En Tucumán investigan el uso de la cáscara de limón como complemento dietario
La investigación es llevada adelante por profesionales de la Estación Experimental Obispo Colombres.
La industria de los cítricos en la provincia vecina, reconocida por su procesamiento local de limones cultivados, se destaca como un pilar fundamental en las exportaciones, colocando a la provincia en la cima del ranking mundial como productora y procesadora de este cítrico, así como un importante exportador de fruta fresca.
La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) ha trabajado de manera constante con el sector de los cítricos, brindando numerosos servicios e investigaciones tanto en el ámbito agrícola como en el industrial.
Especialmente en el ámbito industrial, las contribuciones de esta entidad agrocientífica, liderada por Oscar Diez y Paula Diez, han sido significativas. Actualmente, el enfoque se centra en un subproducto de la industria del limón: la cáscara deshidratada.
La industria citrícola de Tucumán procesa aproximadamente un millón de toneladas de limón al año. Aunque la industrialización primaria produce diversos productos comerciales, como aceite esencial, jugo, pulpa y cáscara, este último representa una oportunidad de negocio aún poco explorada.
En este sentido, la EEAOC ha estado trabajando en la extracción de flavonoides y pectinas a partir de la cáscara húmeda del limón, buscando alternativas productivas más sostenibles y rentables. El potencial de la cáscara del limón como subproducto industrial y su utilización en la producción de fibra dietética son los temas que aborda este artículo.
Según los expertos, una forma útil de comprender las propiedades fisiológicas de la fibra es clasificarla según su grado de fermentabilidad. La celulosa, hemicelulosa, almidón resistente, oligosacáridos (FOS, GOS), inulina, pectinas, lignina, mucílagos y gomas son componentes de esta diversa categoría de fibra dietética.
En definitiva, la fibra dietética es un componente complejo de origen vegetal que incluye polisacáridos y otros compuestos de la pared vegetal que resisten la descomposición por las enzimas digestivas del intestino delgado. Al llegar al intestino grueso, la fibra es procesada por la microflora colónica, lo que genera ácidos grasos de cadena corta, hidrógeno, dióxido de carbono y metano. Cada tipo de fibra presenta propiedades únicas, determinadas por su grado de fermentabilidad, solubilidad en agua, viscosidad y capacidad para producir efectos fisiológicos beneficiosos en los seres humanos.








