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"Fue la Municipalidad": la bronca y la tristeza habitan en el Parque Avellaneda

SOCIEDAD

Es uno de los paseos públicos más lindos de la capital, pero lo que revela Patricia Nader es grave. "Queríamos volver a ser el Jardín de la República, queríamos que vivir en Tucumán volviera a ser un orgullo". VIDEO

Patricia sin obra.





Había una vez una artista plástica caminando feliz de la vida por el Parque Avellaneda. Andaba con una botellita de agua en la mano lista para hacer gimnasia en uno de los espacios públicos más bellos de San Miguel de Tucumán. Realmente se preparaba para dar unas vueltas hasta que algo le llamó la atención: “Sí, accidentalmente pasé un día yendo a gimnasia y noté que algo no estaba bien, algo faltaba, algo me llamó la atención”.

Lo que a Patricia Nader le sucedió fue la semana pasada y lo que faltaba era nada más y nada menos que el histórico mural cilíndrico del Parque Avellaneda creado en 2016 para el Bicentenario de la República Argentina por artistas de todo el norte argentino, una obra declarada de patrimonio municipal, reventada de repente a martillazos para que ahora, en el lugar donde la artista habla con Javi El Vivo, no haya absolutamente nada.

“Ya no está y no sabemos por qué. Narraba la historia de Tucuman con alegorías, con metáforas de forma plástica, pero sí era la representación de la Independencia y de la historia de Tucumán. Cuando me di cuenta de que había sido tirada abajo la obra traté de comunicarme con gente de la Municipalidad, con el profesor Carlos Arnedo, pero no me contestó porque era el lanzamiento de Alfaro como gobernador”, lamentó Patricia.

Pero no quedó ahí: luego de enviarle el decreto a Arnedo porque la obra derribada es patrimonio municipal, llegó lo peor. “Me contestó a través de WhatsApp: ‘Voy a intentar averiguar’. Ah, y de la Secretaría de Parques y Jardines no tengo ninguna respuesta sobre quién fue el responsable y por qué se la derribó”.

No es la primera que esta decisión municipal sucede en el Parque Avellaneda: “En el 2021 un árbol cayó sobre una obra que era mía. Quizás no dije nada porque uno no le da tanto valor a la obra de uno como a la obra ajena. Al día siguiente de romper mi obra, me mandaron un mensaje: ‘Pato, ¿dónde está tu obra?’ Solamente había algunos cerámicos, restos”.

De acuerdo a lo vivido por Nader, todo lo que está viviendo resume un problema grave en políticas culturales (si es que las tiene) el alfarismo: “No se está prestando la suficiente atención a la obra de arte porque no se le hace el mantenimiento, no se le pone iluminación. Aquí se revalorizó muchísimo la zona por la iluminación, pero las obras de arte no tienen iluminación, los accesos a la capital tampoco. Es como que la Municipalidad no está valorando el arte que es público porque se lo hace realmente al servicio de la gente”.

“Con nuestro grupo de artistas queríamos volver a ser el Jardín de la República, Tucumán era un orgullo, y queríamos poder alegrar con el arte al servicio, dar mensajes y conmemorar cosas. Solución para las obras destruidas no hay. Solo queda crear conciencia a quienes nos gobiernan y a la gente pedirles que cuiden el arte porque están hechas para todos. Si cada uno pone un granito de arena, habrá más arte, algo que hace tanto bien al espíritu”.