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"Nunca pensé que mi hijo estaba muerto": el dolor de una familia de Alderetes

MISTERIO

El lunes, Nicolás salió de su vivienda en Alderetes y ese mismo día Cristina, su mamá, comenzó a buscarlo. El miércoles llegó la peor de las noticias.





El miércoles por la mañana, la vida de Cristina Sierra daba un giro rotundo cuando, tras dos días de búsqueda, encontraba sin vida a su hijo Nicolás Catán, un hombre de 29 años. El lunes 21 de junio por la mañana, Nicolás estuvo con su mamá en su domicilio ubicado sobre calle Teresa de Calcuta en Alderetes, departamento Cruz Alta.

“Ese día él se levantó a las 9:30, estuvimos conversando, me pidió el teléfono para una llamada y le dije ya te lo alcanzo voy al baño. Cuando salí él ya no estaba, lo fui a hablar para comer al mediodía y no estaba, lo esperé hasta la noche y no apareció, ya lo empecé a buscar ahí nomás”, cuenta Cristina a eltucumano.

Nicolás, al igual que tantos hombres de este pedacito del mundo, sufría problemas de adicciones, aunque hacía algunos años que la situación había mejorado: “Yo por su problema lo observaba mucho cuando salía, por eso sé la ropa que llevaba puesta el lunes. Ahora andaba bien, andaba trabajando en el sur hasta enero, luego se fue a La Rioja y regresó hace tres semanas. Estaba trabajando con el padre en el centro. El martes tenía que presentarse otra vez a trabajar, explica la mamá de la víctima.

El martes por la mañana, harta de haber esperado sin respuestas y de no saber dónde más buscar, se dirigió a la comisaría de Alderetes: “Se me ríeron, yo les pedí por favor que me lo busquen porque no se desaparecía nunca así. Ahí me dijeron ‘pero el sufre de adicciones’, y yo les expliqué que mi hijo nunca se iba, en sus peores momentos que se ponía como loco me dejaba un mensaje diciendo dónde estaba, pero eso fue hace años. ‘Tiene que esperar 72 horas’ me dijeron, y yo les aseguraba algo le había pasado, porque a pesar de sus adicciones siempre ha sido responsable, otra vez se me han reído y me dijeron ‘no señora las personas con adicciones andan siempre en la calle y desde el viernes se han desaparecido un montón, ya van a empezar a aparecer’” recuerda esta madre tucumana. “Yo creo que el policía se hizo de llamar a la central, pero no creo que lo hayan hecho porque a esa altura ya sabían que había un NN en el Hospital Padilla, y me dijo que no había nada. Lo buscamos todo el día el martes”.

El miércoles, Cristina regresó a la comisaría de Alderetes, mientras el resto de su familia comenzó a buscar a Nico en hospitales públicos. Lo que no se imaginó es que la peor de las noticias llegaría a su vida: su hijo estaba sin vida desde el lunes. “Nunca pensé que él estaba muerto, hasta pensé que quizás se había ido a algún centro de rehabilitación porque nunca quise pensar nada malo”.

En esos momentos, el informe brindado por la familia era el de una muerte por accidente de tránsito: “Nosotros vivimos a 7 cuadras de la rotonda de Los Gutiérrez, y me dicen que él fue chocado cerca de Las Talitas a las 10:00, después que fue a las 11:15 y después que fue a las 12:00 pero que falleció a las 15. El accidente fue un poco antes del cementerio del Ángel, y después del choque en teoría él estaba tirado en la autopista. Yo lo que quiero saber es si alguien más lo ha visto ese día, porque necesito saber la verdad. En la declaración del accidente quién lo chocó nos dijo que Nico se tiró contra el auto, que se mató”, confiesa.

Sin embargo, las teorías de Cristina se apoyan en que hay muchas cosas que no coinciden de ese lunes: “Ese día él tenía zapatillas blancas, medias blancas, jean celeste, canguro amarillo y un chaleco negro de esos chorizo, y una gorrita teñida de azul, estaba bien vestido. Además las medias que tenía eran mías, el me pidió y yo lo reté porque no tenía medias limpias. Pero cuando me lo entregaron si vieran la ropita que tenía, y eso que la muerte fue a las horas que lo vi. La ropa con la que me lo dieron en el hospital estaba muy rota pero de desgastada, de viejita. Tenía una camperita viejita, sin cierre, un pantalón rotoso de viejito, finito, unas medias soquetes negras, esas no eran las que yo le di horas antes”, se acuerda. 

Además, Cristina contó los crudos detalles de cómo encontraron a su hijo: “Le faltaba un ojito, cortada la cara, destrozadas las manos y piernas, eso me mata de pensarlo, pero es para que piensen desde mi punto de vista por qué quiero que investiguen su muerte. Yo digo, con esa magnitud de accidente tiene que haber rastros en la ruta, algo que me diga ‘aquí se arrastró y sangró mi hijo’, la camioneta tiene solo una redondela del choque. Él no tenía ni los dientes, la cara toda cortada. La ropa sin nada de sangre”, nos explica, detallando que las heridas eran cortes y no raspones. "Mi otro hijo y el padre andan todavía buscando algún rastro de sangre hasta este momento"

“El miércoles ellos los policías ya sabían que había dos NN con las mismas características de muerte, el otro era un joven de 22 años”, dijo, hablando sobre el caso de Facundo Eneas Maximiliano Puente, quien fue hallado el lunes sin vida en la zona de El Timbó, con múltiples cortes en el cuerpo y sin uno de sus ojos, al igual que Nicolás Catán.

Cristina, pide que si alguien vio a su hijo ese día y pueda acercarle información valiosa se contacte con ella. Además, remarcó que su hijo “nunca se habría quitado la vida, tiene una nenita de cinco años y estaba loco por construir algo para los dos”. Su número es 3813930451