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Piden ayuda para que "La Bombilla" también pueda celebrar el Día del Niño

solidaridad

En el merendero "El Negrito Facundo" piden donaciones de juguetes, chocolate y leche para poder regalar un día especial a los niños del barrio.

La imagen de Facundo inmortalizada en un Mural del barrio.





A pesar de que el 21 de agosto pasado se celebró el Día del Niño en todo el país, en La Bombilla no llegaron a juntar los insumos necesarios para hacer la chocolatada y tampoco lograron reunir la cantidad de juguetes para unos 80 niños que asisten al merendero "El Negrito Facundo".

El merendero funciona desde fines de 2018, meses despues del asesinato de Facundo Ferreyra. Fue fundado por sus familiares y vecinos para asistir los niños del barrio Juan XXIII, más conocido como "La Bombilla".


" A los meses de la muerte de Facundo, comenzamos con el merendero. Damos la merienda a 80 niños los martes y los jueves", explica Malvina, madrina de Facundo, en diálogo con eltucumano.com. "Lo que nos puedan dar, sirve. Estamos pidiendo leche, azucar, golosina y juguetes. Lo ibamos a hacer el 3 de septiembre pero todavía no llegamos con las cosas, asi que lo vamos a celebrar el 10 de septiembre", detalla.

Las mujeres del Club Atlético Tucumán se comprometieron a conseguir un show de payasos y algunos peloteros, pero están faltando los juguetes. " Es importante que cada uno tenga su juguete. Acá muchas veces,los chicos son marginados. Queremos que se sientan valorados y queridos", señala Malvina. 


Por otro lado, explica que desde hace nueve meses tuvieron que suspender las meriendas poque se les comenzó a complicar  reunir los recursos para el correcto funcionamiento del merendero. "Cuando comenzamos, recibimos mucho apoyo de la organización La Poderosa. Hace unos meses desde el Ministerio de Desarrollo Social nos dieron recursos, supuestamente para que nos alcancen dos meses. Pero no es suficiente, por eso también estamos pidiendo alimentos no perecederos porque a veces hacemos olla popular", agrega.

Unos 10 vecinos y vecinas se suman a las tareas del merendero. A veces hacen rifas para poder comprar las garrafas de gas. "Con lo que nos dieron desde el ministerio, les hicimos flan y gelatina y maicena con leche, que es lo que más alimenta".

Malvina tiene 40 años y, al igual que sus jóvenes hijos y la gran mayoría de sus vecinos, están desempleados. "La mayoría trata de hacer changuitas y venden limones o naranjas. Pero en general hay mucha discriminación cuando decimos que somos de este barrio



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