"Queríamos mostrar qué era la cerveza artesanal": Fede de La Calle, el bar que se prepara para brindar con todo
Maradoniano de ley, es el dueño de un lugar que nació hace cinco años cuando en la avenida Perón no había nada. Cómo se construyó un espacio para el encuentro con amigos marcado por las cervezas más ricas del condado y siempre acompañado por la buena música.
Fede, con una amarga helada en la mano. Fotos: @laquie_ok
A Fede de La Calle se le ilumina la cara cada atardecer que llega a su lugar en el mundo. Claro que Fede tiene un nombre compuesto por dos nombres y dos apellidos pero aquí, entre los feligreses, es así: Fede de La Calle a secas y con una sed que no se apaga en este diciembre mundial y al que todavía le falta lo más importante: el domingo para que el país sea un puño apretado y este maradoniano de ley brinde como D10S manda y el 3 de enero, cuando el bar cumpla cinco años ya de vida.
-Contame qué significa La Calle en tu vida.
-Este lugar significa mucho. Mucho. Sobre todo porque logramos mostrar algo que queríamos que era la cerveza artesanal.
-Cumplen cinco años. ¿Cómo nació?
-El deseo fue porque siempre tomé cerveza. Vengo del sur, donde conozco mucho la cerveza y faltaba algo así acá hace años. Y bueno, estamos hace cinco años y somos uno de los pioneros en este rubro.
-¿El nombre?
-El nombre es fácil y es descifrable, creo, porque creo que todo el mundo la primera birra se la tomó en la calle.
-¿Te acordás de tu primera birra?
-Yo me acuerdo de tomar cerveza en Bariloche en el 2000 de un una fábrica que se llamaba El Bolsón, que tenía una cerveza de cereza, de frambuesa y llegaban esas birras ahí a un barcito en Bariloche que íbamos con mis amigas y la pasábamos muy bien.
-Cuando éramos más pibes, no existían las birras que hay ahora. Éramos más de las industriales, de la botella de Quilmes, de la Palermo, de la Norte. ¿Cómo fue la transición al boom de las cervezas artesanales y por qué se produjo?
-Yo también tomé mucha birra de la botella. Pero no es nada comparada a tomarse una rica cerveza artesanal, mucho más sana, mucho más pura y más natural.
-¿Cuál es la birra que más te gusta tomar?
-A mí me gusta mucho las birras lupuladas, la birra amarga, amargas frutales o amargas directamente son las que más me gustan y son las que La Calle trata de vender por lo general de su cartelera.
-¿Y La Calle en Yerba Buena por qué? Es un lugar que en su momento era un oasis, una isla, un lugar distinto.
-La Calle cuando abrió realmente fue pensada para ser un lugar de encuentro. Nunca quisimos que sea lo que es hoy en el buen sentido, porque nosotros nos queríamos manejar con poca gente, ofrecer algo distinto. La exposición nos costó mucho, nos cuesta hoy en día porque tengo un emprendimiento con mi mujer y realmente nos cuesta la exposición. A veces no nos damos cuenta por ahí lo que generamos con el paso de los años. Generar un poquito de nombre, una trayectoria, un poquito de otra más onda. Pero siempre abrimos con una consigna que era un lugar chiquitito, con buena birra y que conozcan la birra artesanal, sobre todo que en ese momento no había. Ahora tenemos una exposición pública que no creíamos que íbamos a tener. Antes había poco y nada alrededor. Hoy puedo decir que está lleno de bares llenos, lugares renombrados, pero cuando nosotros abrimos hace cinco años te aseguro que no había nada, nada existía, no existían los pubs de la Peron y este era el último punto. Solo una cervecería compañera que se llama Porter, que era lo último que había en la Perón de movimiento comercial gastronómico y nosotros éramos seis, siete cuadras más arriba y no había nada. Entonces pensábamos que eso se iba a mantener, obviamente, pero pasó el tiempo y seguimos acá.
-Hablemos un poquito de los clientes, de la gente del palo que viene. ¿Cómo lo fuiste conformando? Porque viene gente que habita cerca, pero también viene gente de la ciudad. De lejos se viene a tomar una birra aquí y muchos músicos como Caballo, Cundo o El Gaita. ¿Cómo fuiste conformando un público característico que también hace a La Calle lo que es La Calle.
-Tenemos un público, como se dice en el rubro, bien del under y de muchos otros lugares. Porque lo bueno de este lugar es que confluyen todos. Confluye desde un pibe que está vendiendo medias y tiene ganas de gastarse su mango y se toma una pinta acá y tenemos gente de otro estatus social. Todos tienen el mismo fin que es tomar una birra, sentirse cómodo. Nosotros siempre peleamos contra los estereotipos. Entonces cualquiera puede ir a tomarse una birra y saber que la va a pasar bien sin ningún tipo de problema.
-Contame un poquito lo que se viene desde el 2 de enero, la previa del cumpleaños de La Calle.
-El 2 de enero cumplimos cinco años. Hay ganas de hacer algo lindo. El aniversario es el 3 de enero, pero esta vez tenemos ganas de que el festejo empiece a la noche. Nosotros abrimos justamente a la tarde, que es el momento donde casi todos están terminando de laburar y queremos que vengan a disfrutar ese momento. Entonces creo que está bueno que después del laburo vengan y agarremos el cumple de la cervecería de noche. Habrá birras gratis para los primeros que lleguen, bandas, sorteos, seguramente lo típico de los cumpleaños, pero la idea es que vengan todos los que se sienten identificados con el lugar.
-Por último, ¿imaginabas este momento cuando llegaste a Tucumán?
-No, no, no, no, ¡claro que no! Hace diez años llegué y hace cinco que tengo esto y pasaron miles de cosas que en mi vida me imaginé que iban a pasar. Pero sí te puedo decir que estoy en uno de los lugares que era uno de mis sueños y hoy lo tengo realizado y cumplido: un lugar de encuentro para todo el mundo y donde poder tomarme una buena birra.









