Insultos e incoherencias en un país "normal"
Susana Maidana, Profesora Emérita de la Universidad Nacional de Tucumán, analiza las últimas propuestas de campaña de la candidata a presidenta Patricia Bullrich.
Patricia Bullrich en el debate. (Tomas Cuesta/Pool via REUTERS)
Hay una candidata que dice “defender la educación” y su única propuesta es que los docentes hagan su trabajo, dando por sentado que no lo hacen. Ninguna otra idea que sea una transformación. Pero eso no es todo para sorpresa de los ciudadanos, propuso cambiar el Código Penal para grabar las conversaciones de los presos con sus abogados. Y cuando se le objetó esta medida, planteó que se podía hacer sin que se sepa. ¿Tiene alguna idea de lo que son los derechos humanos? Los presos y las presas tienen derechos humanos, aunque hayan cometido acciones calamitosas. Son personas y no animales, ¿o también endurecerá más sus discursos y defenderá la pena de muerte?
Dice defender la educación, pero no conoce que hay varias universidades nacionales que aplican un programa muy exitoso de Educación en Contextos de Encierro y los presos, al terminar su condena, salen a la calle con un título universitario. Una de esas universidades, que evalué en dos oportunidades, es la Universidad Nacional de Cuyo.
Quitarle la privacidad de hablar con su abogado a un preso es una vuelta a la época de las cavernas. Debiera, si creyera en la educación, promover transformaciones para que las cárceles eduquen y le cambian la vida a las personas.
¿El orden que tanto declama está vinculado con la quita de derechos? ¿El orden lo logrará a través del insulto y del discurso del odio?
Una de las propuestas centrales de su “programa” es “exterminar”, “destruir” a un sector opositor y a un arco gremial, al mismo tiempo que cuestiona la existencia del sindicalismo.
Algunos “comunicadores televisivos” le cuestionaban que no haya sido más dura en el debate y le daban consejos desde una “prensa independiente y objetiva”. Estos hechos son una muestra de la antipolítica y de las noticias falsas.
La candidata sostiene, también, que Argentina no es un país “normal”. ¿Acaso un país normal sería aquél cuya presidenta gobierne con decretos de necesidad y urgencia porque cuando algo no le gusta, lo impondría igual? ¿Esto es defender la democracia para hacer un país normal?
Es evidente que no tiene un programa sólido ni asesores que la ayuden a expresarse con argumentos racionales y con convicción.
Creo que su campaña en contra de su ex compañero, a quien ganó en las PASO, muestra un costado poco interesado en defender los valores humanistas que le habían aconsejado proteger.
Otro candidato, acompañado por una Vice con un pasado negacionista y que propone una batería de propuestas que no significan otra cosa que un retroceso porque demoniza al Estado, a las políticas públicas, al Papa, a los derechos humanos.
Es hora de pensar qué país queremos y si estamos dispuestos a rifar la democracia, la educación y la salud pública gratuitas y a no perder derechos sino a reforzarlos y consolidarlos.
Susana Maidana
Doctora en Filosofía. Profesora Emérita de la UNT.








