¿Te sobra una campera? ¡Hay adolescentes que las necesitan!
"No es solo donar una campera, es dar amor. Si les das amor a los chicos ellos lo valoran": el profesor de escuelas rurales que no soportó ver a los chicos con frío y decidió hacer algo.
Imagen ilustrativa.
La temperatura bajó, y junto con esta situación se hizo presente algo que con los fuertes calores del verano nos olvidamos: el frío que llega hasta los huesos. En Tucumán, esta semana las mañanas estuvieron con un promedio de 6 grados en la mayoría del territorio. En ese sentido, hay quienes tienen herramientas para enfrentar el frío, y quienes no.
Claudio Giaigischia ha transitado como profesor de Lengua y Literatura y de Nivel Primario en escuelas rurales por años, trabajando actualemnte en dos: la Escuela Media de Mancopa, en Leales, y la Escuela San José de Buena Vista, en Famaillá. Transitar el camino de la docencia en cualquiera de los niveles que implica, sin duda alguna ablanda los corazones y los abre hacia el cuerpo estudiantil y sus necesidades, sobre todo, en escuelas rurales. Por eso, este profe se percató de una situación muy dolorosa: algunos chicos pasan frío: “En el último acto que tuvimos vi que sus abrigos eran finitos, de algodón, y por eso sentí que era obvio que debemos ayudar, los chicos siempre necesitan que los ayudemos y más en zonas rurales en donde las familias con carenciadas”.
Así fue como nació la iniciativa de pedir en las redes sociales la donación de camperas para todos los estudiantes de estas, y quizás llegar a otras escuelas de zonas rurales: “Esta es una forma de incentivarlos que no dejen de estudiar, en el campo el frío es peor, los chicos están más expuestos porque la temperatura baja mucho más. Y la verdad es que un buen abrigo está caro, hasta el más económico sigue siendo caro cuando hay familias grandes y de muchos hermanitos”, comentó con eltucumano.
En las escuelas rurales, sin embargo, la relación del cuerpo de docentes y administrativos de la institución con los estudiantes y sus familias suele ser mucho más estrecha, ya que se viven problemáticas de otro tipo distintas a las de las ciudades más grandes: “Los docentes en las escuelas rurales generalmente son muy unidos, en este caso los dos grupos de docentes de las dos escuelas que nombré tiran para el mismo lado, son muy unidos a los alumnos y toca ver otras problemáticas que en las ciudades no se ven, y en chicos que conservan mucho el respeto hacia su profesor o profesora. El docente en general donde se siente bien ayuda, y esto en las escuelas rurales se ve muchísimo”.
“No es una campera, es amor. Si a los chicos les das amor, lo van a valorar. Muchas veces los chicos no encuentran en la casa el cariño que encuentran en los profesores, necesitan ese calor humano y más todavía después de la pandemia”, remarcó el profe Claudio, incentivando a todo aquel que tenga un buen abrigo a disposición, abra su corazón y lo entregue para alguien que necesite más: "Camperas, buzos gruesos, medias, y si alguien tiene el corazón y la generosidad para donar caloventores o estufas sería hermoso".
Los estudiantes que necesitan estos abrigos son chicos y chicas de entre 12 y 17 años. Es decir, hay diversidad de cuerpos y tamaños, por lo tanto, toda colaboración (en buen estado), será recibida con amor. El número del docente para contactarte y coordinar tu donación es 3816304131. ¡Sumáte!








