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Una batalla silenciosa: qué le pasa al cerebro de una persona que sufre altos niveles de ansiedad

HABLEMOS DE SALUD

La ansiedad puede ayudar a preparar al cuerpo para enfrentar una amenaza, pero cuando se vuelve crónica o desproporcionada con respecto a la situación, logra convertirse en un trastorno de ansiedad.

Imagen ilustrativa.





Hace años, la ansiedad comenzó a infiltrarse en la vida de Ludmila (nombre ficticio para proteger su identidad) de manera sigilosa. "Al principio, solo se trataba de pequeñas preocupaciones que parecían inofensivas. Sin embargo, el paso del tiempo provocó que esas inquietudes se convirtieran en una verdadera tormenta emocional. Cada día se convirtió en una batalla. Nudos en el estómago, palpitaciones cardíacas, pensamientos negativos recurrentes, y miedo, miedo de fallar, de perder, de frustrarse, de no volver a ser la misma de antes".

Los trastornos de ansiedad son condiciones de salud mental en las que se manifiesta de manera intensa y crónica, a menudo sin una causa aparente o desproporcionada en relación con la situación. A pesar de su prevalencia, sigue siendo un tema estigmatizado y muchas veces incomprendido.

"Hablar de ansiedad no es sentarse solo a charlar y contar qué sucede, cuándo sucede y por qué sucede. Es algo que va más allá de lo que se puede manejar, es tener que ver y aceptar vivir en una tormenta que va, viene y, a veces, permanece sin permiso alguno. Lo peor de todo es que por no comprender o no experimentarlo de la misma forma, las personas te miran como si fueras alguien sumamente vulnerable, te juzgan o te minimizan por completo diciendo que exageramos. Es terrible que aún no se comprenda sobre este tema", expresa al hablar con eltucumano, dispuesta a ser un testimonio de lo que miles y miles de personas padecen día a día y muchos no ven. 

Al profundizar en la ansiedad, los profesionales de la salud afirman que se trata de una experiencia emocional muy común a todos en cierta medida, dado que, en algún momento de nuestras vidas, ya sea debido a situaciones estresantes, preocupaciones cotidianas o desafíos personales, la enfrentamos.  

No obstante, lo bueno pasa a ser malo cuando se vuelve crónico o abrumador y aquí, en ese punto, se transforma en un trastorno que merece cuanta ayuda posible. La Organización Panamericana de la Salud ha publicado un minucioso informe que revela un exponencial aumento de casos de depresión, ansiedad y suicidio, que ya iba en aumento antes del confinamiento.

Ahora bien, asi funciona el cerebro de una persona que lo padece: 

Hipervigilancia: Las personas con ansiedad suelen estar constantemente alerta y vigilantes, buscando posibles amenazas en su entorno, incluso cuando no hay razón para preocuparse. Esto puede llevar a un estado de agotamiento constante.

Pensamientos muy negativos: La mente de alguien con ansiedad tiende a generar pensamientos negativos y catastróficos. Pueden anticipar lo peor en situaciones cotidianas y preocuparse en exceso por eventos futuros.

Piensan demasiado: Las personas con ansiedad a menudo dan vueltas a los mismos pensamientos una y otra vez. Esto puede ser sobre preocupaciones específicas o sobre cosas más generales.

Hipersensibilidad a las señales corporales: Pueden ser muy conscientes de las sensaciones corporales, lo que a menudo lleva a interpretar erróneamente las señales normales del cuerpo como síntomas de una enfermedad grave.

Evitación de situaciones desencadenantes: Para evitar la ansiedad, las personas con este trastorno tienden a evitar situaciones o lugares que creen que podrían ser desencadenantes, lo que puede limitar significativamente su vida diaria.

Síntomas físicos: La ansiedad también se manifiesta en el cuerpo. Las personas pueden experimentar sudoración excesiva, sensación de irrealidad, palpitaciones, temblores, dificultad para respirar, náuseas y otros síntomas físicos.

Dificultad para concentrarse: La mente ansiosa puede estar llena de preocupaciones, lo que dificulta la concentración en tareas cotidianas o el trabajo.

Autocrítica: Las personas con ansiedad a menudo son muy autocríticas y se juzgan duramente a sí mismas, lo que puede empeorar su ansiedad.

Ciclo de retroalimentación: La ansiedad puede crear un ciclo de retroalimentación negativa, donde la preocupación y la tensión aumentan los síntomas físicos, lo que a su vez aumenta la ansiedad.

Buscando constantemente seguridad: Las personas con ansiedad a menudo buscan constantemente la seguridad y la validación de los demás para reducir su ansiedad.

Es importante destacar que la ansiedad es un trastorno médico real y tratable. La terapia cognitivo-conductual, la terapia de exposición y la medicación son enfoques comunes para el tratamiento de la ansiedad. Si tú o alguien que conoces está luchando con la ansiedad, es importante buscar ayuda de un profesional de la salud mental.