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El día que el alperovichismo quiso cancelar a Hebe de Bonafini

POLÍTICA EN EL RECUERDO

La Presidenta de Madres de Plaza de Mayo padeció su visita a la provincia en 2011, cuando el oficialismo le aplicó la “ley del hielo” por sus dichos contra el entonces gobernador José Alperovich.

Hebe de Bonafini.-





Corría mayo de 2011. Retaban tres meses para las elecciones provinciales, las que declararían a José Alperovich gobernador por tercera vez consecutiva. El día 17 del mencionado mes, Hebe de Bonafini aterriza en Tucumán. Llega como invitada de la Asamblea Permanente de los Trabajadores Ferroviarios para ser nombrada madrina de los históricos talleres de Tafí Viejo. Sin embargo, sus dichos previos a su nombramiento revelaron otras intenciones: separar al entonces primer mandatario provincial del Poder Ejecutivo Nacional, a cargo en ese tiempo de Cristina Fernández.

En diálogo con La Gaceta, la Presidenta de Madres de Plaza de Mayo no dudó en criticar duramente al exsenador procesado por violación por su cercanía con exaliados del genocida Antonio Domingo Bussi. Puntualmente, su enfado fue por el beneplácito del mandatario a un acople integrado por los exbussistas Javier Morof y Miguel Brito, en una lista que estaba encabezada por Armando Cortalezzi.

Alperovich no es kirchnerista. No es verdad (que sea kirchnerista); es acomodaticio”, señaló en aquella ocasión al mencionado diario. Y amplió: “Hay gobernadores muy dudosos y éste, de Tucumán, es un gobernador dudoso. Él está porque lo votaron los tucumanos y si el pueblo lo trajo, es él quien lo tiene que echar”.

Los dichos no cayeron nada bien en el oficialismo tucumano. Tal es así que durante el acto para nombrarla madrina de los talleres ferroviarios no hubo presencia de representantes del Gobierno provincial, ni siquiera del intendente de Tafí Viejo, Javier Pucharras. Hebe de Bonafini debió soportar el “frío alperovichista” y, más tarde, algunas declaraciones subidas de tono en referencia a su salud mental.

Es una persona a la que se debe respetar, pero la dictadura no sólo nos dejó miles de desaparecidos, sino también muchos enfermos mentales”, declaró a la prensa el entonces senador alperovichista Sergio Mansilla.

Mientras Alperovich respondía a los dichos de Bonafini como meras opiniones, la prensa de la época aseguraba que entre legisladores, concejales y funcionarios alperovichistas –también bussistas- se llegó a plantear la posibilidad de declarar a la Presidenta de Madres de Plaza de Mayo como persona no grata. Un planteo que no prosperó. "Yo la respeto a la señora. Tiene derecho a opinar como quiera ", respondía Alperovich.

Fue Domingo Amaya como intendente de San Miguel de Tucumán el único que recibió con los brazos abiertos a Bonafini, nombrándola visitante ilustre de la capital en una ceremonia en la que el entonces jefe municipal jura que “no se habló de política”.

Hebe de Bonafini murió este domingo en horas de la mañana. Tenía 93 años.