"La casta es él y también Caputo": Gladys La Bomba Tucumana, durísima contra Milei y su gobierno en Crónica TV
Al bordes de las lagrimas, la ídola tucumana, fue critica de la situación del país y acusó a los libertarios de no pensar en la gente: "hoy comer una milanesa es un privilegio.”
Gladys La Bomba Tucumana en el móvil de Crónica TV
Gladys “La Bomba” Tucumana volvió a conmover a todos en un móvil de Crónica TV. La reconocida cantante tropical, en diálogo con el periodista del canal, habló desde el corazón sobre la difícil situación que atraviesan los argentinos y no pudo contener las lágrimas al describir lo que se vive en el interior del país.
“Ver niños en los semáforos descalzos en pleno invierno, mujeres mayores… perdonen”, dijo con la voz entrecortada. “Yo le sería un problema de verdad a la política, porque yo le levantaría la mano todo el tiempo para discutir cosas”, agregó.
En un momento, apuntó contra la diputada Lemoine: “Dios, ella vive siempre en Narnia”.
La emoción fue creciendo mientras de fondo sonaba la canción Sobreviviendo de Victor Heredia, acompañando el dolor de sus palabras. “A mí me duele el alma y el corazón cuando veo un niño pasando frío y pidiendo plata en la calle. Yo no le voy a cambiar la vida a un niño por darle plata, porque no sé qué pasa después en su realidad. Cuando veo una anciana, también pienso en mi mañana o en mí: ¿y si termino así? Vivimos una vida tratando de lucharla para seguir sobreviviendo mañana, para ver cómo podés mejorar un poquito. Hoy comer una milanesa es un privilegio”.
La artista aseguró que ya no le afectan las críticas en redes sociales: “No me interesan las personas que se esconden detrás de un teclado, detrás de una pantalla. Quizás antes sí, pero como sé qué clase de ser humano soy, nada de lo que digan esas personas puede llegar a afectarme. No me importa nada. Le agradezco a este país, a los que alguna vez compraron un disco mío, a los que reproducen mi música. Gracias eternas, porque gracias a ellos pude criar a un hijo sola. A mí nunca me ayudó nadie, nadie me dio plata para criar un hijo. Entonces no me interesa nada de lo que diga la gente que está del otro lado, que no tiene identidad, que no tiene bolas ni ovarios”.
Consultada sobre la situación económica y las estadísticas oficiales, fue contundente: "No le creo al INDEC. No se nota en el bolsillo. Sacás 100 mil pesos de tu billetera para ir a comprarte una gaseosa y volvés sin nada, porque justo necesitabas comprar una galleta, un pedacito de queso y ya no te alcanzó para más nada. ¿Y una persona cuánto gana de sueldo? ¿700 mil? ¿800 mil? Si en un día gastás 100, imaginate la compra del mes: 600 lucas mínimo, porque en carne nomás gastás un montón. Yo soy una persona común y laburante, también voy al súper, no soy Susana Giménez. Es verdad que tengo un buen vehículo, vivo bien, pero yo no soy rica. Lo que dice el INDEC no coincide con lo que pasa físicamente con el dinero”.
La cantante fue tajante sobre la relación entre el gobierno y el pueblo: “Dios tiene que tocarle el corazón a cualquiera de los mandatarios que el pueblo elija y que de verdad la quiera a la gente. Yo creo que este gobierno no la quiere a la gente. Siento que hay un desprecio hacia la gente pobre, hacia la gente que más necesita, con todo lo que se ha decidido últimamente”.
Al ser consultada sobre el término “casta”, no dudó: “Ya no entiendo quién es la casta. La casta es él también, Caputo y todos los que lo rodean, para mi forma de ver. Nos hicieron creer que era otra cosa”.
Finalmente, le habló directamente al presidente Javier Milei: “Usted, que siempre habló de gente de bien, usted capaz que me conoce. Usted sabe que yo soy una mujer que viene del interior, que la remó mucho en una época muy machista, que soy muy trabajadora, que sigo trabajando, que he apostado a este país. Entonces, ¿usted cómo puede ayudarnos para que estemos mejor? ¿Por qué no cambia algunas cosas para que nosotros, el pueblo argentino que le dio la confianza en el voto, podamos vivir un poco mejor? Sáquese de encima a la gente que le hace mal, saque a este, este y este, le daría nombres, y pongamos gente más normal, que lo ayude otra gente”.








