Paula Klass y Mariano Biondi: "florecer primero acá y después llegar afuera"
En esta entrevista conocé un poco más a los artistas tucumanos multifacéticos, Paula Klass y Mariano Biondi. | Por Jerónimo Cipriani
Jueves, post almuerzo de un día caliente. Sopor ligero. Nos reunimos en el centro de la plaza Urquiza y para la entrevista, cruzamos Sarmiento y nos sentamos en Café News. Paula pide café con leche en taza, Mariano café en pocillo y yo café en jarrita.
-Ya que vienen de otras disciplinas, ¿me cuentan cómo entraron en la música?
- Mariano: Yo vengo del palo de lo audiovisual. Desde chico siempre me interesó el arte en general. Hacía teatro desde chico, después aprendí música. Pero laboralmente me desenvuelvo más en lo audiovisual. Te contaba off the record que en algún momento me dedicaba mucho a hacer videoclips y tenía muchas ideas para los videos que por ahí los artistas que me contrataban no querían tomar. Empecé a componer temas para hacerles videos un poco por la pulsión de hacer eso, de hacer un proyecto musical que también tenga una impronta audiovisual más importante.
De ahí se mezcla en esa creación todo lo otro. Lo actoral. Cuando empecé a presentarme en vivo, también empecé a meter eso. Bueno, ¿cómo quiero que esto se vea o se sienta en público? No me gustan tantos los shows de música donde es solo ir a escuchar a los artistas, porque si no parece que los estás poniendo de fondo. Siento que una respuesta ante eso fue eso de qué manera juego, de qué manera pongo las luces, de qué manera se suceden los momentos, hay un hilo, una narración en el medio. O se intercalan cosas de poesía, de ficción, de actuación para hacer que el espectador cuando vaya a verme, vaya a verme.
- Paula: Yo soy del palo actoral. Arranqué desde changuita con el grupo de Lilian Mirkin en el Ente Cultural hace diez años. Siento que ese es mi fuerte cuando yo hago música, porque pienso un montón en la puesta cuando voy a tocar, es lo que más me entretiene.
Como que siempre tuve interés por ir por ahí, pero nunca lo concretaba. Era más de observar para mí la música, más de afuera y no tanto involucrarme. Mi papá toca el teclado, mi mamá canta, siempre hubo alguito de música en mi casa. Creo que juntarme con amigues que hagan música hizo que yo me anime a hacerla. Hice teatro musical, o sea, siempre estuve ahí, pero nunca me animaba a entrarle, a tocar en vivo, a probar. Siempre como que me dio cosita eso, me ponía muy nerviosa. Actuar, puedo actuar, pero cantar…
- Es extraño porque en el teatro también hay un contacto directo.
- Paula: Sí, pero siempre me costó más cantar. Siento que hay más exposición en mi mente loca. Ya estando en el universo musical siento que ahora puedo agarrar el canto y hacer ficción con eso. Eso lo descubrí ahora, no en el momento que hacía teatro musical. Digo “ah mirá, estoy actuando también, no es real”.
- Respecto a sus canciones, ¿tienen discos en camino?
- Paula: lo mío está menos organizado. Cuando gano lo del INAMU, que fue en 2021, ahí medio que empecé a pensar que los temas que ya tenía compuestos, pero no pensados en ningún contexto, los iba a meter en un EP. Los produje, los hice, los tengo armados. Hay dos que me faltan de ese EP, pero no sé si finalmente los voy a publicar como EP. Me convence más la idea de single, porque siento que por ahí los temas no tienen tanta correlación. Nunca estuvieron tan ligados, ese fue un tema mientras los armaba. El cómo hago para unirlos. Además, medio que son géneros nada que ver. Así que no hay tal disco, hay canciones no publicadas y publicadas.
Ahora sí tengo la idea de un disco, pero a eso lo tengo que producir para un futuro que espero sea cercano.
- Mariano: yo tengo un álbum conceptual en mente que tiene seis siete canciones ya compuestas y un poquito más de la mitad grabadas.
- ¿Con quién las grabaste?
- Mariano: las fui grabando con distintos productores. He grabado con Javi Nadal, con Ezequiel Elsinger, con Mario Corronca. He grabado uno con Bianca Ragusa. Me gusta como excusa para experimentar, trabajar con distintas personas, por un lado. Por otro, un poco el concepto del álbum es jugar con distintos géneros. Tanto en lo musical, como en lo audiovisual. Eso también me permite jugar con distintas personas dentro de la canción.
- Grabar en distintos estudios, ¿no te dificulta hacer que el sonido del disco se amalgame?
- Mariano: Sí, es algo que me fui dando cuenta con el proceso. Como que en realidad empecé a grabar los temas por separado para ir viendo, explorando la faceta como músico. No la tengo del todo explorada. Hace poco he tomado la decisión de que una vez que tenga todos los temas producidos y grabados, hacer el máster con la misma persona. Después sí hay elementos que se van repitiendo. Hay un juego constante con las voces. Me gusta mucho lo coral y la actuación desde la voz. La voz agarrando distintos timbres. Siento que hay elementos que sí se mantienen, más allá de que las canciones vayan variando de estéticas o de géneros, hay una idea que se comparte.
Del álbum, me gustaría largar un adelante, un single de un par de canciones por lo menos este año. Es el objetivo. Después de esta tocada que tenemos sábado quiero que sea una de mis última por el momento. Dejar de tocar tanto en vivo y centrarme a full en terminar de armar las canciones y largarlas. Poder producir bien el material que tengo en mente porque grabado también tiene otra impronta. Una composición estética que también está bueno tener y generarla.
- Aparte tiene un componente audiovisual de por medio que parece que termina de cerrar los sentidos de las canciones.
- Veo que suelen compartir mucho escenario a la hora de cantar sus canciones, ¿a qué se debe?
- Paula: siento que disfruto más cuando toco con alguien, que con cuando toco solo. Además, tenemos un grupo donde no solo estamos los dos, también está Isaías Salvatierra, Maze 2k, Duilio, Bianca, somos varios. Nos conocemos los temas, me parece que es de ahí también de donde surgen las ideas de juntarnos y hacerlo. Siento que lo disfruto más cuando nos juntamos.
- Mariano: Hay una colaboración que te permite jugar a distintas cosas. El otro día han tocado Paula con Bianca. Una vez hemos tocado con Isaías. O sea, vamos cambiando las piezas, pero con Pau es con quien más he compartido igual. Tiene que ver también con una estética más afín, con ideas que tenemos tanto para las canciones como para los vivos que se van complementando. Aun así, vamos variando, cada vez que tocamos juntos es distinto. El sábado tocamos con Noe Antelo, por ejemplo. Eso nos ha servido para probar otras cosas, otros sonidos. Esto de juntarse siempre es una excusa para poder hacer cosas nuevas.
- ¿Ensayan mucho juntos o ya que se conocen las canciones es diferente?
- Mariano: yo soy más lanzado en ese sentido.
- Paula: Él sí, yo necesito ensayar. Si no, me pongo muy nerviosa. Tampoco es juntarse toda la semana, pero si hay tiempo, prefiero que nos juntemos. Siento que necesito saber qué botón voy a tocar, si no en ese momento me agarra cortocircuito mental y me trabo. Igual, es más una idea, nunca me pasó.
- Mariano: O si pasa, no se nota.
- Paula: se lo corrige en el momento y no es tan terrible. Algo de ensayarla tanto es algo que me quedó de la facultad de teatro. Son hinchabolas el tema de ensayar, juntarse, ensayar, ensayar, ensayar, “no puedo, tengo ensayo”.
- Mariano: jajaj
- Jaja
- Paula: un poco sí me molestaba eso de la facultad y a la vez ahora sí lo necesito. No puedo mandarme si saber qué voy a hacer.
- Tienen algo, como escena joven, que es ser multifacéticos. Cuéntenme de la importancia para ustedes de pensar en lo escénico, por ejemplo. No quedarse solamente en lo musical y pensar en otras disciplinas.
- Mariano: creo que, por un lado, surge de una necesidad que tiene que ver con los tiempos que vivimos. Se ha generalizado un desorden de atención, donde si algo no te llama un montón la atención… Nos hemos acostumbrado, y no desde ahora con internet, porque es algo que viene con la tele, a llenarnos de estímulos para que prestemos atención. Tiene que ver con el tiempo en que vivimos. No sé si está bueno o malo, pero es la que nos toca.
Yo escuchaba mucho Louta, y él tiene mucho en los shows esa cosa de poder jugar con eso. De hacer de eso una posibilidad, una herramienta y no una limitación de que sí o sí tenés que hacer de todo mucho.
Y también por una idea de que quiero jugar a algo. Si estoy muy concentrado en las canciones, siento que me dejo de divertir yo. Quiero que pueda pasar algo, me gusta algo del vértigo que hay ahí. No solo estoy tocando, tengo que actuar y hacer esto o lo otro. Lo hace interesante de ver y hace que la gente se comprometa a un nivel más de espectador activo. Me gusta hablar con el público, me gusta generar espacios que son más cercanos. A veces pareciera que el músico está tocando dentro de una pecera de vidrio y hay algo ahí que te desconecta. Siento que es algo que el teatro no pierde. Entonces me interesa integrar esas cosas.
- Paula: cada vez que toco, pienso en tomar clasas de stand up, jaja. Me parece muy divertido interactuar con el público. También me gusta pensar mucho en lo estético y pensar qué va a pasar. Vamos a ir, vamos a tocar las canciones que ya sabemos, pero, ¿qué puede pasar de nuevo en eso? Me gusta mucho imaginármelo visualmente, pensar también desde lo actoral, desde las situaciones, desde las imágenes que se pueden componer. De qué puedo estar haciendo yo mientras Mariano está tocando su tema. Sí, lo puedo acompañar con los coros, pero ¿qué más puede haber?
Creo que tiene que ver con que no solo hacemos música, sino que venimos de otro lugar. De lo actoral, del cine. Pienso que va por ahí. También está bien con los músicos que van y tocan y listo. Ojalá también pudiera hacer eso yo. Sería más fácil y siento que la piensan menos. Igual me gusta pensar que más voy a hacer, qué va a pasar y me gusta interactuar con el público. La otra vez que toqué en Brotes pinté un corazón para escenografía. Siento que es parte de la narración que quiero hacer, me gusta pensar qué más, aparte del corazón, cómo voy a hacer que el público interactúe conmigo, cómo hago para hacerlos parte de esto.
Esto de planear lo escénico no pasa siempre, pero a veces no tengo tiempo o surge una tocada para el viernes y es jueves. También me ha pasado de estar en un pecera, como dice Mariano, que nadie te da bola y estás de fondo tocando. Es liberador en el sentido de que puedo equivocarme y nadie me va a dar bola, pero al mismo tiempo no me gusta. Me aburre. Hay cierta necesidad de la mirada, creo que necesito que me miren. Por más de que me incomode por momentos. Necesito que nos veamos y pase algo.
- Provocar en el buen sentido.
- Mariano: Sí.- Veo también que hasta en las redes ustedes son más actorales en las formas de hablarle a la cámara, sea para decir una boludez o para contar de una fecha. Algo así como una necesidad de actuar todo el tiempo.
- Paula: Sí, re.
- Mariano: Sí. Bueno, somos de la escuela de la Jo Medina y el Negro Prina. Ellos tienen toda una filosofía sobre la actuación que sostiene que la actuación sucede todo el tiempo. Uno después le pone nombre y decide “acá estoy actuando y acá no”, pero en realidad todo el tiempo uno está tomando decisiones inconscientes sobre cómo se muestra.
Por último, hay una cosa que he pensando en algún momento. En un punto, el público se te agota. “En este nicho ya han ido todos a verte, ¿qué pasa cuándo toque de vuelta?”. Todos los shows tienen que ser un poquito distintos, tienen que ser una experiencia irrepetible como lo es el teatro. Porque eso también te genera un público que va a ver qué pasa ahora.
- Paula: Es verdad.
- Piensan en tal cosa como la “tucumaneidad”.
- Mariano: Viví un poco en Buenos Aires, y a la vuelta, me enamoré de Tucumán. Siento que he redescubierto cierta “tucumaneidad”. Cuando me fui, estaba desencantado, en esa de “acá no se puede hacer nada” y cuando volví, me re-enamoré. De los lugares, de las personas, de los artistas, de la gente que hay acá. Siento que cuando he vuelto me he dado cuenta de que hay algo que solo un artista tucumano puede decir o puede escuchar. Es algo que no funciona en otra parte. Uno le habla a un vecino. Habla del pueblo de uno, de las cosas que vive uno.
“Anastasia” se permite jugar un poco con eso. Jugar con un imaginario de un mundo que es muy fantasioso y cinematográfico, como esto de los superhéroes y villanos, ubicados de repente en latitudes más locales.
- Decir “Yerba Buena” en una canción, ya tiene una connotación especial para mí que soy de aquí.
Igual de lo que hablo no es sólo la letra. Pueden ser muchos elementos y todavía, para mí, pensar en “tucumaneidad” puede ser un poco abstracto. Pero sé que hay algo.
- Paula: Sí, es todo un universo.
- Mariano: Se va construyendo, se va consolidando, me parece. La primera vez que escuché indie tucumano fue con Alem. Los vi de teloneros de El mató. Me re copó de repente que haya una cosa local. Siento que siempre miramos hacia Buenos Aires, hasta que tenemos las herramientas propias para empezar a generar un lenguaje más propio. Siento que vamos hacia eso, siento que Tucumán está en aras de convertirse en un polo cultural muy importante.
- Opino igual.
- Paula: Ya es el foco del NOA.
- Mariano: Creo que hay bandas con proyección nacional como LaRuth. Cuando generas una identidad propia desde lo cultural, eso es más fuerte de que vaya un músico tucumano a Buenos Aires a hacer música porteña. Siento que cada vez nos vamos dando cuenta de eso. Va a generar que lleguemos a muchos lugares y también nos escuchemos más a nosotros mismos. Se está generando un mercado cultural tucumano, mucha gente está consumiendo arte.
- Paula: El domingo estuve en el festival de cine y vi los videoclips. Fueron increíbles.
- ¿Qué te gustó de lo que viste?
- Paula: Me gustó mucho lo de las Plaate sobre todo. El de Lissel, “Olas de lata” y el de Ruth. También había otro que hizo Álvaro Simón Padrós, no recuerdo el músico.
- Mariano García es el músico.
- Paula: Tiene mucho paisaje tucumano. Que piola porque identificas al toque. Me gusta mucho ver eso en una pantalla. Algo que es tan cotidiano como una achilata, por ejemplo. Cosas que son tan icónicas, verlas en una pantalla o en un recorte artístico me encanta. Por eso me gusta lo que hace la Vero Corrales.
- Mariano: siento que a los porteños les gustan cosas de acá porque es algo distinto. Pero yo creo que eso tiene que florecer primero acá y después llegar afuera. Porque si no, parece que producimos para afuera.
- Paula: a veces parece como si lo de afuera fuera siempre mejor. Por ejemplo, esa sorpresa de “ah!, ¿es de acá, de Tucumán esto?”, como no poder creer que algo que está bueno pueda ser de acá.
- Una última pregunta. ¿Qué escuchan de música que creerían que otros no saben que la escuchan? Algo así para recomendar, pero que no sea lo obvio que por ahi ya sus amigos saben o la gente podría imaginarse.
- Paula: Hay una artista que descubrí hace poco y quizás nadie se puede imaginar que la escucho porque es medio gore. Un poco tiene que ver con lo que tengo ganas de hacer. Se llama Colorated. Me la recomendó la Chela Vidal. Siento que como tengo “Blanquito”, puede quedar como que soy más tierna, más soft, pero me viene gustando mucho la música fuerte.
- Mariano: A mí me fascina una banda que se llama Stereolab. Me parece increíble y no me cruzo con mucha gente que la escuche. Los descubrí por la página de un sello que se llama Fuego Amigos. Me acuerdo que surfeando llego a un álbum tributo a Stereolab hecho por bandas de Fuego Amigos. Al disco Dots and Loops lo escucho en loop, valga la redundancia. Me gustaría, cuando termine mi álbum, explorar algo que se parezca más a eso.








