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El Coraje Decano: la reacción, los gritos de Mateo y el punto Justo

ANÁLISIS DECANO

Coronel fue el héroe de la Resurrección de Atlético Tucumán en la cancha de Argentinos. La Dupla metió un volantazo, el equipo fue al frente como una ráfaga y casi lo gana. Nunca hay que darlo por muerto al Deca.

Mateo Coronel, el héroe del Deca. (Foto tomada de El Gráfico)





Qué partidazo, un torbellino de emociones. Pasó de todo y te pasó de todo: de la furia por el penalcito por un agarrón, a las puteadas por el segundo gol en una tarde gris que se volvía negra a la locura del segundo tiempo, con una ráfaga de goles y una importante demostración de carácter de Atlético Tucumán. Mateo Coronel fue el abanderado del renacimiento en una verdadera demostración de Coraje Decano.

El domingo está gris y fresco, acá y allá. El Deca juega lejos y te toca verlo por la tele. Encima seguro te la pusiste ayer, pero nada te detiene para hacer jugar alguna lata o aperitivo y esperar que llegue la hora señalada y soñar con el que domingo se pinte de Celeste y Blanco. La dupla repite once y la cancha está llena de agua, el rival se quedó sin técnico, pero sabe a lo que juega, pero vos sabés que El Deca no te deja a gamba.

El partido arranca trabado, ellos juegan bien y Atlético espera: la dupla plantó un 4-1-4-1 con Tesuri y Coronel casi como extremos, pero la pelota no le llega al 37 aunque Joaquín Pereyra se tire por derecha, por izquierda, por todos lados, intentando generar juego. Todavía se estaban midiendo cuando Delfino cobró un penal de esos que no se cobran.

Entre las puteadas, también la liga Nicolás Romero. El 6 se mandó una boludes, te duele putearlo y a mí también, porque tiene pasta y viene en un nivel alto. Habiendo VAR, no se puede regalar así. Seguro habrá un tirón de orejas y aprendizaje, y seguirá afianzándose con Bruno Bianchi en una de las mejores zagas centrales del país, aunque la pasaron mal ante Ávalos y Gondou.

El paragua Ávalos cambió el penalcito por gol y Gondou conectó un centrazo de Montiel en el punto del penal, ganándole a Romero y dejando sin chances a Tomás Marchiori, a quién se le terminó el tremendo invicto con su arco en cero. El invicto de la dupla Orsi-Gómez estaba en riesgo luego de que a su equipo le hicieron un gol después de siete partidos.

Pero no, señoras y señoras. Se van a quedar con las ganas de ver al Deca de rodillas. Porque nunca perdiste la esperanza, ni cuando ellos metían el tercero que finalmente fue anulado. Algo tiene Atlético, algo que no tienen todos y no se compra en ningún lado. Será la Fe Decana, algún fuego sagrado, el corazón caliente y la garganta roja de tanto gritar por ese Viejo y glorioso Decano de corazón sin igual. No perdés la Fe ni cuando no le cobran una clara mano al Deca en la última del primer tiempo.

Al Deca nunca hay que darlo por muerto. Se sabe. La dupla pateó el tablero en el entretiempo, afuera Tesuri y adentro Ramiro Carrera, con todo lo que significa y transmite el 23, el que volvió y dijo que Atlético es ese abrazo que esperás de tu mamá a lo Correcaminos Reartez y para vos el ingreso de Carrera también fue como ese abrazo. A los pocos segundos, Carrera ya estaba presionando bien arriba y sacaba una bomba de zurda avisando que El Deca estaba en partido.

El Deca estaba metido y vos sabías que se podía, más todavía cuando les anularon el tercer gol porque Delfino se apuró en tocar el pito y Ávalos marcaba cuando la defensa del Deca ya se había quedado quieta. Si lo llegaban a cobrar, era un papelón, otro escándalo. Y ahí, cuando la cosa pintaba fea, vos estabas firme y te diste cuenta que se podía, y Mateo Coronel también.

El 37 no venía teniendo un gran partido, pero fue a pelear una pelota profunda y tuvo su premio porque un central del local lo agarró como agarró antes Romero, y Delfino fue preso de sus actos y tuvo que cobrar el penal aunque no quería, porque fue al VAR a revisar y revisar esperando que algo le permita zafar de concederle a Atlético su penal.

Y Mateo desató la ráfaga. Adentro el penal, y tras el 1-2 El Deca siguió buscando y fue por más; la dupla mandó un mensaje y mandó a la cancha a Justo Giani por El Bebe Acosta, sumando un hombre en ataque y dejando sólo en el medio a Sánchez. Y del pie derecho de Giani salió el centro Justo a la cabeza de Coronel, un verdadero acto de Justicia que el 37 vuelva a marcar y que vos te rompás la garganta gritando como loco por este golazo. 

Venía errático Coronel, y algunos hasta pedían que "coma banco". Pero los buenos en serio tienen que jugar siempre, porque el 37 demostró en pocos minutos toda su jerarquía para hacerse cargo del penal y para volar y flotar en el aire para conectar de cabeza y ponerla por arriba del arquero, en otro golazo que se suma a su lista de golazos y gargantas rotas. Los gritos de Mateo son tus gritos, aplaudan aplaudan no dejen de aplaudir.

Y con el 2-2, El Deca fue por más. Como corresponde, porque puede y debe. Lo tuvo Maestro Puch, lo tuvo Ruiz Rodríguez, Castro Ponce se metió al área y hubo una barrida y otra mano, y el banco explotó pidiendo penal y Favio Orsi se cayó y todo fue una confusión. Se terminó el partido y Atlético se trajo un puntazo por todo lo que sufrió, por todo lo que puteaste. Y se trae un punto porque la Dupla reaccionó a tiempo, el equipo reaccionó a tiempo, Giani puso el pase Justo y Coronel volvió a hacer de las suyas.

De la lluvia y el barro de La Paternal emerge con el pecho henchido El Gigante del Norte, que demostró su coraje en el Diego Maradona, salvó su invicto y espera a Barracas. A la carga. Hay que ganar en el José Fierro para subirse a la pelea y seguir soñando en grande. Para que Tomemo Somo Atlético, para que el Pueblo Decano sea feliz, para que todos los domingos se pinten de Celeste y Blanco.