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"Es como un tesoro": Santiago, el campeón tucumano del faso

Competencia cannábica

Santiago Rusiñol se llevó el trofeo en una de las categorías de la Copa Limón, la competencia cannábica que reúne a los mejores cultivadores de la provincia: “Hace unos años era una locura que exista esto en Tucumán”.

Fotos: Enzo Portillo





El sábado se vivió una jornada plena de risas y toses en la tercera edición de la Copa Limón; la reunión cannábica que se celebró en un bar de Barrio Sur donde los cultivadores tucumanos compitieron por consagrar a sus cogollos como los mejores de la temporada. Ese fue el caso de Santiago Rusiñol quien se alzó con el primer lugar en la categoría cultivo interior. “Soy un cultivador nuevo y muy apasionado”, revela el flamante campeón local del cannabis.

Desde antes del mediodía, cultivadores, aficionados a la planta milenaria y varios curiosos fueron cayendo al bar para disfrutar del sol invernal y del humo compartido. En el encuentro, como ya es costumbre en este tipo de eventos, primó el clima distendido y de camaradería entre pares. En las mesas dispuestas en el patio, se iban acomodando los competidores y los jurados de la cata. Más atrás y bajo techo,  se ubicaba el escenario por donde pasaron bandas y djs locales que animaron la velada que se extendió hasta entrada la noche. En ese mismo lugar estaban las mesas donde los growshops y emprendimientos cannábicos exhibían sus novedades; una divertida kermese repleta de juguetes para la gente del palo.

“Para nosotros la copa es relevante porque ahí se determina cuáles son las mejores genéticas y los cultivadores ganan renombre. Esta es una copa que organizamos con un grupo de amigos y que queremos que siga creciendo. Es un lugar donde se produce un intercambio importante de conocimiento y una experiencia que te llevás que no la vas a conseguir en otro lugar. A nivel personal, lo mejor es conectar con otra gente que tiene tu misma pasión por el cultivo”, revela Nahuel Campero, uno de los organizadores de la Copa Limón, el espíritu del evento.

Fueron 22 las muestras que compitieron en las categorías cultivo interior y exterior. El gran ganador de la jornada fue el cultivador neuquino Lucas Calegari cuyas muestras arrasaron con el podio en la categoría exterior. Entre los referentes locales, el victorioso fue Santiago “El Ruso” Rusiñol, representante del club cannábico tucumano Jamrock, que se llevó el primer puesto en la categoría cultivo interior. Santiago se consagró con la genética "Jealousy Cheesecake" (Jealousy x Cherry cheesecake) del banco norteamericano Lit Farms.

“La cepa que ganó es una cepa de última generación de un banco de mucho renombre que da muy buenos resultados. Para nosotros en Jamrock es como un tesoro. Soy parte de la comisión directiva del club y siempre buscamos llevarle a los pacientes de cannabis que son miembros una materia prima de última generación y que sea tope de gama”, cuenta el cultivador que describió de esta manera a sus cogollos que lo ubicaron en lo más alto del podio: “Sabía que es una cepa muy buena, es una de mis favoritas. Las flores se vuelven un tanto negras y tienen un olor que es muy difícil de conseguir. No sólo es la habilidad del cultivador, sino que la genética también influye. Esta variedad tiene notas como de vainillín, de anís y de fresa… El olor es muy frutal, de frutos rojos… Son características que no se encuentran comúnmente en otras genéticas”.

Según explica el cultivador de 28 años, en las competencias de este tipo no se evalúa el efecto psicotrópico de las muestras, sino que se tienen en cuenta otros aspectos: “En la copa no se puntúa el pegue de las flores, como se llama, sino la presentación de los cogollos, la estética, el aspecto y el aroma…De otra manera, no sería objetivo, en la copa la cuestión va más por el lado del sabor que del efecto”.

El Ruso empezó a cultivar en el 2019 y se volcó de lleno al cuidado de las plantas en plena pandemia. La Copa Limón es la primera copa cannábica de la que participa, por eso la victoria en su categoría fue una muy grata sorpresa: “Te digo la verdad, yo me presenté para pasar un lindo día, cuando me enteré que había ganado, he sentido mucha emoción, no lo esperaba, tenía cero expectativa de ganar la copa. Estoy muy feliz por mí, por el club y por todo el equipo que fue parte de esto”. Según confesó, este triunfo lo impulsa para seguir profesionalizando su cultivo y participar de competencias similares que se llevan a cabo en distintos puntos del país.

“A todos los interesados en el cultivo cannábico, les diría que se sumen a este tipo de eventos y que vayan a divertirse. Es algo divertido y muy interesante donde se pueden aprender muchas cosas nuevas, conocer cultivadores de la zona, pasarse genéticas y tips… Es una comunidad muy unida y es una industria que se encuentra en pleno desarrollo en nuestra provincia. Hace unos años era una locura que exista esto en Tucumán”, relató el cultivador consagrado. ¡Salud, campeón!

*Las fotos son gentileza de Enzo Portillo