"Abrazando la vida con cada brazada": Isolina venció el cáncer y ahora nada en aguas abiertas
En 2022 comenzaba una campaña para que la comunidad tucumana colabore con la cirugía de Iso Maisano, una docente que fue diagnosticada con un extraño tipo de cáncer en la pelvis. En 2024 se superó por todo lo alto en una competencia en aguas abiertas en El Cadillal. Ahora, tiene la misión con los niños pacientes oncológicos.
Foto: La Gaceta.
Era octubre del 2022 y desde eltucumano.com contábamos la historia de Isolina Maisano, una docente tucumana diagnosticada con un extraño cáncer a nivel de la cadera, más precisamente en su pelvis. Afortunadamente, existía una alternativa, para lo cual Iso apeló a la solidaridad de la gente para poder realizarse una compleja cirugía. Felizmente, la tucumana pudo recolectar el dinero que necesitaba para operarse. Tan solo tres meses después y comenzando con su rehabilitación, se contactaba con eltucumano y agradecía por la difusión y por el apoyo: “Con mucho dolor en el medio, con mucho apoyo de mi incondicional esposo y mis hermosos amigos, compañeros de trabajos, bellos alumnos y desconocidos, me operaron en diciembre. Llegue hoy aquí y les digo absolutas e infinitas gracias”.
Apenas dos años después de esto, Isolina se desafiaba a sí misma e inspiraba sin darse cuenta a muchas personas: participó de una competencia de nado en aguas abiertas en el Cadillal. “En agosto del 2023 tras haber atravesado esta cirugía donde me cortaron muchísimo músculo, tras una infección que me tuvo más de un mes internada, con una cicatriz que me atraviesa desde la cadera hasta la mitad del glúteo izquierdo, donde me colocaron una malla para sostener los órganos, y en donde tuve que pasar por andadores, muletas y hasta bastones canadienses para caminar un poco, mi médico me recomendó natación para recuperar un poco de músculo”. Así fue como la mujer de 47 años pasó una peregrinación hasta encontrar un club apto para los requerimientos de su nueva condición, hasta dar el club de natación Azucena (Sarmiento 480, San Miguel de Tucumán).
“Con ayuda de kinesologos y profes, mejoré mucho en natación. Cuando tuve el alta kinesiógica comencé a nadar más intesamente, hasta que viajé a un control en Buenos Aires para pedir permiso para formar parte de esta competencia de aguas abiertas del Cadillal de manera participativa. Los médicos quedaron con la boca abierta al escucharme, no podían creer mi planteo. Me dijeron que no podían pedirme que me quede en casa después de todo lo que pasé” cuenta para eltucumano.com.
En su casa, Isolina recuperó muchísima independencia y se maneja sola, con su bastón: voy al baño, me cocino, materno desde una silla o sillón, manejo con caja automática… hago muchísimas cosas, pero no puedo caminar más de 50 metros porque el dolor empieza a sentirse y mucho. Sin embargo, nadando lo puedo hacer todo” confesó.

Foto: La Gaceta
Cuando la tucumana cumplió el desafío de nadar en aguas abiertas en octubre, sucedió la magia: primero internamente, donde la emoción se agolpó dentro suyo tras recordar todo lo que había atravesado desde su duro diagnóstico, hasta esa primera brazada dentro del agua. Luego, la emoción la esperaba afuera: “Todos lloraban, mucha gente que no me conocía, nadie podía creerlo”. Con esa imagen fue que la historia de Isolina llegó hasta la fundación del Padre Martín Martín Martín, quienes llevan a cabo el Proyecto S.O.i, idea que nació en memoria de Lucas, el primer hijo de Dani Martínez Font y Martín Merlini. Junto a María Buffo, presidenta de la Fundación, crearon este proyecto con una misión clara: llevar la oncología infantil de Tucumán al nivel más alto posible.
¿De qué se trata? De un evento de natación en aguas abiertas en donde cada participante representa a un paciente de cáncer. La idea es unirse mediante la solidaridad de deportistas, sponsors y familiares para concientizar y recaudar fondos. En el 2024 se realizó la primera edición con el objetivo de recaudar 12 millones de pesos, superando dicha expectativa por casi el doble.
Este 2025, Isolina es una de las invitadas y difusoras del evento en cuestión: “El cáncer es un proceso feo, que debe ser atravesado sí o sí con tus seres queridos. Cuando salimos del proceso hay que ponernos pequeños objetivos. Es inevitable sentir ‘porqué a mi’, yo en su momento me enojé mucho, pero he sentido que me he reconciliado con el universo después de nadar. Es una enfermedad cara y difícil, por eso es un gran honor poder participar y también invitar a la gente a sponsorear este evento, a formar parte con su contribución que puede ir desde los $5000. Con pequeños aportes se pueden hacer grandes cambios en la Sala de Oncología del hospital del Niño Jesús”, explicó.
El evento se realizará este 22 de marzo en El Cadillal, con el objetivo de recaudar 40 millones de pesos, y es mediante historias como la de esta tucumana, que se busca concientizar sobre la importancia de colaborar para ampliar la expectativa de vida de los pacientes.

Foto: La Gaceta
“Natación cura, natación sana” nos cuenta Isolina, quien ya organizó su vida en torno a poder practicar este deporte sanador. “En enero fui a Pinamar, pero antes de ir ya tenía reservado un club de natación para seguir practicando. Es un club que entrena una vez por semana en el mar. Lo que nunca me imaginé fue que el día que me tocó nadar en el mar, organizaron que un total de diez guardavidas me protejan, y cuando salí de ahí me esperaba el intendente y la prensa”, recuerda emocionada, para luego compartirnos la entrevista en donde la renombraron como “La mujer que venció el cáncer y conquistó el mar”.
Con respecto a la campaña que lleva adelante esta luchadora, invita a todos a acompañar al matrimonio Martínez Font – Merlini en esta forma tan solidaria de canalizar el dolor por la muerte de su hijo Lucas: “Hacen falta sponsors, pero también voluntarios”.
En una carta abierta a la comunidad tucumana, la docente (jubilada por discapacidad desde su cirugía), agradeció a la comunidad por el apoyo:
“Un sueño que vuelve al agua
Querida comunidad Tucumana,
Soy Isolina Maisano, ex profe de inglés de un colegio, pero también una mujer
profundamente agradecida. En el 2022, nuestra querida comunidad emprendió una
misión titánica: juntar fuerzas, amor y recursos para ayudarme a enfrentar la batalla más
difícil de mi vida. Gracias a ustedes, pude recibir la cirugía de extracción de un
osteosarcoma en mi pelvis y el tratamiento de rehabilitación en el Hospital Austral de
Buenos Aires.
Lo que parecía imposible se convirtió en un milagro. Con esfuerzo, fe y el abrazo
incondicional de mi gente, pasé de caminar con un bastón a nadar… y no solo nadar,
sino competir. Con inmenso orgullo les cuento que en noviembre del 2024 crucé las
aguas de El Cadillal en una competencia de aguas abiertas, abrazando la vida con cada
brazada.
Hoy, el agua me llama nuevamente, pero esta vez, no nado sola. El 22 de marzo de
2025, me sumo a una travesía de aguas abiertas en El Cadillal junto al Proyecto SOI y
la Fundación Padre Martín Martín Martín. Cada uno de los 40 nadadores
representará a un niño con cáncer del Hospital de Niños de Tucumán. Nadaremos
por ellos, por sus sueños, por sus esperanzas y sus ganas de vivir. Nadaremos para
recaudar fondos y equipar la sala oncológica, porque la lucha de ellos también es la
mía, también es la nuestra.
Necesitamos de ustedes, de su generosidad, de su apoyo. Buscamos corazones
dispuestos a sumar su grano de arena comprando metros simbólicos y SPONSORS que
quieran ser parte de esta ola de amor. Juntos, podemos hacer que esta causa llegue más
lejos, que el agua se llene de propósito y que cada niño reciba la oportunidad de seguir
luchando.
Esta travesía es mucho más que una competencia. Es un homenaje a la vida, a la fuerza
del deporte, a la unión de una comunidad que cuando ama, transforma. Gracias por
haber sido mi faro en la tormenta. Hoy quiero devolver esa luz. ¿Me acompañan?
Con todo mi corazón,
Profe Isolina Maisano”
¿Querés colaborar? Te dejamos información sobre cómo formar parte de este sueño solidario:
Formulario de voluntariado aquí.
PDF informativo:
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