Lluvia de encuestas: entre el entusiasmo y la desconfianza
Los sondeos previos a las elecciones muestran números desparejos y la atención está centrada en tres factores: quién ganará la interna de Juntos por el Cambio, cuál será el piso de Sergio Massa y cuál será el techo de Javier Milei.
A poco más de dos semanas para las elecciones primarias que definirán los candidatos presidenciales que competirán en octubre, las encuestadoras actualizan y renuevan sus mediciones, enfocándose en la disputa de Juntos por el Cambio (JxC) y la ríspida interna entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich. También se presta especial atención al caudal de votos que puedan cosechar Sergio Massa (Unión por la Patria, UP) y Javier Milei (La Libertad Avanza, LLA).
El diario La Nación recopiló los datos de 11 encuestadoras (Universidad de San Andrés, Atlas Intel, Opinaia, Taquion, Opina Argentina, Zuban Córdoba, Clivajes Consultores, Analogías, Inteligencia Analítica, Cb Consultora Opinión Pública y Proyección).
En la disputa cambiemita, nueve de los 11 sondeos dan ganadora a Patricia Bullrich. El piso de la exministra de Seguridad estaría en el 17%, según estas mediciones. Solo una da empate técnico en un 15% entre ambos (Opinaia) y la restante da ganador por escaso margen a Rodríguez Larreta (16,4 a 13,3, Zuban Córdoba). Curiosamente, en la encuesta donde mejor mide Larreta no es en la que gana, sino en la de Clivaje Consultores, donde mide 16,5%, casi un punto detrás de su competidora (17,4%). La coalición opositora reúne, juntando ambos resultados, números que oscilan entre el 29,4% y el 34,7%.
Segio Massa, por su parte, tiene mediciones de las más disímiles. Su piso es de 16%, parecido al del resto de los candidatos, y un techo que casi se estira al doble: 30,3% le da Proyección. Su rival, Juan Grabois, también muestra una amplitud llamativa: va del 2,5% al 8,7%. En el oficialismo esperan que no supere el 5% y que el candidato nominal más votado termine siendo el ministro de Economía.
El tercero en discordia de estas elecciones, Javier Milei, tiene un nada despreciable piso del 16% y un techo del 24,5%. No parecen los números de alguien que se haya desinflado en los últimos meses, como coinciden varios analistas (que "soplaron" su candidatura por varios meses). Los malos resultados provinciales de sus bendecidos y luego negados (entre ellos, Ricardo Bussi en Tucumán) y los escándalos internos, con acusaciones de venta de candidaturas de por medio, pueden haber golpeado al candidato liberal, que, de todas formas, ante las dos internas de sus contrincantes, puede posicionarse como el segundo candidato nominal más votado. Algo no menor, si se tiene en cuenta que nadie aparece con chances ciertas de ganar en primera vuelta. Ese escenario se presenta en cuatro de las 11 encuestas recogidas por La Nación. Una, incluso, lo da primero.
La clave de las elecciones del 13 de agosto será, de todos modos, la interna de JxC. Más allá del resultado, en el oficialismo se frotan las manos con la vehemencia de los contendientes y sus seguidores, apostando a que, gane quien gane, no haya un traslado aritmético de los votos del que pierda al ganador. En UP también prenden velas para que no se concrete una catástrofe mileíista y que pueda quebrar votos del macrismo más duro. Arma de doble filo, sería peligroso que de tanto alimentarlo termine dando un batacazo y que sea su "tercio" el que se meta en la segunda vuelta. Un triunfo de Larreta levantaría las acciones del diputado porteño. La gran pregunta es, en caso de ganar Bullrich, quiénes serán los beneficiarios de los huérfanos votos larretistas (más de uno habla de que Larreta y Massa comparten perfiles parecidos).
Otro factor determinante será el de la participación. Con la experiencia que ya sufrió en las PASO intermedias de 2021, en el peronismo temen un ausentismo que dañe su caudal, más teniendo una interna poco competitiva y listas únicas en los distritos. Gobernadores e intendentes, que movieron fuerte en las provinciales, ¿harán el mismo gasto en unas PASO donde no se define una disputa interna? Debería suponerse que sí, dado que fueron los líderes territoriales quienes exigieron un candidato de unidad y ungieron al ministro de Economía.
Una arista no menor de todo esto es la credibilidad de las encuestas. Desde que en 2015 nadie predijo la paridad entre Daniel Scioli y Mauricio Macri en la primera vuelta, sobresalieron muy pocas encuestas que acertaron algún resultado. Incluso en el plano internacional los sondeos han visto dañada su credibilidad. Más allá de esto, todos los candidatos se aferran al estudio que les brinda buenas noticias y persisten en una agotadora campaña que definirá muchas cosas el próximo 13 de agosto.








