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"Me cierra todo": jogging abandonado, pánico y locura en Bario Oeste II

PUTERÍOS DE ACÁ

Una curiosa situación mantuvo ocupados a los vecinos durante todo el fin de semana. La verdad de la milanesa.





Misterio. Pánico y locura en Barrio Oeste II. Una foto generó revuelo en uno de los grupos de WhatsApp que comparten los vecinos. Una imagen que hizo sudar frío a más de alguno de los esposos, novios y/o casi algo de ese famoso barrio de San Miguel de Tucumán. Una prenda de ropa, y no cualquiera: un jogging negro tirado en medio de los pasillos que recorren e interconectan los monoblocks del lugar. A quién pertenece y por qué yacía allí, he ahí el dilema.

Las versiones, en esta era de la modernidad y de la mensajería instantánea no tardaron en llegar. Dos integrantes del grupo vecinal fueron los primeros en sembrar el pánico. “Hoy a la mañana vi a un chico saltar el alambrado sin pantalones”, escribió el primero. Un segundo le siguió el juego y contestó: “jajajajajaja yo también”. “Me cierra todo”, agregó un tercero. Caso cerrado. Cóctel para el escándalo. Pero, ojo. No tan rápido, que todo siempre tiene una explicación más sencilla o, en este caso, menos dolorosa.


No es la primera vez que una prenda de ropa genera escándalo en Barrio Oeste II. En noviembre del año pasado, una de las mascotas del lugar se hizo famosa luego de hacerse pública su afición por arrebatar ropa interior ajena de los tenders cercanos. En aquella ocasión, el ladrón canino quedó registrado por las cámaras.

Sin embargo, esta vez, la situación se complica ante la falta de imágenes. Apenas un hilo de claridad se pudo ver en horas de la tarde de este domingo, cuando uno de los vecinos preguntó en el grupo de mensajería por el destino de los pantalones deportivos que, según él, tienen un dueño conocido. “¿Alguien lo tiene? ¡Es de mi primo!”, confesó el vecino de identidad desconocida, dejando entrever que lo que parecía un pata i’ lana no era otra cosa que un vecino distraído víctima del viento o quizás, una vez más, de la mascota más famosa del Barrio Oeste II.

Una alta fuente del barrio confesó a este diario que la situación no pasó a mayores después de ese mensaje, lo cual indica que el caso fue cerrado.