"Es un milagro": Noah, el bebé tucumano que fue atacado por un pitbull
Cuando Noah apenas tenía dos años, un perro lo atacó en la zona conocida como “el tronco de la muerte”. Muchas cirugías y dos años después, su mamá nos cuenta su vida, su recuperación y todo lo que aún falta. “Cuando él tenga 16 años recién van a terminar de operarlo”. Video.
Noah y su mamá, Natalia.
La tarde del 26 de octubre del 2021 la vida de Noah y su familia cambió para siempre. Natalia Gómez había decidido visitar a una tía. Su hijo caminaba por el pasillo de la casa cuando el perro pitbull salió de una de las habitaciones y lo atacó brutalmente. Noah tenía apenas dos años. En ese momento, lo llevaron de manera inmediata al Hospital del Niño donde estuvo once días en la terapia intensiva y más de 20 días en terapia intermedia. Después lo trasladaron a sala común con la esperanza de poder llevarlo a Buenos Aires. Por la gravedad en la que se encontraba Noah, los médicos desde allá dijeron que no podían hacer nada. “En un tiempo él había hecho una necrosis fuerte y no se podía hacer nada, solamente mantenerlo acá. Nos dijeron que esperemos un año hasta que él pueda viajar, hasta que analicen todo allá”, cuenta Natalia en diálogo con Ana Pedraza para FM latucumana 95.9.
Después de un mes en el Hospital del Niño, el proceso de recuperación fue lento y doloroso. Hoy, dos años después, Noah se sigue recuperando poco a poco. “Noah está mucho mejor, saliendo adelante día a día, alegre como siempre. A comparación de como estaba, está muchísimo mejor”, afirma su mamá.
Las diferentes cirugías a las que el bebé fue sometido permitieron la reconstrucción de su rostro. Por la ferocidad de las mordidas, Noah quedó sin nariz y necesitó una reconstrucción del maxilar. Esto dificultaba su respiración. Hoy cuenta con prótesis de titanio, pero aún tiene pedazos faltantes. “Al no tener nariz se le complicaba respirar, no podía respirar y fue muy feo”.
En febrero de este año, la vida de Noah cambió. Gracias a una cirugía pudo volver a dormir tranquilo, a respirar mejor. “Gracias a los excelentes médicos que hicieron y siguen haciendo todo por él su vida cambio por completo, ya no tiene esos ataques en los que no dormía porque no podía respirar. Él respira a través de unos tutores nasales, se mantiene con eso por mucho tiempo hasta que puedan hacer algo. Ya le van haciendo muchas cirugías y quedan muchas cirugías aún pendientes. Estos tutores se venían cambiando cada dos meses que lo pasaban a quirófano y ahora cada seis meses”.
La recuperación es lenta y larga. Aún faltan muchas intervenciones quirúrgicas, su mamá cuenta que, recién cuando Noah cumpla sus 16 años lo van a terminar de operar, “posiblemente”. Su vida, sin embargo, es un milagro: “Los médicos me dijeron que nunca antes se había visto un caso de un bebé atacado de esa manera y que este con vida porque fue muy grave, dicen que fue un milagro por la zona en la que lo toco. Esa zona le llaman el tronco de la muerte y él hoy en día esta con vida. Es muy feo el proceso, pero él es un niño tan alegre”.
Con cuatro años, Noah se recupera de a poco y este año empezó el jardín. Un camino nuevo para él y su mamá. Alegre, con esperanzas y ganas de conocer el mundo, su mundo. “Fue muy difícil el proceso de despegarse de él porque, a partir de lo que le paso, él está muy encerrado, no sale a ningún lado porque le hacían tratamiento de láser porque el sol le hacía mal, se hinchaba la carita, se ponía muy colorado. Él se alejaba de todo, no dejaba que lo toque nadie, ni los grandes ni los chicos, le tenía miedo a todo. Fue hace poco que él se empezó a querer integrar con sus compañeritos. Este último mes se integró bastante y vamos con un gran avance en el jardín”, cuenta orgullosa Natalia mientras cierra el dialogo con latucumana.
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