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Osos en Tucumán y cautiverio animal, ¿garantía de calidad?

POLÉMICA NACIONAL

Las explicaciones oficiales no conforman a organizaciones de protección animal. Para el gobierno tucumano la situación es "satisfactoria". La historia que se repite y la gran diferencia que queda expuesta.

Osos en Tucumán.





Nuevamente y como hace casi exactamente cinco años, el zoológico de San Pedro de Colalao, bajo el nombre de Reserva Fito Zoológica Dr. Carlos Pellegini, vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Y otra vez por los osos. Esos mismos que en 2018 generaron un gran revuelo a nivel nacional, situación que terminó en la junta de firmas para demandar el cierre del recinto, la restitución de las especies en cautiverio a sus respectivos hábitats de origen y la respuesta oficial de las autoridades provinciales. Una escena casi calcada a la que se vive desde hace una semana.

Esta vez, y como en enero de 2018, todo se originó por la foto de los osos de San Pedro desmoronados en el suelo de hormigón de su jaula, a pleno sol con temperaturas típicas del verano tucumano, que muchas veces superan 40 °C. Imágenes que captó la rescatista de animales Karina Garbero y que acompañó con una grave denuncia: "Tres osos en el zoológico de San Pedro de Colalao, bajo 40 grados de temperatura, sin sombra y con agua podrida. No puede seguir pasando esto. ¡Es un horror!”, escribió la proteccionista en sus redes y el mensaje trascendió los límites de Tucumán.

La denuncia de Garbero no quedó solo en las redes sociales, también la dejó asentada en la Unidad Fiscal de Decisión temprana (UFDT) que depende del Ministerio Público Fiscal (MPF).

Un día después de que estalle nuevamente la polémica en el zoo de San Pedro, desde el Gobierno de Tucumán se activaba un operativo de control y supervisión del recinto para determinar el real estado de los osos. Luego de recorrer las instalaciones de la reserva, las autoridades dependientes del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Provincia (MPD) determinaron que las condiciones en que viven los animales en cautiverio son “satisfactorias”.

Me llevo una impresión satisfactoria de este lugar; siempre hay cosas que mejorar”, fue la respuesta de Eduardo Castro, secretario de Coordinación del MPD. Al mismo tiempo, uno de los trabajadores encargados de velar por el estado de los animales en el zoo de San Pedro minimizó las denuncias realizadas previamente por la rescatista en las redes sociales. “Los osos toman sol porque regulan la absorción de ultravioletas que necesitan para la piel y alternan entre la pileta, el dormitorio con sombra y el sol. Pretender que un oso que está echado tomando sol está muriendo es una falacia”, aseguró José Yapur, especialista en manejo de animales silvestres.

Repudio de organizaciones y una disyuntiva clave

Las respuestas de las autoridades tucumanas no conformaron a organizaciones de protección animal, que insistieron con el estado de los animales en cautiverio en Tucumán y reiteraron su pedido de cierre del recinto, tal y como ocurrió con los zoológicos de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y de Mendoza tras la muerte de osos polares que mantenían cautivos para su exhibición.

Una de esas voces en contra de la voz oficial fue el activista antiespecista de El Cuvo, Raúl Arévalo. “Se llamen zoológicos o de reservas no quita el hecho de que sean prisiones, cárceles dónde se priva de libertad por el delito de pertenecer a otra especie, una especie que se considera socialmente entretenida y que el ser humano esclaviza con fines de lucro para su diversión”, describió a la agencia Télam y agregó: “estos espacios claramente no deberían existir, con o sin bienestar esclavo”.

Una aseveración que abre el debate entre dos modelos de cautiverio animal vigentes en Tucumán. Por un lado, la Reserva Fito Zoológica Dr. Carlos Pellegrino de San Pedro de Colalao. Por otro lado, la Reserva Experimental Horco Molle.

Mientras una de las instituciones fomenta el cuidado del medio ambiente y el amor por la naturaleza mediante la exhibición de animales exóticos, la otra se enfoca en la conservación y el rescate de especies autóctonas para la conservación y restauración de ecosistemas. Así está expresado en las descripciones que tanto el zoológico de San Pedro como la Reserva Horco Molle publican en sus sitios web oficiales.

La entrada en vigencia en 2015 del nuevo Código Civil de la Nación significó un cambio de paradigma en el modo de vincularse del ser humano con la naturaleza. La normativa modificó la consideración legal de los animales como meros objetos y los reconfiguró, en cambio, como “sujetos de derecho sintientes no humanos”. En otras palabras, al igual que los humanos, los animales también deben recibir protección legal contra el sufrimiento y el dolor, en especial el causado directa o indirectamente por las personas. En este sentido la ley castiga el maltrato animal en todas sus formas. 

Hábitat natural de los osos

Haciendo foco puntualmente en las especies de osos en cautiverio en la Reserva Carlos Pellegrini, en la página web de la institución explican claramente cuál es su hábitat natural. En ningún caso las zonas indicadas presentan similitudes climatológicas con Tucumán.

Son tres las especies que presenta el zoológico como parte de su exhibición: 

- Oso negro americano: su hábitat se extiende desde el norte de Canadá y Alaska hasta México y Norteamérica. Es buen nadador y puede trepar árboles con facilidad. Su especie no se encuentra amenazada.

- Oso pardo: su hábitat se encuentra al norte del Hemisferio Norte, en Estados Unidos, Canadá, Europa Escandinavia y Asia. Se trata de uno de los depredadores de mayor tamaña junto con el oso polar. Su especie se encuentra amenazada por la destrucción de hábitat.

- Oso tibetano: su hábitat es el Oeste de Afganistán y Pakistán, Norte de la India, Nepal, Bután y Birmania, Noroeste de China y algunas zonas de Japón y Taiwán. La situación de su especie a nivel global es delicada.

El cautiverio de animales en Tucumán con sello de calidad

Varios meses después de la primera denuncia que se hizo viral por el estado de los osos y el resto de los animales cautivos en el zoológico de San Pedro, llamó la atención la distinción que el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) resolvió otorgar al recinto de exhibición animal.

Desde el ente autárquico, descentralizado del Gobierno tucumano, en octubre de 2018 se premió a la reserva fito zoológica con la Marca Tucumán, sello de calidad que la Provincia brinda a productos locales para darles visibilidad e impulsar su comercialización dentro y fuera del territorio provincial y nacional.

“Es licenciataria de Marca Tucumán y su objetivo es fomentar el cuidado del medio ambiente y el amor por la naturaleza. Es la actividad ideal para los aventureros. Propone un recorrido ecológico para toda la familia”, destacaban desde IDEP en aquella ocasión.


En su descripción, la entidad autárquica profundiza sobre aquello que hace merecedor a un bien o servicio del sello de calidad de la Provincia de Tucumán: “Esta marca no hace distinción de ideología política, religión o etnias. Es la única marca territorio en Latinoamérica que funciona como sello de distinción y que cuenta con la certificación de normas ISO 9001:2015 en su proceso de postulación, análisis, otorgamiento y seguimiento del adherente. Además de la figura de licenciatarios, otorgamos Menciones Especiales Marca Tucumán: se trata de un reconocimiento a la labor, al espíritu de superación y al aporte que brindan las personas a través de sus acciones a la comunidad, destacándose en su ámbito”.

El sello Marca Tucumán tiene una validez de tres años desde la fecha que es otorgada. Se desconoce si la misma le fue renovada a la Reserva Fito Zoológica Dr. Carlos Pellegrini. De esta acción no hay señales ni en la web oficial del IDEP ni tampoco en sus redes sociales.