me llega muchísimo”.
“Todo el mundo comparte los videos para hacer reír a sus familiares y amigos. Ella tiene muy pocos haters que le tiran mala onda. En ese sentido no es como cualquier tiktoker, Trompa lo único que da es amor. Las únicas críticas son en el sentido de que yo la cuide. Algunos escriben y dicen: ‘espero que no sea un caso de maltrato animal’ y los entiendo porque se preocupan por los animales al igual que yo. Armo todos esos truquitos donde participa de un juego de azar y elije moviendo la patita, cosas así, no quiero manipularla para hacer cosas pesadas como otros que les hacen apagar la luz o caminar toda una cuadra en dos patas, eso ya no me gustaría, no quiero que, por grabar un video, ella la pase mal. Los videos los hago con los trucos que ya sabe”, explica Juan Pablo que es analista en sistemas y diseñador gráfico y aplica esos conocimientos a la edición de los videos en las redes de Trompita.
Juan Pablo suele llevar a su casa perros callejeros que se encuentran en tránsito y gran parte de ese cariño que hoy tiene, por los animales en general y por los perros en particular, siente que se le debe todo a Trompita: “Yo descubrí el amor por los perritos desde que la conozco, antes como que no lo veía ni lo sentía. A uno, cuando le llega el amor de un perro, como que se le despierta eso. Hoy les veo los gestos, les veo las caras que hacen y se lo quieren y lo que necesitan, yo a eso antes no lo veía. Ahora siento que tengo una conexión especial con ellos. Cada vez que me topo con un perro de la calle, lo veo y se arrima. La mayoría de las veces solo quieren una caricia y eso me parte el corazón. Siento que tengo una atracción rara, los miro, les pongo la mano y vienen solos”.

Como Lassie, como Beethoven, como Rin Tin Tin o alguno de esos animales virtuosos que protagonizan las películas que solían pasar por Canal 10 los fines de semana; films donde proliferan los caballos que hablan o juegan al fútbol americano, los monos que manejan autos de carrera o los perros basquetbolistas. Tal vez a Trompita el futuro le depara la consagración de muchos de sus pares que supieron dejar su huella tanto en las artes como en los corazones de los televidentes. Para Juan Pablo, el legado de su fiel y talentosa compañera puede ser solidario: “Me gustaría que todo esto que ha pasado en las redes sirva para ayudar, estaría bueno que Trompita genere algo en ese sentido, yo la veo como una especie de Santi Maratea perruno. Eso es algo que a mí me llena el alma, cuando ves que podés ayudar y aportar un poquito, aunque sea con perrito que tengas en tránsito. Ojalá el día de mañana a través de las redes pueda hacer cosas que ayuden a los animales, no sé, dar tránsito a perros callejeros o encontrar perritos perdidos”.
Mirá los videos de Trompita:
@trompatrompita Es un juego de azar tengo que aprender a no enojarme ????❤️????
♬ sonido original - Trompita
@trompatrompita Una distraccion es suficiente para que desatar la bestia ???????? #enojo #salemal #malesal #merienda ♬ sonido original - Trompita
@trompatrompita Yo con la dieta ???? #dieta #fitness #fitt #fiit ♬ sonido original - Trompita
@trompatrompita Un paseo al rio #rio #paseo #feliz #jackrussellterrier ♬ sonido original - AlbertoLyrics








