Sisto Terán, de diciembre de 2001 a Argentina Campeón: "Hicimos la gran Messi, seguimos peleando"
Estaba a cargo de la gobernación de Tucumán en aquel diciembre, y 21 años después los festejos lo encontraron en Buenos Aires como secretario de Infraestructura y Política Hídrica. "El contraste es tremendo". Lo primero que hizo cuando se declaró el Estado de Sitio, las decisiones ante el estallido social y la salida de la crisis.
Ana Pedraza y Sisto Terán charlando en La Tucumana de Mañana.
"Son los contrastes más extraordinarios", afirmó Sisto Terán cuando Ana Pedraza le recordó en La Tucumana de Mañana (FM latucumana 95.9 MHZ) los hechos de diciembre de 2001 cuando estaba a cargo de la Gobernación de Tucumán y este diciembre de festejos tras la histórica consagración de Argentina como Campeón del Mundo . "Hicimos la gran Messi, seguimos peleando", aseguró el exvicegobernador al recordar el Estado de Sitio y el estallido social. "Los jugadores o aflojaron, y nosotros no tenemos que aflojar, tenemos que seguir adelante ver el país con optimismo", sentenció.
"Me ha tocado el privilegio de estar aquí en Buenos Aires el domingo y el martes, de pronto se sucedieron congregaciones multitudinarias como yo no había visto en mi vida. Yo soy bastante propenso a ir a congregaciones populares desde hace mucho tiempo, nunca hubo nada que se le pudiera asemejar a esto desde el punto de vista de la afectividad, de la concurrencia: he tenido la oportunidad de estar en el '86 presente y en el '78 a la distancia de la fiesta de aquellos mundiales y el fenómeno era más chico, más reducido, no era una cosa de toda la sociedad. Además, era mayoritariamente un festejo masculino, con presencia femenina menor. Lo que vi acá era extraordinario, todo el pueblo argentino, todas las clases, las edades, los sexos, se me ponía la piel de gallina", repasó Terán en el aire de FM latucumana.
Luego, detalló lo ocurrido aquellos días de diciembre cuando estaba a cargo de la Gobernación porque Julio Miranda se encontraba participando de reuniones de los gobernadores: "Cuando usted me trae a la memoria el recuerdo de lo que pasó hace 21 años, el contraste es tremendo. A las seis de la tarde estaba en el despacho del gobernador y recibí una visita extraña: era el Jefe de la Policía, de la Policía Federal, de Gendarmería y del destacamento del Ejército y nos informan que el Presidente había declarado el Estado de Sitio y que yo quedaba a cargo de la situación en la provincia de Tucumán: hasta ese momento no había nada, ningún incidente ni nada que pudiera presagiar lo que se desató apenas un par de horas después".
"La aparición televisada de los incidentes que venían ocurriendo en la Capital Federal empezó a desatar un efecto dominó en todo el territorio nacional en muy poco tiempo, y en pocas horas teníamos incidentes serios en Tucumán: recuerdo que me crucé a la Iglesia de San Francisco, recé un Padre Nuestro y tres Ave María y dije 'Diosito, por Dios que no tengamos que lamentar de todo esto la pérdida de vidas humanas'. Me trasladaron a la Policía donde empezamos a ver los distintos puntos y focos donde había explosiones sociales, se trataron de tomar los recaudos para preservar la propiedad privada con mayor o menor éxito, tratando que la actitud de las fuerzas de seguridad no implicara desgracias mayores", precisó.
Terán explicó: "Fue una situación muy dura, muy difícil de explicar a las nuevas generaciones que no han vivido hechos de esa naturaleza: el estado de tensión social que vivía la Argentina era feroz, el nivel de inequidades muy grande, los niveles de desocupación escalofriantes. Había que enfrentar esto con enorme coraje y casi como una paradoja analógica lo que pasó con la Selección Argentina, afortunadamente para todos nosotros nuestro país tuvo la suerte de ponerse de pie, de enderezarse, de sacudirse un poco de tanta derrota acumulada y pudimos salir adelante. Fue un proceso duro, en Capital Federal lamentablemente algunos argentinos fallecieron en esos incidentes, una situación muy penosa".
"En el despacho veía azorado las imágenes del helicóptero presidencial trasladando a De la Rúa. Me tocó estar el martes estar entre la multitud anónima saludando a los helicópteros de los jugadores. Los contrastes de la vida. Lo que no cambia es la sensación de sufrimiento, el domingo debimos haber ganado cómodos. Diosito quiere que estas cosas nos cuenten más a los argentinos. Ojalá aprendamos la lección que nos dio la Selección de terminar con la maldita grieta que tanto daño nos hace, este ejercicio casi cruel que hemos adoptado los argentinos de criticarnos unos a otros", analizó.
En ese sentido, el funcionario nacional planteó: "Hoy es unánime el elogio a Lio Messi y sus compañeros, pero no puedo dejar de recordar momentos muchos más duros de las críticas que tuvieron características colindantes con la crueldad y los chicos no aflojaron, y nosotros no tenemos que aflojar, tenemos que seguir adelante ver el país con optimismo, poner cada uno desde donde estemos un granito de arena para tener un país mejor, que estas gestas epopéyicas que acabamos de vivir no se circunscriban a un partido de futbol o la Final del Mundial, que se haga extensiva a todo el pueblo argentino: vamos a juntarnos más y abrazarnos más".
Tras explicar cómo los afectó en aquellos días El Corralito, recordó que se trató de "días de furia" cuando "comerciantes lloraban por perder todo producto del vandalismo", y destacó lo ocurrido después: "Reconstituir la Nación Argentina después del colapso fue una tarea titánica de la que participó mucha gente, y me enorgullece estar entre los que en aquel momento pusimos el hombro a las balas en medio del 'que se vayan todos' y resitimos con mucha fuerza. Yo la sintetizo en dos personas antitéquicas desde lo político pero que fueron complementarias a la hora de sacarnos del abismo que fueron Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner que tuvieron que enfrentar los momentos más delicados".
"En Tucumán pudimos superar con mucho coraje la crisis: nosotros cuando tomamos el poder lo hicimos con Julio Miranda, a quien mando un recuerdo muy cariñoso e imagino que desde el cielo debe haber gritado como futbolero la consagración de la Selección, ganamos por 3.000 votos y cuatro años después de atravesar la crisis más feroz de la historia argentina conseguimos refinanciar la deuda, poner al día las cuentas públicas, eliminar los Bocades. Llegué a pagar los sueldos con seis monedas diferentes: Bocade, Lecop, Patacones, cheques diferidos, pesos y Ticket Canasta. Ese fue el esfuerzo que hicimos y la población comprendió ese esfuerzo".
En ese marco, subrayó que "cuatro años después, nuestro ministro de economía que era José Alperovich y nuestro ministro de Gobierno que era Fernando Juri ganan las elecciones por más de 14 puntos", y consideró que ello fue posible porque "superamos la crisis con coraje y dejamos el gobierno en manos de nuestro partido pero con una diferencia 13 o 14 veces superior a la que nos había consagrado".
"Es un orgullo personal, fue la época más difícil de mi vida: hubo que tomar decisiones minuto a minuto, segundo a segundo, la mayoría de la población no tiene idea de la envergadura del momento en un contexto social muy adverso para la clase política. Sobrevivimos, salimos adelante: hicimos la gran Messi, seguimos peleando contra todos y contra todos", remató.








