"Por favor que vuelva": se llevaron a Poll, el conejo de Caro y se ofrecen 100 mil pesos de recompensa
Caro siempre quiso un conejo. De chiquita. Pero recién cuando pudo mudarse sola cumplió su sueño. Y le llamó Poll. Eso pasó hace tres años. “Una amiga en Graneros lo tenía y desde el primer mes de su vida vive conmigo. No hay palabras para expresar lo que siento por mi bebé”.
¡Que aparezca Poll!
Caro siempre quiso un conejo. De chiquita. Pero recién cuando pudo mudarse sola cumplió su sueño. Y le llamó Poll. Eso pasó hace tres años. “Una amiga en Graneros lo tenía y desde el primer mes de su vida vive conmigo. No hay palabras para expresar lo que siento por mi bebé”.
Caro no tiene consuelo. No lo tendrá hasta que Poll aparezca sano y salvo en su casa de Sabin al 2200, en Yerba Buena. “Ayer miércoles, a las 12, salimos con mi marido. Lo dejamos a él afuera pero en un espacio cerrado. Entraron muchas veces perros y nunca pasó nada. Hasta el gato de la vecina duerme con él y tampoco hay peligro. Esto es otra cosa”.
“Cuando llegamos a mi casa, vimos que estaba toda una pared de madera y los alambres con una pinza rotos. No intentaron entrar a la casa. Ni siquiera ir al fondo, donde tengo chapas y gomas. No se llevaron nada y esas son cosas que podés vender. Solo se lo llevaron a él. Y ningún vecino vio nada”.
La angustia de Carolina se siente esta tarde sin novedades hasta el momento de Poll. “Hace un año a Poll le dio una especie de acv. Se le había caído totalmente la cabecita al costado. Imaginate el amor que le tenemos que lo llevábamos todos los días al veterinario. Nosotros mismos nos sorprendimos de la inteligencia que tiene: le abrís la puerta de adelante y no sale. Le abrís la puerta del fondo y espera que lo dejes salir. Dormía con nosotros, todo”.
¿Qué se sabe hasta el momento? “Los únicos vecinos que sabían del amor que tengo por Poll son dos vecinas y el chico del kiosco, quien también tiene un conejo y lo supo porque me preguntaba por qué compraba tanta lechuga y zanahoria. No hay cámaras ni nada. Y en diciembre también pasó algo raro: tuvimos un robo pero los ladrones se dejaron la plata. ¿Sospechas? Creo que es alguien que quería hacerme daño, sospecho de alguien, por ahí peco al sospechar, pero es lo que pienso”.
Luego de pasar las primeras 24 horas, Caro y su marido están por empapelar el barrio y ofrecen una recompensa de 100 mil pesos por Poll. “Aparte de nosotros dos, mi marido tiene dos hijas que lo amaban. Mi hermanito, le dicen. Por favor que me lo devuelvan. Lo que más evidente tiene es su cabeza un poquito inclinada y un ojito cerrado. Tiene 50 hijos conejitos en Graneros y lo llevamos al campo a que los visite. Pero él es único. Lo necesitamos de vuelta. Es nuestro bebé”.
Si vieron a Poll por favor llamen a Caro al 3814015869. ¡Muchas gracias!














